En la que supone ya su cuarta competición preliminar para la Copa Mundial de la FIFA, Harry Kewell quizás sea el futbolista más conocido de la selección australiana. Presenta un historial extenso, tanto con los clubes por los que ha pasado como con el combinado nacional, y se convirtió en una celebridad indiscutible en su país al anotar el histórico gol que situó a Australia en octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2006. Ahora los australianos están a punto de repetir la gesta de hace cuatro años y acceder de nuevo a la gran cita mundialista, posiblemente como primer equipo que sella el billete para Sudáfrica 2010, y después de tanto tiempo al servicio de los Socceroos, Kewell ha sido clave para que los suyos encabecen la tabla en Asia.

Tras conocer el éxito con el Leeds United, Kewell pasó una etapa de altibajos en el Liverpool, donde las lesiones se cebaron en él durante varias temporadas. El centrocampista ofensivo vive ahora una segunda juventud en las filas del Galatasaray, y ha hablado en exclusiva con FIFA.com acerca de la campaña clasificatoria de Australia, la vida en Turquía y los retos que puede presentar el fútbol.

Australia se halla potencialmente a un partido de alcanzar la Copa Mundial de la FIFA 2010. ¿Se puede decir que la campaña está marchando del mejor modo posible para ustedes?
En cuanto a resultados y puntos, sí. No podríamos haber empezado mejor, y eso nos sitúa en una posición muy favorable para llegar al Mundial. Si me preguntase si nuestro rendimiento está a la altura de esos resultados, le diría que en un caso o dos puede que sí, pero no en todos. No siempre hemos jugado al máximo de nuestra capacidad, pero nos hemos esforzado mucho y nos hemos defendido bien. A veces el fútbol funciona así, trabajar intensamente, defender bien y conseguir ese gol vital, y eso es lo que hemos hecho en algunos partidos.

Sin duda, es muy distinto a lo ocurrido en anteriores ocasiones, cuando Australia se lo jugaba todo en el ultimísimo día de la competición preliminar. Como futbolista, ¿prefiere la campaña de Asia, más larga, o la emoción de un duelo final a todo o nada?
Me lo ha preguntado mucha gente. Para nosotros es mejor este formato, porque nos estamos preparando constantemente para el Mundial, estos partidos son de hecho partidos del Mundial, aunque no sean contra rivales como Italia, España, Brasil o Inglaterra, pero en ellos nos enfrentamos a equipos de mucha calidad, que están luchando por jugar en el Mundial, y para nosotros este es el escenario perfecto.

¿Está ensamblándose el equipo como un buen bloque bajo la dirección de Pim Verbeek?
Para un entrenador resulta difícil llegar y cambiar las cosas, pero ahora Pim ya lleva más de un año en el cargo, y sin duda está dejando su impronta en el equipo. Ahora nosotros, como grupo, sabemos lo que le gusta a él y lo que quiere del equipo, así que está funcionando bastante bien.

Pasemos a las competiciones de clubes. ¿Qué tal lo está pasando en Turquía? En el plano futbolístico, ¿qué diferencias hay con la Premier League inglesa?
Para ser sinceros, no demasiadas. Si se fija en la técnica de los futbolistas, yo diría que la mayoría de mis compañeros pueden jugar fácilmente en la Premiership, eso seguro, técnicamente son muy buenos. Hay jugadores que he visto en Turquía que son mejores que los que he visto en la Premiership. Lo único que les falta es quizás el [auto] control que se necesita para tener conciencia defensiva. En Turquía todo el mundo trata de atacar, y eso es fantástico para los hinchas, pero una pesadilla para los entrenadores. Pero en conjunto no hay tanta diferencia, son potentes, rápidos, físicos y saben correr.

Al margen del fútbol, ¿está disfrutando de los distintos aspectos culturales de la vida en Turquía?
Turquía es un lugar muy interesante. Si hace dos años usted me hubiera preguntado si estaría viviendo en Estambul, le habría dicho que no. Pero debo reconocer que me ha llegado a gustar. Pienso que Estambul es una ciudad fantástica, probablemente una de las mejores en las que he estado, ¡y no lo digo porque ahora esté viviendo en ella! Pero la cultura, la gente... Es muy respetuosa, y trata a las personas mayores de una manera que ya no se ve. Lo tiene todo, la gastronomía, la vida nocturna, la ropa, todo lo que se puede pedir... incluso el clima.

¿Le gusta la afición del Galatasaray, famosa por su pasión?
La pasión llega a un nivel que no se parece a nada que yo haya vivido antes. El apoyo que se nos brinda es fantástico. No creo que ningún club pueda acercarse a lo que podemos producir nosotros. Si alguien quiere decir que sus hinchas son mejores, ¡yo le apostaría dinero a que no!

Háblenos de la responsabilidad añadida que implica para un futbolista jugar en un equipo de la talla del Galatasaray.
Si el equipo gana la liga, la gente dirá que era tu obligación. No vale ser segundos. Para el Galatasaray sólo hay un puesto, y es el primero. Si no lo consigues, va a haber algunas reacciones violentas.

Puede que todavía quede mucho tiempo, pero ¿piensa mucho en lo que pasará después del Galatasaray? ¿Consideraría regresar a su país, a la A-League?
También me hacen muchas veces esa pregunta. No quiero prometer nada, pero, sí, lo consideraría. Pero no me gusta decir que voy a hacerlo con total seguridad, o dar una garantía al cien por cien, porque no sé lo que va a suceder. Pero sí, me gustaría terminar mi carrera en Australia, por supuesto.

El fútbol ha cambiado mucho en Australia desde su primera etapa, cuando era un jugador joven. ¿Qué evolución ha visto?
Debemos mantener la regularidad y tener una selección competitiva todos los años, que dispute Copas Asiáticas y Mundiales, que siempre esté ahí, o se acerque. Tenemos capacidad para hacerlo, porque somos un pueblo muy atlético. Nos encanta el deporte, así que no hay ningún motivo por el que no se nos pueda dar el apoyo que recibimos. Es el deporte más practicado de Australia, eso representa sin duda un cambio respecto a cuando yo era más joven. Por algún sitio hay que empezar, y ahora estamos avanzando.

¿Cuáles son sus aspiraciones personales a corto plazo?
Espero que me respeten las lesiones. Personalmente, eso sería un gran logro para mí, pero en el fútbol pueden pasar esas cosas, así que no puedes preocuparte. Simplemente, disfrutar con mi juego, de verdad. En los cuatro o cinco últimos años de mi carrera me he presionado a mí mismo al intentar recuperarme [de las lesiones] mucho más rápido, y no siempre he disfrutado de mi fútbol. Ahora quiero relajarme hasta el punto en el que pueda sencillamente disfrutar de mi fútbol. Quiero poder marchar en la dirección adecuada para hacer un buen fútbol. Si estás más relajado y juegas con confianza, creo que se verá a un jugador mejor. En mi opinión, los futbolistas que juegan con confianza rinden a su máximo nivel posible.

Durante su carrera ha tenido muchos retos. ¿Qué consejo daría a los futbolistas jóvenes?
Hay que tener un firme apoyo de tu familia, y no rendirse nunca. La vida va a plantearte obstáculos, no sólo en el fútbol, y tienes que lidiar con ellos. Para disfrutar de verdad los buenos tiempos, debes sobreponerte a los malos. Así que mi consejo es ir con la cabeza alta, esforzarse y no obsesionarse con las cosas.