Éxito, orgullo y unidad son las tres palabras que emplean los sudafricanos para describir los efectos que la organización de la Copa Mundial de la FIFA 2010 ha tenido en su país. Esta sensación es compartida por los hinchas extranjeros que visitaron Sudáfrica durante el campeonato, tal y como se desprende de un sondeo encargado por la FIFA a la conclusión del Mundial.

En diciembre de 2008, la FIFA encargó un estudio en seis oleadas entre los residentes sudafricanos con el fin de registrar la evolución de la opinión pública sobre el torneo, desde los preparativos hasta pasado ya el pitido final. La imagen resultante después de la última oleada del sondeo muestra un país cada vez más orgulloso de un torneo que fue considerado no solo como un rotundo éxito, sino también como un instrumento perfecto para fomentar la unidad nacional.

A la pregunta planteada en 2008 sobre si la Copa Mundial de la FIFA iba a servir para unir a los sudafricanos, el 75% de los entrevistados lo consideraba posible.  Los resultados obtenidos tras el Mundial apuntan a que el torneo consiguió afianzar ese sentimiento: un 91% de los sudafricanos entrevistados aseguró que el país estaba entonces más unido. Los resultados revelan igualmente un incremento de la confianza en el propio país: nueve de cada diez sudafricanos defienden que, tras el torneo, su país disfruta de un sentimiento más acusado de autoestima y un 87% declara estar más seguro que nunca de la capacidad de su nación.

Los anfitriones no han sido los únicos que han valorado de forma positiva la repercusión del Mundial, pues también abundan las opiniones en la misma dirección en otro sondeo realizado entre los visitantes extranjeros. Casi tres cuartos de los entrevistados visitaban Sudáfrica por primera vez. Los aficionados permanecieron de media 12 días en el país y, además de ver fútbol, durante su estancia realizaron otras actividades turísticas. Más del 83% de los hinchas venidos de todo el mundo manifestó su deseo de volver a Sudáfrica y un 94% recomendaría a familiares y amigos visitar el país. Estos comentarios serán sin duda alguna bien acogidos por los nativos, ya que el 93% de ellos ya había previsto antes del torneo que el sector turístico sudafricano iba a ser el gran beneficiado de la organización de la Copa Mundial.

“Estos resultados subrayan lo que ya imaginábamos: que la organización de la Copa Mundial en Sudáfrica fue todo un éxito. Me alegra ver cómo nuestra confianza se refleja en la opinión pública, tal y como indican los sondeos”, apuntó el Secretario General de la FIFA Jérôme Valcke.

Otros aspectos elogiados por los aficionados extranjeros fueron los formidables preparativos. El 99% de los entrevistados valoró positivamente los estadios, de nueva construcción o remozados con ocasión de la Copa Mundial, lo que se puede entender como una muestra de gratitud al esfuerzo de los miles de operarios que participaron en las obras.

El 98% de los participantes en la encuesta aplaude el ambiente vivido en Sudáfrica. Es evidente que aquellos que visitaron el país volvieron a casa con gratos recuerdos. Este hecho queda reflejado en el 84% de visitantes extranjeros que valoró a los anfitriones de forma más positiva tras el torneo que antes del inicio del mismo. La proporción de sudafricanos que opinaban que la delincuencia supondría un problema para los visitantes cayó en picado del 66% antes del inicio del Mundial al 27% tras finalizar este.

La emoción que más destaca entre el conjunto de resultados obtenidos es la de orgullo, incluso algo desafiante: el 91% de los sudafricanos dijo sentirse orgulloso cuando su país demostró que estaban equivocados los que sembraron dudas.

La encuesta entre los aficionados extranjeros presentes en el torneo se realizó en un universo aleatorio de 1,480 participantes; se recopilaron sus números de teléfono para realizar una segunda oleada telefónica al acabar el torneo.

El sondeo nacional se condujo entre 1,000 sudafricanos encuestados en las principales ciudades y sedes de la Copa Mundial de la FIFA 2010, teniendo en cuenta cuotas de origen étnico, edad y sexo.