A partir de 2004, Malí se enfundó un traje de potencia continental que le viene demasiado grande. Tras haber llegado en mayo de 2010 para reconstruir el nido de unas Águilas rejuvenecidas, el francés Alain Giresse está preparando al equipo para la CAN 2012, a la espera de iniciar su andadura en la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™.

Progresa adecuadamente, pero lo puede hacer mejor. A dos meses de la Copa Africana de Naciones, el boletín de notas de las Águilas se asemeja al de un alumno aplicado. “En el plano mental se ha mejorado mucho. Tenemos un equipo con un entorno y un estado de ánimo que se ajustan a las obligaciones propias de una selección nacional”, confirmó a FIFA.com su seleccionador, Alain Giresse. “El último amistoso contra Burkina Faso me reafirmó en esa impresión. Los jugadores dieron la cara. El grupo está conviviendo bien, y tiene un funcionamiento saludable”, prosiguió el sucesor de Stephen Keshi, nombrado después del fracaso en la CAN 2010. “Hacía falta volver a crear una dinámica y levantar la moral del equipo”, aseveró el campeón de Europa en 1984. 

Tras caer eliminadas en la primera fase de la gran cita continental en 2008 por primera vez en su historia, las Águilas reincidieron dos años después en Angola. Incapaz de justificar el caché adquirido a comienzos de la última década, a pesar de tener algunos jugadores de currículo rimbombante como líderes, Malí defraudó las expectativas. Y ahora debe reconstruirse. “Sin ánimo de ofender a los jugadores con los que tengo que volver a construir un equipo competitivo, lo cierto es que ya no quedan estrellas en la selección, exceptuando el regresado Seydou Keita. Mahamadou Diarra está sin equipo, Fred Kanouté ha renunciado a la selección; y Momo Sissoko no puede venir. La época de los grandes nombres se acabó, pues no puedo contar con ellos. Por eso hablo de construcción y de reubicación”, nos explicó el ex seleccionador de las Panteras de Gabón (2006-2010). 

Keita, la seguridad de Malí
“Muchos de los chicos no estaban en 2010. Es una generación nueva, joven e interesante. Ya veremos qué tal anda a la hora de echarle agallas”, apostilló el centrocampista Bakaye Traoré, contento por poder contar con la experiencia y el apoyo del cerebro Seydou Keita, de regreso a la selección. “Es la seguridad en persona. Juega en el Barça y es un líder nato. Nos da muchos consejos, porque juega en el mejor club del mundo: ‘suelta antes el balón, siempre hacia delante…’. Si aplicásemos sus consignas, el fútbol se haría al instante más sencillo”.

El centrocampista blaugrana tiene en su poder algunas claves para que Malí pueda volver a acceder a las semifinales de la CAN. Y es que, mientras Giresse se niega a fijarse otro objetivo que no sea el de “hacerlo lo mejor posible sin tener nada de lo que arrepentirse, y estando a la altura del evidente potencial del equipo”, Traoré, por su parte, sueña en voz alta. “Nuestro grupo no es sencillo, pero pasar a semifinales es una meta realista. Se trata de mi segunda CAN, por lo que sé con lo que puedo contar ahora mismo. Somos jóvenes, pero tenemos personalidad.

Sabemos reaccionar cuando el equipo está en peligro. Tenemos una plantilla de calidad con jugadores que militan por toda Europa, pero nuestra principal virtud es nuestro carácter. Ahora sólo nos falta ser plenamente conscientes de ello. Caer eliminado en la primera fase no es un resultado normal para Malí. Llegar a semifinales sería magnífico, pero antes habrá que superar la primera fase”.

Un colectivo falto de referencias
En la fase final de Gabón y Guinea Ecuatorial, las Águilas deberán solventar el escollo de un grupo complicado, que incluye a Ghana, Botsuana y Guinea. “Todavía necesitamos asentarnos y tener más consistencia en nuestras convicciones. La fuerza de un gran equipo reside en contar con el colectivo cuando las cosas van mal, y eso es algo que todavía no podemos hacer, porque nuestro colectivo anda falto de referencias”, nos confesó el doble semifinalista de la Copa Mundial de la FIFA (en España 1982 y México 1986). 

Giresse, con la tranquilidad de ver cómo sus jugadores comulgan con la causa nacional y con su mensaje (“Esa mentalidad es imprescindible si queremos aspirar a construir algo”, resaltó), espera que sus pupilos sepan “responder a los diferentes retos que se plantean en cada partido” al llegar la gran cita de enero. Cuando ésta concluya, será el momento de pensar en la fase de clasificación para Brasil 2014.

nbsp;Malí ya conoce a su tercer rival en el Grupo H, junto a Argelia y Benín: será Ruanda. “El sorteo nos fue favorable; no nos tocó el cabeza de serie más fuerte. De todas formas, sólo se clasifica uno, por lo que el margen de error es nulo”, comentó el que fuera símbolo del Girondins de Burdeos, quien, una vez aparcada la decepción de Angola 2010, no renuncia a obtener su primera gran victoria.