Sin duda, es la auténtica sensación del combinado alemán: en los campos de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, Thomas Mueller ha encandilado a todos los aficionados con su desparpajo, sus cuatro goles y sus tres asistencias; y su irrupción ha significado una bocanada de aire fresco tanto dentro como fuera de la cancha. Pero este joven de 20 años ha pasado también por un mal trago, ya que debido a su sanción por dos amonestaciones, se vio obligado a seguir desde la grada la semifinal que enfrentó a los hombres de Joachim Löw con España, actual campeona de Europa, y que se saldó con 0-1 para la Roja.

Aun así, Mueller está decidido a aportar de nuevo su calidad en el encuentro por el tercer puesto que su selección jugará el sábado frente a Uruguay en Puerto Elizabeth. La nueva estrella germana será uno de los encargados de iluminar el juego de la tricampeona mundial, con el propósito de que regrese a casa con sensaciones positivas. FIFA.com conversó en exclusiva con el 13 alemán en el hotel de concentración del conjunto teutón, a las afueras de Pretoria.

Sr. Mueller, cayeron por la mínima en la semifinal contra España. Ahora afrontan el partido por el tercer puesto contra Uruguay. ¿Qué predomina, la frustración o las ganas de salir a por todas?
Es una situación bastante complicada. Habíamos depositado muchas esperanzas en esta competición, pero al final no hemos conseguido lo que queríamos. No obstante, sabemos que debemos vencer en la próxima cita de Puerto Elizabeth. Nuestro deseo es despedirnos del mejor modo posible, tanto por nosotros personalmente como por los hinchas alemanes.

Por lo tanto, la estrategia es inequívoca: seguir jugando al ataque, enamorar al público y conquistar la tercera plaza, ¿no es así? 
Exactamente. Tenemos ganas de volver a demostrar todo eso y corroborar las cualidades por las que hemos recibido tantos elogios, en especial de parte de los medios de comunicación internacionales. Volveremos a demostrar de qué estamos hechos.

¿Qué opinión le merece la Celeste?
Uruguay ha realizado un torneo brillante. Arriba cuenta con grandes individualidades y en defensa son verdaderos perros de presa, muy poderosos en el uno contra uno. Lo que es seguro es que no será un paseo triunfal para Alemania. Vamos a tener que esforzarnos muchísimo para vencer, pero contamos con los mimbres necesarios para hacerlo y, sobre todo, con una mentalidad ganadora.

Ha sumado cuatro dianas hasta la fecha en el torneo. ¿Tiene la mira puesta en la Bota de Oro adidas?
Voy a jugar sin presión. Si al final lo consigo, estaré encantado. Pero Miroslav Klose es otro de nuestros jugadores que quizá se haya propuesto un objetivo aún mayor: convertirse en el máximo goleador en la historia de la Copa Mundial. Ya veremos cómo transcurre el partido, pero, como siempre, nuestra meta es marcar el máximo número de goles posible.

Ser uno de los tres candidatos al Premio Hyundai al Mejor Jugador Joven de la Copa Mundial de la FIFA 2010 debe de ser otro motivo de alegría para usted...
Personalmente, es una gran satisfacción ser uno de los nominados, pero preferiría haber ganado el título de la Copa Mundial.

¿Lograr esta distinción sería poner la guinda a una primera temporada extraordinaria como jugador profesional?
¡Desde luego! El Bayern de Múnich ha completado una buena campaña, y a mí particularmente también me han salido muy bien las cosas, porque he anotado muchos goles y he dado varios. Es algo que te da muchísima confianza. Pero ser convocado por la selección absoluta supuso un reto nuevo para mí. Es una sensación estupenda cerrar el curso futbolístico con un papel tan destacado en este campeonato. Además, acabar con unas estadísticas tan buenas es el mejor colofón.

Lukas Podolski recibió este galardón en la Copa Mundial de Alemania de hace cuatro años. Es un título ligado irremediablemente a grandes expectativas. Pero usted no parece de los que se comen mucho el coco...
Creo que todos los elogios que he recibido son consecuencia de mi rendimiento aquí en Sudáfrica. He causado muy buena impresión y me siento orgulloso de ello. De todas formas, no soy de los que se arruga ante la presión.

Juega en un combinado alemán joven, ofensivo y creativo. ¿Qué importancia ha tenido esta constelación de estrellas en sus contundentes actuaciones mundialistas?
No soy un futbolista que regatee a cinco contrincantes y después marque gol. Necesito jugadores ofensivos a mi alrededor, buenos compañeros para poder rendir a buen nivel. Contamos con un ramillete de futbolistas de mucha calidad con los que es fácil armonizar. Y lo más importante es que nos entendemos muy bien, tanto dentro como fuera del terreno de juego.

En el Bayern juega por el centro, de mediapunta. Sin embargo, en la selección alemana actúa por la derecha. ¿Qué demarcación prefiere?
Me da igual, la verdad. Cuando juego de volante derecho no soy un extremo clásico, sino que dibujo diagonales hacia el centro para buscar el gol. Sé cómo encontrar espacios en la zona ofensiva, por eso actuo ahí.

Hablando ya de asuntos extradeportivos, ¿qué le ha parecido su primera Copa Mundial?
El entorno me ha sorprendido de forma muy positiva. ¡En Sudáfrica se puede vivir de maravilla! La gente es increíblemente amable y abierta. Puedo decir que me encuentro muy a gusto aquí.

¿Y quién se proclamará nuevo rey del mundo el domingo?
Por el potencial que tiene, creo que España será campeona. Es un bloque fantástico, muy bien organizado y muy creativo en ataque, con futbolistas de clase mundial. Aunque no podemos subestimar a Holanda. Es cierto que su juego no ha brillado especialmente a lo largo del torneo, como lo hizo en otras épocas. Pero ha aprendido a ganar. Yo me alegraría mucho por mis compañeros de equipo Mark van Bommel y Arjen Robben. Sobre todo tengo ganas de verlo porque será un partido vibrante.