Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™

14 junio - 15 julio

Copa Mundial de la FIFA 2018™

El día que Países Bajos recibió a sus subcampeones como héroes

© Getty Images
  • Ámsterdam dio una gran bienvenida a los finalistas de la Copa Mundial de la FIFA 1974
  • El "fútbol total" de los hombres de Rinus Michels cautivó al mundo
  • Johan Cruyff: "Al final, quizás nosotros fuimos los verdaderos ganadores"

Estas son las escenas posteriores a la derrota más dolorosa de la historia del fútbol holandés. Y si parecen más una jubilosa fiesta de la victoria que un triste velatorio, es por una buena razón.

Con el paso del tiempo, la derrota por 2-1 ante la República Federal de Alemania en el choque por la corona de la Copa Mundial de la FIFA 1974 se conocería como "la final perdida". Después de todo, el irresistible combinado de Rinus Michels se había adelantado en el marcador antes de que ningún jugador alemán tocase el balón, y se pasó los siguientes 20 minutos jugueteando con sus aparentemente desbordados anfitriones.

"Queríamos burlarnos de los alemanes", admitió más tarde el delantero Johnny Rep. "Se nos olvidó marcar el segundo gol. Cuando ves la película del partido, te das cuenta de que los alemanes se iban enfadando cada vez más. Fue culpa nuestra". Con todo, mientras que la pregunta de cómo y por qué perdieron obsesionó a los neerlandeses durante décadas, el orgullo eclipsó al dolor en los instantes inmediatamente posteriores al encuentro. Y es que había mucho de lo que sentirse orgullosos.

La "naranja mecánica" de Michels cautivó al mundo del fútbol en 1974 con su ya famoso estilo de juego, tan emocionante como fluido, que aún se recuerda y elogia a día de hoy. Carlos Alberto, capitán de la legendaria selección de brasil que se había alzado con el trofeo cuatro años antes, era uno de sus muchos entusiastas. "El único equipo al que he visto hacer las cosas de manera distinta ha sido Holanda en la Copa Mundial de 1974", afirmó el ídolo de la Seleção. "Su estilo de juego tipo carrusel era increíble de ver y maravilloso para el fútbol".

Johan Cruyff se deleitaba con estos cumplidos, como reveló tiempo después: "No hay mejor medalla que ser aclamado por tu estilo". Era consciente de que, incluso en la derrota, Holanda había dejado una huella indeleble en la Copa Mundial, y eso es precisamente lo que refleja la bienvenida que les brindaron en Ámsterdam. Cruyff y los suyos fueron agasajados como héroes nada más aterrizar en Schipol, y a continuación fueron recibidos por la reina y el primer ministro del país antes de ser aclamados por miles de aficionados en un ambiente netamente festivo en la plaza Leidseplein de la ciudad.

Michels, segundo por la derecha en esta foto, ya había estado ahí antes, contemplando a la multitud exultante desde el balcón del teatro Stadsschouwburg. Pero fue tras los triunfos del Ajax en la Copa de Europa, no luego de una derrota atroz y al parecer evitable en una final.

A lo mejor es que Cruyff tenía razón sobre la importancia relativa de las medallas y los trofeos. Como dijo al periódico The Guardian apenas un año antes de su muerte, a propósito de aquel título perdido: "Al final, quizás nosotros fuimos los verdaderos ganadores. Creo que el mundo recuerda más a nuestro equipo".

¿Sabías que…?

Johan Neeskens, una de las figuras de aquella selección de Holanda, visitó el Museo del Fútbol Mundial de la FIFA el mes pasado y habló de sus derrotas en las finales de 1974 y 1978.

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