
El Arena de São Paulo, el estadio que albergará el partido inaugural de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, dispone de soluciones interesantes para el desplazamiento de los aficionados que asistan a los partidos de la cita mundialista. Cercano a dos estaciones de metro y una de tren, el estadio presenta unas condiciones privilegiadas en lo que respecta a transporte colectivo.
Es precisamente en el transporte público donde São Paulo juega sus cartas. La experiencia en otros grandes acontecimientos celebrados en Brasil, como la Fórmula 1 y el Rock in Rio, anima a los paulistanos a recurrir a la misma alternativa para los partidos de la Copa Mundial de la FIFA, evitando el uso de coches e instando a los aficionados a utilizar el autobús, el metro y el tren para desplazarse.
La estación de tren de Itaquera, conectada con el metro, será el punto de llegada del Expresso da Copa, una línea rápida que unirá el centro de la ciudad con Itaquera en solo 20 minutos. Aquellos que opten por el metro (mejor alternativa para los sectores del lado oeste del estadio) se apearán en la estación Artur Alvim, que se encuentra a 800 metros del Arena de São Paulo.
“Con esto pretendemos canalizar la afluencia de público para que el torrente de personas no se concentre en una única salida”, explica Raquel Verdenacci, coordinadora ejecutiva del comité paulista.
La estación intermodal de Itaquera ya impresiona a los visitantes que no conocen las instalaciones, a pesar de que todavía se introducirán muchas mejoras hasta 2014. Además de su gran amplitud, la estación cuenta con servicios de comida rápida, cajeros electrónicos, y un centro comercial en la puerta al que se puede acceder sin necesidad de salir a la calle. Las instalaciones ofrecen todas las comodidades para los aficionados que asistan a los partidos.
Según los datos oficiales, las estaciones de metro y tren tienen capacidad para 100.000 pasajeros por hora. Las pasarelas son anchas (la de la estación de Itaquera tiene 11 metros de ancho). Cada tren del metro tiene capacidad para 1.600 pasajeros y el intervalo previsto para 2014 no supera los 85 segundos, uno de los menores del mundo. Los trenes ya han sido adquiridos y entrarán en funcionamiento en 2013. Actualmente, el metro de São Paulo cuenta con cinco líneas, 74 quilómetros de extensión y 64 estaciones en funcionamiento.
En la planificación del Arena de São Paulo, al igual que ocurre en los mayores y más modernos estadios del mundo, los estacionamientos se destinarán a los poseedores de paquetes de hospitalidad y al personal de servicio. En el lado contrario a las estaciones de tren se habilitará un gran espacio para taxis con capacidad para 150 vehículos.
Otro factor que favorece la utilización de los medios de transporte público por parte de los aficionados es que la mayor parte de los partidos se jugarán por la tarde, a las 13 y a las 17 horas (horario de Brasilia). Los aficionados que lleguen antes al estadio (la mayor demanda tiene lugar hasta una hora antes del inicio del partido) aún pillarán el contraflujo de los pasajeros que circulan en sentido inverso, cuya mayor demanda tiene lugar de noche. A la salida del estadio, cuando se generaría un problema mayor incluso puesto que todos los aficionados abandonan el recinto en un intervalo corto de tiempo, no hay casi movimiento de salida de Itaquera. Una de las semifinales se celebrará el 9 de julio, festivo histórico en São Paulo, en el que se conmemora la Revolución Constitucionalista de 1932.
En cualquier caso, no solo los aficionados pueden estar tranquilos con la inversión en transporte público en Itaquera. La zona este de São Paulo tiene más de cuatro millones de habitantes y mucha de esa gente se beneficiará de estos cambios.