El Balón de Oro adidas premia desde hace casi treinta años al mejor jugador de la Copa Mundial de la FIFA, y siempre ha puesto de relieve a futbolistas excepcionales. Coincidiendo con la publicación de la lista de los diez aspirantes de Sudáfrica 2010 por parte del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA (GET), FIFA.com repasa la historia del premio.

2006: Zinedine Zidane (FRA)
El mediapunta francés recibió el Balón de Oro adidas por su excepcional recital técnico contra Brasil, su renacimiento físico ante España y su penal al estilo Panenka contra Italia. Este título honorífico puso el colofón a la carrera de Zizou, aunque él habría preferido sin duda ganar el trofeo de campeón del mundo. Pese a todo, el premio individual se convirtió en un último homenaje magnífico para un gran jugador.

2002: Oliver Kahn (GER)
En la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002, el capitán alemán se convirtió en el primer guardameta galardonado con el Balón de Oro adidas. Sus paradas condujeron a la Mannschaft hasta la final. Se recordarán especialmente las sensacionales actuaciones que protagonizó contra Paraguay o Estados Unidos. El entonces portero del Bayern de Múnich hizo gala de una calma impresionante entre los tres palos, y exhibió además un poderío enorme en las salidas.

1998: Ronaldo (BRA)
Después de cuajar una temporada fantástica en las filas del Inter de Milán, Ronaldo Luis Nazario de Lima llegó a la Copa Mundial de la FIFA 1998 con la vitola de gran estrella. Y confirmó dicha condición al materializar cuatro dianas en siete partidos en Francia, a pesar de la abultada derrota que sufrió su país en la gran final a manos de la selección anfitriona (3-0). Esa edición supuso asimismo el inicio de su asalto al título de máximo goleador de la historia del certamen (15 goles).

1994: Romario (BRA)
Tan brillante sobre el terreno de juego como voluble fuera de él, Romario de Souza Faria acudió a Estados Unidos en su mejor momento de forma y en la cima de su arte. Su técnica extremadamente pulida y sus explosivas arrancadas hacían de él un arma prácticamente imposible de parar. Velocísimo para deshacerse de los marcajes y capaz de crear ocasiones que parecían imposibles dentro del área, O Baixinho ('el bajito') fue la baza fundamental de una Seleção que pondría fin a 24 años de espera para conquistar el título mundial.

1990: Salvatore Schillaci (ITA)
Antes del comienzo de Italia 1990, el siciliano únicamente había actuado una vez con la Nazionale, precisamente en el último partido de preparación de los azzurri. Durante su primer encuentro, Italia estaba pasando muchos apuros para doblegar a Austria. En el minuto 75, el seleccionador italiano dio entrada a Schillaci, en sustitución de Andrea Carnevale. Tan sólo cuatro minutos más tarde, Salvatore Schillaci abrió el marcador y se transformó en Totò, un futbolista en estado de gracia que, si bien no logró dar el trofeo a los suyos, acabó llevándose el Balón de Oro y la Bota de Oro adidas.

1986: Diego Armando Maradona (ARG)
Todo aquello a lo que puede aspirar un futbolista, Diego Armando Maradona lo hizo en la Copa Mundial de la FIFA México 1986. El símbolo y capitán de la selección de Carlos Bilardo fue el máximo goleado de los campeones del mundor con cinco tantos, y superó a estrellas de la talla de Enzo Francescoli, Enzo Scifo, Brian Laudrup, Michel Platini, Zico y Gary Lineker en la pugna por el Balón de Oro adidas. El fabuloso gol inscrito contra Inglaterra en cuartos de final fue uno más de los geniales compases que ofreció el rey Diego en su magistral sinfonía.

1982: Paolo Rossi (ITA)
Si el gol es la esencia del fútbol, la trayectoria de Paolo Rossi camino del Balón de Oro y de la Bota de Oro adidas en 1982 no puede calificarse más que de… esencial. Firmó seis tantos en los tres últimos partidos del certamen, entre ellos una memorable tripleta contra Brasil, y siempre se le recordará como el gran artífice del tercer título italiano.