La nueva estrella de Trinidad y Tobago, Lester Peltier, tiene un ligero despiste al comenzar su primera entrevista telefónica con FIFA.com, ya que empieza a hablar en eslovaco. En cuanto se da cuenta para, se ríe y prosigue en inglés. Es comprensible que el muchacho, de 23 años, sufra este tipo de confusiones, ya que los últimos meses han sido muy agitados para él, con un torbellino de pruebas en clubes de distintos países y continentes.

“Todo ha pasado bastante deprisa”, dice el expresivo Peltier. Su periplo lo ha conducido finalmente al oeste de Eslovaquia, muy lejos de sus raíces caribeñas. Tras despuntar en uno de los pesos pesados de su país, el San Juan Jabloteh, recientemente el extremo se sometió a pruebas con el Brujas belga, el Dynamo de Houston estadounidense, varios clubes ingleses —Arsenal, Millwall, Portsmouth, Birmingham City— y el Cardiff galés. “Mi agente es holandés, y el club en el que juego ahora en Eslovaquia, el FK AS Trencin, es propiedad de un holandés [Tscheu La Ling, ex internacional y antiguo ídolo del Ajax], así que hablaron, me trajeron y, después de llevar una semana entrenándome con el equipo, me ofrecieron un contrato”.

Aunque la ciudad de Trencin se halla a pocos kilómetros de la frontera checa, está muy lejos de Carenage, el pueblecito en el que Peltier se crió jugando en la arena blanca de la costa septentrional de Trinidad. Por aquel entonces sus ídolos eran los Guerreros Soca, futbolistas como Stern John, Dwight Yorke y Cornell Glen. Sin embargo, no ha tardado en adaptarse al intenso ritmo del deporte rey en Europa. Marcó en su primer encuentro con el club, del que es ya máximo goleador. “Aquí el clima es un poco frío”, bromea, “pero la mayor diferencia es el fútbol. Es mejor, más rápido, lo que ayuda a progresar antes”.

Los avances de Peltier no pasaron desapercibidos para el nuevo seleccionador de Trinidad y Tobago, Otto Pfister, quien lo llamó para sustituir al capitán, Kenwyne Jones, jugador de la Premier League inglesa lesionado hace poco. “Fue asombroso entrar en el once inicial, ya que hasta entonces luchaba tan solo por aparecer en la convocatoria”, señala Peltier, quien disputó los 90 minutos del encuentro en que los trinitenses sufrieron una inesperada derrota a manos de las Bermudas, para luego firmar tres dianas en el triunfo por 4-0 de los suyos sobre Barbados.

“Lograr una tripleta con la selección es algo verdaderamente especial”, añade Peltier, apodado “Rizos de maíz”, quien posee una velocidad impresionante y es capaz de leer el juego de manera muy completa. “Al cabo de unos pocos meses en Eslovaquia ya estaba listo para incorporarme a la selección, que me necesitaba para cubrir las bajas de los lesionados [Kenwyne] Jones y Carlos Edwards [otro veterano del combinado nacional]”.

No obstante, si bien Peltier se muestra entusiasmado tras debutar con éxito, los seguidores de Trinidad y Tobago, conjunto que participó en Alemania 2006, están inquietos. El equipo no consiguió el pase a la Copa Oro de la CONCACAF de este año, y se empezó a hablar de una auténtica crisis. A falta de dos partidos para la conclusión de la primera fase de grupos de la competición preliminar de la zona norteamericana, centroamericana y caribeña para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, los Guerreros Soca son segundos del Grupo B, y si quieren continuar en liza no tienen más remedio que imponerse la semana que viene a Guyana, líder de la liguilla, al que ya han vencido en este torneo.

“Para nosotros es un partido a vida o muerte”, confiesa Peltier, que confía en mantener la titularidad tras la recuperación del influyente Jones. “Guyana tiene un buen equipo, y le ha acompañado la suerte”, opina. “Nuestra categoría en la región nos obliga a ganar, la calidad que hay el equipo debe permitirnos hacerlo”.

Recuperar el estilo
El joven Peltier también aclara que la calidad y la reputación no son las únicas armas de Trinidad y Tobago para acceder a la siguiente ronda. Una joven generación de talento y la vuelta al fútbol técnico y desenfadado que siempre ha caracterizado a los trinitenses también podrían marcar diferencias. Peltier, Kevin Molino (de 21 años) y Khaleem Hyland (22), que está disputando la Liga de Campeones de la UEFA con el Genk belga, forman la base de esta nueva hornada tan prometedora.

“Yo y los demás jóvenes queremos dar un paso al frente y liderar al equipo”, apunta ilusionado Peltier. Molino, Hyland y él proceden de la misma región de la isla de Trinidad, la mayor del país, y su compenetración y entendimiento podría cambiar el estilo actual de la selección. “Nos conocemos perfectamente, somos jóvenes y tenemos ambición”, dice. “Si esto se añade a la experiencia de hombres como Kenwyne y Edwards, disponemos de un equipo serio”.

La posibilidad de quedar eliminados si no responden el martes en Georgetown no hace mella en la fogosidad de Peltier. “Estamos atravesando un momento difícil, sí, pero cuando lo superemos veo a este equipo de nuevo en el Mundial. Hacía mucho tiempo que una selección trinitense no jugaba como jugamos nosotros, con el balón en el suelo y un fútbol de pases”, concluye. Su voz destila entusiasmo y convicción: “Estamos devolviendo su estilo a Trinidad y Tobago”.