Michael Ballack es el mascarón de proa de la escuadra alemana. Desde el verano de 2006 juega en el Chelsea, coloso de la Premier League, donde también figura como uno de sus jugadores más emblemáticos.
En la actualidad, el capitán de la selección alemana ocupa la primera posición de la división de honor inglesa con el equipo del entrenador Carlo Ancelotti, aunque comparte liderato con el Manchester United. El potente centrocampista ya lleva marcados tres goles en este inicio de temporada y es uno de los que más ha contribuido al imparable avance del club londinense.
Ballack, que acaba de cumplir 33 años, también es el líder del once germano, con el que ha disputado ya 95 partidos internacionales, en los que ha sumado un total de 42 goles. El año que viene, el volante no quiere perderse por nada del mundo su tercera Copa Mundial de la FIFA, después de su comparecencia en las ediciones de 2002 y 2006.
Pero antes de que el as germano pueda tomar el avión rumbo a Sudáfrica con su combinado nacional, le aguarda una prueba de fuego contra Rusia a mediados de octubre, que dirimirá el vencedor del grupo y por tanto el ganador del billete directo a la prueba reina global.
FIFA.com habló en exclusiva con Michael Ballack sobre Londres y el Chelsea, así como sobre su papel en la selección de Alemania y el crucial clasificatorio contra Rusia que se librará en Moscú.
Señor Ballack, desde hace unos años trabaja y reside usted en la capital de Inglaterra. ¿Le gusta Londres?
Londres es una ciudad magnífica, sobre todo cuando hace buen tiempo. Es maravillosa. La capital de Inglaterra tiene mucho que ofrecer no sólo en términos futbolísticos, sino también en cuanto a cultura y artes culinarias. La ciudad palpita. Mi familia y yo estamos encantados allí.
Con el Chelsea todo le va de maravilla por ahora. Los Blues son líderes de la tabla, y usted ya ha anotado tres goles. ¿Cómo ve la actual situación?
Este verano (europeo) he disfrutado de las vacaciones más largas en toda mi carrera profesional. Normalmente suelen ser dos semanas, pero esta vez me he tomado cinco, lo cual era muy importante para mi recuperación. Los preparativos, por tanto, fueron estupendamente hasta que me fracturé uno de los dedos del pie. Pero eso no me causó mayores problemas, de manera que soporté bien el contratiempo. A partir del segundo partido de la temporada, he formado parte del equipo y me alegro de haber podido satisfacer las expectativas del nuevo entrenador.
Carlo Ancelotti llegó este verano al banquillo de los Blues. ¿Cómo describiría al técnico italiano?
Tiene mucha experiencia, tiene carisma, y es sencillamente excepcional. Eso se nota en el conjunto. En los últimos años, hemos vivido muchas cosas como equipo y hemos atravesado rachas buenas y malas. No es fácil pasar por cuatro entrenadores en tres años. Ahora queremos recuperar la continuidad. El equipo también ha encontrado esta vez el cable de comunicación directa con el entrenador. Dice mucho de la calidad del conjunto el que ya hayamos asimilado la filosofía del técnico.
Como jugador del Chelsea, usted convive todos los días con estrellas como Frank Lampard, Didier Drogba y John Terry. ¿Cómo es el trato con estos figuras?
Naturalmente nos vamos conociendo, pero hace falta tiempo. La competencia es enorme. Con cada jugador que se incorpora al equipo, la pugna se intensifica. Sin embargo, procuro cultivar una relación amistosa con mis compañeros. Con Andrei Shevchenko tenía una comunicación muy buena, y salíamos mucho juntos. Es una lástima que haya dejado ahora el club. Mi mujer y yo hemos hecho un círculo de amistades en Londres al margen del fútbol, con las que pasamos algunos ratos.
Su contrato con los Blues vence el verano que viene. ¿Cómo se imagina el futuro de Michael Ballack?
Recientemente he prolongado el contrato y espero naturalmente seguir cosechando éxitos en el futuro. Pero en el momento oportuno, tomaré las decisiones que haya que tomar con tranquilidad, y lo consultaré todo, tanto con el club como con mi familia. A mi edad, uno ya piensa en las cosas a corto plazo, y yo ya juego en uno de los mejores equipos del mundo. Me siento muy bien en Londres y puedo imaginarme acabar mi carrera en el Chelsea. Sigue siendo importante para mí alcanzar objetivos, conseguir títulos, y por eso quiero jugar en un equipo que tenga sed de éxitos.
En su larga carrera sigue faltando un título internacional, tanto en el ámbito de clubes como en el de selecciones. ¿Cuánto anhela alcanzar esa clase de gloria?
Naturalmente uno siempre aspira a conseguir lo que aún no tiene. Eso es muy normal. Sin embargo, para nosotros esta temporada será muy importante volver a ganar la Premier League después de tres años sin lograrlo. Queremos ir a por todas en Inglaterra. Ahora bien, la conquista de la Liga de Campeones es otro objetivo que ambiciono personalmente.
Para los expertos, es usted uno de los centrocampistas con más pegada goleadora del mundo. ¿Cómo se valora usted?
No me gusta valorarme a mí mismo, eso es algo que deben hacer los demás. Hay muchos jugadores de primera categoría, pero el fútbol sigue siendo un deporte que se juega en equipo. Por supuesto que siempre hay protagonistas que se distinguen, sobre todo entre los delanteros, pero un equipo está formado por once jugadores y cada estrella sabe que, sin sus colegas, no tendría nada que hacer.
En la selección alemana usted ejerce de capitán desde hace unos años. ¿Qué significa para usted ese rol con el uniforme de Alemania?
Ser capitán de la selección nacional es un gran honor para mí. Cuando fui nombrado, me llenó de orgullo asumir ese cometido. Con el correr del tiempo, me he adaptado a ese papel. Me agrada tener esa responsabilidad y me la tomo muy en serio, tanto dentro como fuera del campo.
En los últimos partidos de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA 2010, la selección alemana cautivó más por su garra que por su estilo de juego. ¿Cuáles diría usted que son las virtudes del once teutón?
Todos nuestros jugadores son técnicos y están perfectamente capacitados. Sin embargo, vivimos sobre todo de nuestra fuerza física. Tenemos que ser conscientes de nuestras cualidades y del espíritu de equipo. En la Eurocopa ya pudimos comprobar lo que eso puede valer, pues aplicando ese método nos abrimos camino hasta la final. Al mismo tiempo, en mi opinión, necesitamos calidad individual, jugadores que puedan ser decisivos. En la élite, la calidad de los distintos equipos es muy parecida, de manera que suelen ser las individualidades las que marcan la diferencia. Estamos muy contentos con Mesut Özil, por ejemplo. Es el tipo de jugador dotado de las aptitudes que se necesitan para cumplir bien las funciones del número 10.
El 10 de octubre está previsto en Moscú el gran duelo de clasificación para la Copa Mundial contra Rusia. ¿Cómo abordará usted ese encuentro?
Saltaremos al campo con toda la concentración, la energía y el empeño que podamos reunir. El campo de hierba artificial no debe ser ninguna excusa para nosotros. Tenemos que adaptarnos a las condiciones del lugar. Los rusos tienen una selección muy sólida, como ya lo han demostrado en el pasado, de modo que tendremos que hacer una gran actuación para salir vivos de allí. Nos sentimos capaces de clasificarnos directamente para el Mundial, porque tenemos muchas ganas de jugar ese partido, y porque llegaremos bien preparados y obtendremos el resultado que necesitamos en Moscú.
La Copa Mundial del próximo año en Sudáfrica sería su tercera aparición en una cita mundial. ¿Qué recuerdos guarda de los torneos de 2002 y 2006?
Esos dos Mundiales estuvieron cargados de intensas emociones para mí como jugador. En 2002 llegamos sensacionalmente a la final y, tanto en el partido de cuartos como en la semifinal, yo marqué el gol decisivo de la victoria por 1-0. Pero no pude jugar el último encuentro por sanción. Fue un trago muy amargo. En 2006 el ambiente fue fantástico. Para nosotros los jugadores, aquella experiencia fue única, y los seguidores no podrán olvidar tampoco ese Mundial. Alemania demostró que es una nación hospitalaria a la que le gusta agasajar a sus invitados. Aquello fue muy importante para la imagen internacional de nuestro país. Fue un Mundial magnífico, tanto en su aspecto deportivo como por el ambiente reinante entre la gente y los amantes del fútbol.
En la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, Alemania ocupa el cuarto puesto junto con Italia. ¿Dónde situaría a la selección de Alemania en comparación con otros equipos del mundo?
Esa lista viene a ser como una especie de instantánea de la situación en cada momento. Es cierto que equipos como Holanda y España están ofreciendo actualmente un magnífico rendimiento y llevan una racha extraordinaria. Pero nosotros hemos demostrado que en los grandes torneos siempre estamos oportunamente bien despiertos y en plena forma. Por tanto, tenemos todo el derecho a estar ahí arriba.
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