El cielo gris y la llovizna que había en Ciudad del Cabo apenas hicieron mella en el entusiasmo de los cerca de 2.000 trabajadores, que cantaron y bailaron cuando el Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, acudió el lunes a verlos. En el segundo día de los cuatro de su visita a la nación anfitriona de la Copa Mundial de la FIFA 2010, Blatter visitó las obras del Estadio Green Point, una de las diez sedes del certamen que se celebrará dentro de dos años.

"Ha sido un momento muy emotivo", señaló la Alcaldesa de Ciudad del Cabo, Helen Zille, que acompañó a Blatter junto a otros dirigentes locales durante su breve recorrido. El Presidente de la FIFA intercambió saludos con los entusiasmados operarios, estrechándoles la mano y luego llevando el ritmo con el pie cuando éstos se pusieron a cantar. "Sentí una gran felicidad al oír la determinación de este maravilloso país", indicó minutos después de la inspección.

Blatter, que visitará otros dos estadios el martes y el miércoles en Johannesburgo, afirmó que se había desplazado a Sudáfrica para "deleitarme con vuestros preparativos para la Copa Mundial de la FIFA 2010".

El Presidente se reúne con los Presidentes
En su agenda figuran encuentros con las principales personalidades políticas del país, que comenzaron el domingo por la noche, al charlar en privado con el Presidente Thabo Mbeki. El lunes estuvo con el ex presidente F. W. de Klerk, quien dijo a Blatter: "Le aseguro que toda Sudáfrica se esforzará para que la organización del torneo de 2010 sea un gran éxito". El galardonado con el Premio Nobel de la Paz manifestó que los sudafricanos querían la prueba de 2010 para recuperar el espíritu de 1994, año en que nació una nueva Sudáfrica democrática.

El martes, Blatter obsequiará con una pequeña réplica de la Copa Mundial a otro ex presidente, Nelson Mandela, quien compartió el Premio Nobel con De Klerk. "Para mí ese será el punto culminante de la visita", explicó el Presidente de la FIFA. "Recuerdo las palabras de Mandela el 15 de mayo de 2004, al adoptarse la decisión de otorgar la Copa Mundial de la FIFA a Sudáfrica, y él declaró que había conseguido su propósito y que ya podía contemplar el futuro en paz".

El miércoles Blatter se reunirá también con Jacob Zuma, Presidente del Congreso Nacional Africano, el partido político que gobierna el país.

La Alcaldesa Zille invitó al Presidente de la FIFA a regresar cuando estuviese instalada la cubierta del nuevo estadio de Ciudad del Cabo, en los próximos meses. "Será la mayor fiesta de inauguración de un techo que se haya visto nunca", aventuró.