Georgios Samaras era todavía un niño cuando Grecia participó por primera y única vez en la Copa Mundial de la FIFA. Y no figura entre los recuerdos más vívidos ni preciados de su infancia. Al fin y al cabo, la selección helena se despidió de EEUU 1994 con un balance de tres derrotas y diez goles en contra y ninguno a favor, típico, dicen algunos, de la relación incómoda del país con la mayor cita del deporte rey.

Esa tensión no se redujo con el fracaso en la competición preliminar para Alemania 2006, dos años después de proclamarse campeona de Europa, y Samaras se acuerda perfectamente de la derrota por 0-1 sufrida ante Ucrania que selló su destino. Ahora, cuatro años y medio más tarde, debe medirse en Atenas a ese mismo adversario en el partido de ida de la eliminatoria de repesca para la Copa Mundial de la FIFA. Tal y como dice a FIFA.com el delantero del Celtic, pieza clave del pujante ataque griego, "quizás sea el destino".

En estos momentos a usted le aguardan varios compromisos nacionales y europeos importantes con el Celtic, aunque sin duda también tendrá muy presente la repesca ante Ucrania. ¿No es así?
Por supuesto. En el fondo, siempre está ahí. Sé que se aproximan estos partidos, y la importancia que tienen para mi país. Estar tan cerca de un Mundial es algo enorme, sobre todo para Grecia, porque únicamente nos hemos clasificado una vez. Dieciséis años es mucho tiempo, y todos quieren estar de nuevo en esta gran fiesta del fútbol. Supondría mucho para el país, para la gente, y por supuesto también para nosotros, como jugadores. Estoy seguro de que sería algo que recordaríamos durante el resto de nuestras vidas. Lo que no queremos bajo ningún concepto es rememorar una eliminatoria como ésta y pensar "si hubiésemos corrido más, si nos hubiéramos lanzado a por aquella pelota, conseguido aquel balón aéreo o acertado en aquel pase...". Es importante que no nos vayamos lamentando nada.

Grecia era cabeza de serie en el sorteo, pero a la mayoría de la gente le resulta difícil decantarse por un favorito en esta eliminatoria. ¿Usted lo comprende?
Sí, claro. Para nosotros fue algo positivo ser cabezas de serie y poder evitar a rivales como Francia y Portugal, aunque en mi opinión Ucrania era uno de los equipos más potentes de ese segundo grupo. Personalmente, creo que la situación está al cincuenta por ciento. Se decidirá en función de quién juega mejor y quién plantea mejor la eliminatoria. En cualquier caso, pienso que se verá un buen partido entre dos equipos muy buenos, de un nivel muy similar. De todos modos, yo sé que ahora estamos en una buena posición. Hemos tenido algunos éxitos, como en la Eurocopa 2004, obviamente, y también en la fase previa de la Eurocopa 2008, donde sólo perdimos un partido, y creo que Grecia ha hecho un gran trabajo al construir una selección nacional muy buena en los diez últimos años.

¿Le preocupan las condiciones que encontrarán en Donetsk en el encuentro de vuelta?
Serán muy difíciles, estoy seguro. Yo aún no estaba en el Celtic cuando jugó contra el Shakhtar de Donetsk, pero cuando jugaba en el Manchester City Elano y Nery Castillo [ambos ex del Shakhtar] me hablaron mucho de la ciudad y del tiempo que hace allí. Por lo que sé, es muy posible que nieve, y que las temperaturas estén bajo cero. Pero, sinceramente, no creo que ni el tiempo ni las condiciones climáticas influyan mucho en el partido. Ganará quien esté más preparado, quien más lo desee y quien juegue mejor. Espero que seamos nosotros.

Después de ganar la Eurocopa 2004, para Grecia debió suponer un golpe muy duro no viajar a Alemania 2006. Y es evidente que Ucrania tuvo mucho que ver con ello.
Entonces yo estaba en la selección sub-21, pero recuerdo que aquella derrota fue una decepción grandísima. Tuvimos muchas ocasiones, pero cometimos un error y nos quedamos fuera. Es curioso que los dos equipos vuelvan a enfrentarse ahora, eso nos da la oportunidad de enmendar lo ocurrido. ¿Quién sabe? Quizás sea el destino.

Usted comparte punta de ataque con el máximo realizador de la competición preliminar de la zona europea, Theofanis Gekas. ¿Cuál es el secreto del éxito de su compañero?
Utilizamos un sistema con tres delanteros, con Gekas como principal artillero, y está funcionando de maravilla. Tiene un registro increíble, más sorprendente aún si tenemos en cuenta que no ha jugado mucho con su club esta temporada. Para nosotros es fantástico tener a alguien como él en el equipo, porque sabemos que, aunque pase mucho tiempo sin tocar el balón, o esté haciendo un partido malísimo, si dispone de una sola oportunidad la transformará en gol.

Háblenos de Otto Rehhagel. ¿Qué tipo de seleccionador es?
En primer lugar, es una gran persona. Siempre protege a sus jugadores, intenta aconsejarnos no sólo en cuanto al fútbol, sino también sobre la vida. Es asombroso oírlo hablar algunas veces, porque ya tiene 71 años y ha experimentado muchísimas cosas, tanto en el fútbol como en la vida en general. Como entrenador, dispone de una extraordinaria capacidad para leer el juego. Por supuesto, antes de dirigirnos a nosotros ya había triunfado en Alemania, y creo que todo el mundo aprecia su contribución a este renacimiento de la selección griega.

Ha mencionado la única participación anterior de Grecia en la Copa Mundial de la FIFA, en 1994. ¿Qué recuerdos conserva de aquel torneo?
Yo tenía nueve años, y en realidad el mayor recuerdo que me queda de todo aquello fue la victoria sobre Rusia en el Estadio Olímpico que nos dio la clasificación. [Nikos] Machlas marcó de cabeza y se desató la euforia en todo el país. Fue un momento especial para todos. En cuanto al Mundial en sí, es evidente que no salió demasiado bien, y de hecho no tengo ningún gran recuerdo. El único partido del que sí me acuerdo es el de Argentina, en el que perdimos 4-0 y Maradona marcó aquel golazo.

Si sellan su boleto esta vez, alguien tendrá que "ejercer de Machlas" y convertirse en héroe. ¿Se ve usted en ese papel?
Sinceramente, no me importa ser el héroe o no. Lo único importante es estar en Sudáfrica. Me alegraré igual si el héroe es otro compañero o si pasamos con un gol en propia meta, siempre que lo consigamos. Para nosotros es un partido importantísimo, y creo que probablemente lo fundamental sea que juguemos con pasión, aunque también con inteligencia. Si logramos no recibir ningún gol en el primer partido, sería muy positivo. Incluso un 0-0, no sería un mal resultado para nosotros. Cualquier cosa que nos dé posibilidades de estar en Sudáfrica.