Javier Aguirre volvió a México con una misión que ya conocía. Como le sucedió en 2001, el Vasco tiene la tarea de rescatar al Tricolor de una situación complicada y calificarlo a la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. A los pocos días de haber asumido el cargo, el técnico ya puso manos a la obra e hizo su primera convocatoria de jugadores de la liga local.

Al mismo tiempo, se desató la terrible epidemia de influenza en México, y el país entero se paralizó en un esfuerzo conjunto para tratar de contenerla. En estas condiciones, el entrenador se dio tiempo para hablar con FIFA.com sobre su presente y futuro con la selección y, franco y abierto como suele ser, no se guardó palabras para expresar sus sentimientos.

Señor Aguirre, ha tenido su primera concentración con la selección mexicana, ¿cuáles son sus sensaciones con sus nuevos jugadores?
Siento a los jóvenes muy animados, con muchas ganas de mostrarse, de hacer bien las cosas, sienten que es una buena oportunidad para ellos para mostrarse en un futuro y ser considerados para llamados posteriores y partidos eliminatorios.

¿Cuántos jugadores se quedarán?
No tengo idea, son jóvenes con mucha calidad, muy serios, profesionales, que quieren aprovechar su oportunidad y que están haciéndose de un nombre en el fútbol mexicano. Mi obligación es invitarlos a que hagan su mejor esfuerzo y que no desmayen si no están en la próxima convocatoria. Haremos un seguimiento muy detallado y, en ese caso, podrán recibir otra oportunidad.

¿Qué perfil de jugador está buscando para su primer partido en El Salvador?
Básicamente tiene que ser gente que quiera ir, que no la obliguen, para la que sea un orgullo ir a representar a su país. Que sepa que se va a jugar en una cancha difícil, contra un rival del área y que se están peleando tres puntos que nos pueden dar una mejora. Necesito gente comprometida, que entienda que faltan 7 partidos y que hay que lucharlos a muerte. No se trata de un perfil técnico o táctico sino el de un mexicano que quiera a su selección, e ir con ella al Mundial.

¿Realmente siente en peligro la calificación?
En el fútbol es muy difícil hacer ecuaciones y pronósticos, sumas y restas. Lo digo por experiencia, los partidos se juegan en 90 minutos. Las casas de apuestas, los expertos y los periodistas hablan de favoritos, del entorno, dicen ‘hoy gana fulano'. Pero en la historia del fútbol están escritas grandes decepciones, fracasos, sorpresas. La calificación no es difícil ni fácil, está como está. Somos cuatro, califican tres, tenemos que remontar los lugares necesarios para conseguirla.

Tras haber pasado 7 años en Europa, ¿qué encuentra de diferente entre sus dos procesos con el Tri?
Hay mejor estructura deportiva. Ves que hay más gente al servicio de los jugadores, mayor organización, fuerzas básicas sólidas en los equipos y en la propia selección. En aquel entonces no había selecciones menores, sub-15, sub-17, sub-20. Se ha avanzado.

Sin embargo, esas selecciones no han conseguido buenos resultados recientemente...
Soy el primero en reconocer que hemos tenido dos malas eliminatorias con los jóvenes que nos han hecho decepcionarnos. Pero pasa en todo el mundo, Argentina, que es el doble campeón Sub-20, no va a ir a Egipto. Son situaciones generacionales. México, a diferencia de hace 8 años, va bien. Sin ir más lejos, los futbolistas que he convocado a la absoluta tienen un bagaje previo. De los 23, solamente dos no habían vestido nunca la camiseta nacional en ninguna categoría, y eso ayuda para consolidar un proceso.

A pesar de ello, es muy complicado que un entrenador dure un ciclo de cuatro años al frente del Tricolor, ¿verdad?
Así se está moviendo el mercado internacional, no es propio de México. En Bulgaria, Rumanía, Inglaterra mismo. Sería lo ideal que eso pasara, pero si te fijas, solamente Bora (Milutinovic) y (Ricardo) La Volpe pudieron cumplir un proceso de Mundial a Mundial. ¡Dos técnicos en veinte años! Está muy difícil, no tienes tiempo para nada, la vez pasada me tomó doce meses antes del Mundial, ahora tengo quince.

No es ninguna justificación, yo acepté y estoy feliz, pero no es lo ideal, lo ideal es un trabajo como el de La Volpe, en el que pase lo que pase estás firme, con la seguridad de que puedes probar jugadores a sabiendas de que vas a llegar al final con un grupo que ya hiciste y moldeaste. El entrenador que no logre hacer jugar bien a un equipo tras 4 años de proceso tiene un problema serio. En un año no hay varitas mágicas, hay que trabajar el doble.

Tras 7 años en el extranjero, parecería la persona más indicada para señalar si es buena o mala la exportación de jugadores mexicanos...
No se puede generalizar. Yo soy un convencido de que el jugador que sale de su país tiene una óptica distinta, la de dentro, por haber jugado en su liga, y la de fuera, por haber jugado en otra. Tiene mayor información, entrena en climas distintos, con idioma y cultura diferente, y eso, ya de entrada, implica un esfuerzo doble. Después ya entramos en las actuaciones particulares, quien está afuera tiene muy buenas posibilidades de mejorar, pero depende de cada jugador.

Actualmente México pasa por un momento delicado, ¿la selección podría funcionar como una manera de darle ánimo a un pueblo que está pasando una etapa difícil?
Eso es hilar muy fino, y es demasiada responsabilidad, sobre todo porque falta bastante para nuestro primer partido y la epidemia de influenza es un tema que tiene que resolverse a la brevedad posible. Nosotros tenemos que ayudar lo más que podamos de nuestro lado, eso sí. Un buen resultado anima en cualquier momento, haya o no haya influenza humana.