Ottmar Hitzfeld lo ha ganado todo como entrenador de clubes: la Liga de Campeones de la UEFA, la Copa Mundial, la liga alemana y la liga suiza. Tras sus últimos éxitos con el campeón histórico de Alemania, el Bayern de Múnich, el técnico se retiró del mundanal ruido. No obstante, el final de su carrera no está cerca ni mucho menos.

El otrora futbolista profesional, que jugó en las filas del Stuttgart alemán y del Basilea y el Lucerna suizos, entre otros, ha encontrado un nuevo reto para su inteligencia en la selección helvética de fútbol. Desde su acceso al cargo como seleccionador de Suiza, el estratega ha sufrido algunos reveses, como el descalabro por 1-2 contra Luxemburgo en la campaña de clasificación mundialista, pero actualmente disfruta con su equipo de una excelente posición en la carrera hacia Sudáfrica. En el Grupo 2 de acreditación europea, el combinado de Hitzfeld está en lo más alto, empatado a puntos con Grecia.

FIFA.com habló con Hitzfeld del inminente contencioso contra Grecia, de su homólogo Otto Rehhagel, y del sueño de ir a la Copa Mundial de la FIFA 2010.

Señor Hitzfeld, le damos las gracias por dedicar unos momentos a entrevistarse con FIFA.com. ¿Cómo van los preparativos para el importante partido del sábado contra Grecia?
Desde el martes al mediodía hemos estado concentrados en Feusisberg y Freienbach. Las condiciones de alojamiento y de entrenamiento son como siempre muy buenas. En cuanto al fútbol, tenemos ciertos problemas en defensa: el lateral derecho, Lichtsteiner, está sancionado; y entre los centrales, Djourou está lesionado y a Senderos le falta rodaje. Pero tenemos soluciones, y estoy convencido de que cualquier formación que alinee es capaz de mantener la portería a cero.

Podría ser el partido decisivo para alzarse con la victoria del grupo y, por ende, con el billete directo a Sudáfrica. ¿Cón qué expectativas encara el duelo?
El partido contra Grecia será una de las cuatro finales que Suiza afrontará este otoño. Pero naturalmente queremos sumar los tres puntos y por lo tanto saldremos a por la victoria con el propósito de distanciarnos un poco de Grecia. Eso es muy importante, máxime si se tiene en cuenta que Grecia, en teoría, tiene una agenda de partidos más liviana que nosotros este otoño.

Grecia ocupa actualmente la primera posición del casillero. ¿Cómo ve al equipo del líder en comparación con su propia escuadra?
Por un lado, Grecia cuenta con individualidades de gran calidad y corpulencia que han crecido mucho como jugadores, y por el otro, es un equipo muy compacto que juega con mucha garra. En resumidas cuentas, espero un partido muy difícil para nosotros, una auténtica batalla de desgaste. Como es lógico, hemos seguido los últimos partidos de los griegos y sabemos algunas cosas sobre nuestro rival, pero también somos conscientes de que en su banquillo se sienta un hombre muy astuto, un grandísimo zorro de la estrategia. Por eso, debemos estar y estaremos preparados para todo.

Usted lo ha dicho. Van a enfrentarse no sólo a Grecia sino también a uno de sus viejos conocidos de la Bundesliga. ¿Cómo describiría su relación con Otto Rehhagel, que condujo a los helenos hasta el Campeonato Europeo en 2004?
Siento un enorme respeto por Otto Rehhagel. Ganó muchos títulos en el fútbol de clubes, hizo campeón de Alemania al recién ascendido Kaiserslautern, y también ha tenido éxito como seleccionador nacional. La conquista de la Eurocopa 2004 en Portugal con Grecia es y seguirá siendo una audacia sin parangón.

Apenas unos días después del encuentro contra los griegos, Suiza viajará a Letonia. Los helvéticos ganaron el partido de ida por un estrecho 2-1. ¿Qué cree que ocurrirá en su expedición al este de Europa?
También estamos siguiendo muy de cerca a esa selección. Enviamos un observador al estadio de Sofía, para presenciar el encuentro que perdió por la mínima contra Bulgaria. Letonia es un conjunto increíblemente cohesionado y disciplinado. En nuestro cruce con ellos en casa hace once meses, ya tuvimos nuestros problemas para batir a este equipo tan bien organizado defensivamente y que además tiene un portero formidable. Pero nosotros hemos demostrado que podemos vencer a Letonia si nos concentramos en nuestras propias cualidades y virtudes. Ése es uno de los aspectos positivos de cara al encuentro del miércoles en Riga, en el que Letonia, como anfitrión, seguramente jugará de manera muy parecida a como lo hizo en su visita a nuestro campo.

Los letones aún tienen opciones realistas de ocupar alguno de los dos primeros puestos del grupo. ¿Cómo valora usted la situación de la tabla?
Letonia se ha colocado por detrás de Grecia y de Suiza en nuestro casillero. Sabe aprovechar óptimamente sus cualidades y es difícil de batir para cualquier rival. Por eso, los letones tienen legítimas y  fundadas esperanzas de clasificarse para el Mundial.

En su carrera como entrenador, usted ha conseguido hacer realidad casi todos sus sueños. Pero aún le falta una participación mundialista. ¿Qué significaría para Suiza y para usted personalmente estar presentes en la primera Copa Mundial sobre suelo africano?
¡Sería un gran logro para Suiza! No hay que olvidar que Suiza tiene diez veces menos habitantes que Alemania, por ejemplo. El número de futbolistas es menor en esa misma proporción. En qué medida puede afectar eso a la selección de un país lo estamos comprobando ahora que tenemos algunos jugadores lesionados y otros sancionados. Por este motivo, creo que no se han valorado suficientemente los éxitos de Suiza en los últimos años. Tres participaciones seguidas en grandes citas futbolísticas son unos magníficos credenciales de rendimiento. Eso dice mucho de la Asociación y del trabajo que se está haciendo, especialmente en la formación de los jóvenes.

Otra prueba de ello es el hecho de que cada vez más jóvenes futbolistas suizos están triunfando en el extranjero, ya que los clubes saben que están contratando a jugadores muy bien formados. Todo esto no lo digo ahora porque trabajo para la Asociación Suiza de Fútbol y soy el entrenador de la selección absoluta. Cuando entrenaba al Bayern de Múnich, también pensaba así.

Recientemente ha prolongado su contrato con los suizos hasta el año 2012. El seleccionador italiano, Marcello Lippi, ha declarado hace poco que nunca más volverá a trabajar como entrenador de un club. ¿Qué opina usted al respecto?
En el fútbol nunca se debe decir "nunca", pero el capítulo de entrenador de clubes yo también lo he cerrado. Y no porque tenga un contrato con la Asociación Suiza de Fútbol. En 2012 cumpliré 63 años y ya no estaré por la labor de afrontar el ajetreo diario de un club de fútbol en un campeonato liguero. Estoy muy satisfecho con las condiciones contractuales que acordé para mi trabajo con la Asociación. Y ya que lo he empezado, continuaré haciéndolo muy a gusto. Sigo estando muy motivado, y convencido de que lograremos clasificarnos para la ronda final de la Copa Mundial en Sudáfrica.