Al igual que la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002 supuso un hito en la historia del fútbol asiático, la cita de 2010 promete ser un momento de inflexión para África.
Esa fue la opinión expresada por el japonés Junji Ogura, miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA, durante una reunión con medios de comunicación nipones e internacionales en Tokio, en la que se informó a los numerosos asistentes de los preparativos en curso para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. Varios de los principales clubes del planeta se encuentran en la ciudad con motivo de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, así que el Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter; el Secretario General de la FIFA, Jérôme Valcke; el Director Ejecutivo del Comité Organizador de la Copa Mundial de la FIFA 2010, Danny Jordaan; el embajador de Sudáfrica en Japón, Gert Grobler; y el propio Ogura dispusieron de una buena oportunidad para centrar brevemente la atención en la prueba que nos aguarda en 2010.
"Por aquel entonces, cuando Japón y Corea iban a organizar la primera Copa Mundial de la FIFA en Asia, y la primera en ser coorganizada por dos países, a la prensa internacional le inquietaba un poco que no pudiéramos hacerlo", señaló Ogura. "Los asiáticos también estaban preocupados por ver si el Mundial tendría éxito o no. Japón y Corea no tenían en aquella época una gran tradición en el fútbol mundial, pero Corea del Sur llegó a semifinales, Japón a octavos, y el certamen salió bien. Gracias a esos factores, el pueblo asiático quedó satisfecho y se sintió honrado. Elevó la confianza de los asiáticos, y representó un impulso para el fútbol en los países del continente".
Esta pasión por el deporte rey en Asia es palpable en la floreciente J-League japonesa. El Presidente de la FIFA charló sobre el ambiente en las gradas ocupadas por la afición predominantemente joven del Gamba Osaka en el partido de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA de ayer, en el que los locales se impusieron al Adelaide United. Ogura señaló que la primera Copa Mundial de la FIFA en Asia desembocó no sólo en el desarrollo de las naciones asiáticas y de sus economías, sino también en la creación de amistades y conexiones duraderas entre Asia y el resto del globo.
A modo de ejemplo, indicó que recibir a la selección camerunesa había promovido relaciones que han continuado a través de fuertes vínculos económicos y sociales, y los Leones Indomables cuentan con el apoyo del público siempre que regresan a Japón. "Este tipo de intercambio de amistades es algo fantástico, lo va a proporcionar la Copa Mundial de la FIFA 2010, y estoy seguro de que será muy positivo".
Para Blatter, los avances realizados en los preparativos por los organizadores de Sudáfrica en este final de 2008 supusieron otra oportunidad de declarar inequívocamente que el gran torneo de la FIFA se desarrollará en África. "Me alegra mucho poder decir que la Copa Mundial de la FIFA 2010 va a disputarse finalmente en tierras africanas, en una Sudáfrica multicultural", apuntó. "Si todavía hay personas que lo dudan, les digo: la Copa Mundial de la FIFA 2010 se celebrará en Sudáfrica".
Se recordaron estas mismas palabras pronunciadas por Blatter cuando anunció que Sudáfrica sería el país organizador de la Copa Mundial de la FIFA 2010 el 15 de mayo de 2004. Aunque han sucedido muchas cosas desde entonces, su visión sigue siendo la misma. "Estamos muy orgullosos de traer este Mundial aquí, y poder decir que hemos logrado algo. El Mundial en Sudáfrica mostrará al mundo que los sudafricanos y los africanos son capaces de organizar la competición deportiva más popular del planeta", manifestó.
Jordaan y Grobler explicaron que los vínculos entre Japón y Sudáfrica eran muy intensos. El primero insistió en que las preocupaciones de los japoneses y de otros acerca de la seguridad en el torneo se estaban tomando muy en serio. Reveló que el gobierno sudafricano había invertido 1.300 millones de rands en seguridad, y que estaba formando a un contingente adicional de 41.000 agentes de policía.
"La seguridad es el aspecto más importante en cualquier evento de primer orden, y nos la tomamos muy en serio", dijo Jordaan. "Queremos conseguir que todos los que acudan a Sudáfrica 2010 regresen luego como turistas".
Valcke afirmó que Sudáfrica iba a ser otra después de 2010, y que la FIFA estaba totalmente convencida de la capacidad del país para albergar el torneo. "Sudáfrica no está lista a día de hoy. Ningún país lo está dieciocho meses antes de un Mundial. Pero no hay ninguna duda de que lo estará. Vamos por el buen camino. No hay banderas rojas. Trabajamos todos los días para garantizar que sea uno de los mayores acontecimientos del mundo".
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