Dado el largo formato de sistema de liguilla que se viene usando desde la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA de 1998 en Francia, la competición preliminar de Sudamérica no necesita sortearse. Eso no significa, sin embargo, que los países de la zona estén menos ansiosos por que empiece la competición, sobre todo teniendo en cuenta un factor determinante: la ausencia de Brasil, único combinado clasificado para todas las ediciones de la Copa Mundial hasta la fecha y normalmente considerado por tanto como el dueño casi automático de uno de los billetes en juego.

A partir del día 7 de octubre de 2011, los nueve países sudamericanos iniciarán un largo camino de 18 jornadas que culminará dos años después, el 15 de octubre de 2013. Durante ese periodo, estarán en disputa cuatro billetes directos a la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, y el equipo con la quinta mejor puntuación adquirirá el derecho a batirse en la repesca intercontinental, contra el vencedor de la Ronda 5 de Asia.

"Es verdad: por la ausencia de Brasil es como si hubiese una plaza más en juego", reconoció el lateral colombiano Pablo Armero a FIFA.com, animado por la posibilidad de regresar con su selección al máximo escenario del fútbol mundial por primera vez desde 1998. "Y además de eso, el nivel de los equipos está tremendamente parejo. Todos los países tienen al menos algunos jugadores triunfando en grandes clubes".

Estrellas en todos los cielos
De hecho, la lista de sudamericanos que entrarán en acción en las eliminatorias y que brillan en los principales clubes del planeta es larga, y va mucho más allá de las estrellas habituales como Lionel Messi o Diego Forlán. Habrá artistas de todas partes, desde el peruano José Paolo Guerrero al colombiano Radamel Falcao García; del paraguayo Lucas Barrios al chileno Alexis Sánchez; del venezolano José Salomón Rondón al ecuatoriano Christian Noboa.

Un indicador claro de ese equilibrio ha sido la Copa América que acaba de concluir. Los gigantes, Brasil y la anfitriona Argentina, cayeron en cuartos de final frente a los posteriores finalistas, Uruguay y Paraguay. En la pugna por el título continental, los uruguayos reiteraron lo que ya habían demostrado al llegar a la semifinal de la cita mundialista de Sudáfrica 2010 y, propulsados por los goles de Diego Forlán y Luis Suárez, ratificaron su grado de gran equipo sudamericano de la actualidad.

"Es la mejor manera posible de llegar al inicio de la pelea por una plaza en 2014", señaló Forlán después de levantar el trofeo regional. "Tenemos un equipo sólido, que cada vez sabe mejor la manera en la que debe jugar. Para afrontar las eliminatorias, en las que hay que disputar tantos partidos a lo largo de mucho tiempo, esa solidez será fundamental".

El panorama de la etapa previa sudamericana, por ende, se anuncia interesante: sin Brasil, con un Uruguay renovado y reforzado, una Argentina buscándose y prácticamente ninguna selección comparsa. Equipos que hasta hace poco tenían pocas posibilidades de arrebatar puntos a los favoritos ya tienen condiciones claras de complicarles la vida, como Perú y Venezuela, semifinalistas de la Copa América. Visto lo visto, no es exagerado vaticinar que el escenario está puesto para la eliminatoria más reñida de la historia de Sudamérica desde la implantación del sistema de puntos.