Kgotso Mokatsanyane es una de las personas más importantes del fútbol sudafricano. Todas las mañanas, a las 04:45, este muchacho de 24 años se levanta para empezar a prepararse para la jornada laboral. A las 06:00 sube a un taxi-microbús que lo lleva desde su casa en Soweto (Johannesburgo) a la Carretera de Soweto. Luego recorre a pie un breve trayecto hasta la entrada principal de su lugar de trabajo.

A continuación pasa el día levantando pesadas piezas de acero y colocando enormes bloques de hormigón. Al término de su turno, a las 5:00 p.m., toma otro taxi delante de la obra y regresa a casa. Su trabajo no es sofisticado, y no cobra millones de rands por hacerlo, pero sin él, y sin gente como él, la Copa Mundial de la FIFA 2010 no sería posible.

Mokatsanyane, operario de las obras del estadio de Soccer City, es una de las 20.000 personas que en los diez recintos del país han tocado con las manos los auténticos bloques de la cita mundialista -sus componentes básicos-.

Un día por la tarde, oyendo la radio, escuchó que Soccer City se iba a remodelar, y decidió que quería participar en ello. No tenía experiencia en el sector de la construcción, pero dice que ahora ha aprendido muchísimo. Pertenece a un equipo de 13 hombres que llevan juntos desde que se iniciaron las obras.

Para las personas de a pie, como Mokatsanyane, que trabajan en los estadios, su empleo les permite formar parte del mayor espectáculo de la Tierra. Estos hombres y mujeres son los héroes olvidados de la Copa Mundial de la FIFA.

Mokatsanyane explica que los obreros de Soccer City son conscientes de la trascendencia de su labor. "Tenemos claro que es por el bien de nuestro país, y es importante porque globalmente, como nación, estábamos esperando a que llegase un momento así, que pone de manifiesto nuestro auténtico potencial. También lo hacemos por amor hacia el fútbol".

Mokatsanyane nació y creció en Soweto, y siempre ha sido un apasionado del fútbol, deporte que practicó en las filas del Mofolo Knights y el PJ Stars. A medida que se aproxima la Copa Mundial de la FIFA, aumenta el entusiasmo de la gente en su zona. "Siempre que vuelvo a casa me hacen preguntas como qué envergadura tiene el proyecto, cuándo va a estar terminado y qué aspecto tiene el estadio. A mí me fascinan estas cuestiones, y respondo encantado", afirma.

Mokatsanyane señala que Soccer City es relevante no sólo por constituir el buque insignia del certamen, ni tampoco por ser el escenario de la final. "Este campo en concreto -el modo en que se ha diseñado y la forma elegida (de una calabaza africana)- significan mucho para los sudafricanos y los africanos en su conjunto. África nunca había organizado un Mundial, y los sudafricanos, a través de este estadio, hemos demostrado que podemos ser los mejores".

Y a pesar de haber visto crecer el recinto desde cero, sigue asombrándole lo conseguido. "Este estadio me impresiona más que nunca, porque he visto cómo iba tomando forma", añade.

Para los cientos de obreros que han ayudado a construir los estadios, la capacitación recibida les ha proporcionado muchas posibilidades de obtener trabajo en este sector. Tan sólo en Soccer City, 750 operarios que carecían de experiencia laboral recibieron entre dos y diez semanas de formación. De los que asistieron a los cursos, 450 acabaron trabajando en el proyecto, mientras que algunos fueron transferidos a la edificación de nuevas centrales de la empresa Eskom, suministrador nacional de electricidad de Sudáfrica.

Toda la formación que han adquirido cuenta con la aprobación de SETA. El Comité Organizador (CO), la FIFA y los socios FIFA también han reconocido la importancia del papel de los operarios en los preparativos del torneo, recompensando su esfuerzo mediante el Fondo de Entradas.

Con la iniciativa puesta en marcha el 14 de agosto -exactamente 300 días antes del comienzo de la Copa Mundial de la FIFA-, el CO ha proporcionado 40.000 boletos (dos por cabeza) a través del Fondo de Entradas a los trabajadores que han ayudado a construir las estructuras que albergarán la competición.

Durante su presentación, Danny Jordaan, máximo responsable del organismo, afirmó: "Para el CO, el Fondo de Entradas reviste una importancia vital en cuanto a permitir a los sudafricanos beneficiarse de que su país organice el Mundial. También muestra nuestro agradecimiento por el papel clave desempeñado por los miles de obreros, cuya destreza y dedicación han hecho realidad este proyecto".