Guatemala se lo juega todo. El equipo chapín tiene el destino en sus manos por los próximos 180 minutos de fútbol. Dos actuaciones sobresalientes y habrá hecho historia al clasificarse al Hexagonal Final de la CONCACAF, un paso en falso y no tendrá otro remedio que ver por televisión la última fase clasificatoria de Norte, Centroamérica y el Caribe.

Por el momento, la Bicolor tiene siete puntos, empatada con jamaicanos y estadounidenses en la primera plaza del Grupo A, y enfrentará a ambos equipos en los dos últimos partidos, así que el boleto está completamente a su alcance. De todo esto y mucho más habló el técnico de la selección chapina, el uruguayo Ever Almeida, en exclusiva para FIFA.com.

Expectativas superadas, hambre de más
A priori, cuando se veía la conformación del grupo donde participa Guatemala, se hubiera pronosticado un camino complicado. Jamaica y Estados Unidos parecían rivales formidables. Sin embargo, y como constata Almeida, los chapines han rendido mejor de lo esperado. “Nosotros, ante la sorpresa de mucha gente, estamos punteros de la serie”, reconoce con orgullo, “eso hace que psicológicamente estemos fuertes y que tengamos esperanzas de pasar al Hexagonal. Hemos superado las expectativas hasta ahora”.

Con tres equipos igualados a siete puntos, la situación no admite margen de error, y en el análisis entran todos los escenarios posibles. “Se ha dado un poco la lógica en el grupo hasta ahora”, afirma Almeida, para luego continuar: “Estados Unidos y Jamaica han ganado de locales. Nosotros dejamos un punto en casa pero ganamos de visitantes en Antigua, donde los jamaicanos empataron. Esos dos puntos que sacamos fuera pueden ser fundamentales y hay que aprovecharlos ahora que los enfrentemos”.

Es precisamente ese encuentro ante los Reggae Boyz el que puede resultar determinante. Un triunfo, por la mayor cantidad de goles posible, puede constituir un gran paso adelante. La ciudad de Guatemala se apresta para recibir un partido que Almeida espera muy cerrado. “A ellos les gusta esperar y salir al contragolpe, por las características de sus jugadores. En Kingston nos jugaron así y dudo mucho que en Guatemala cambien mucho”, anticipa el entrenador.

Un paso adelante
Pase lo que pase, el proceso reciente ha sido un enorme avance para una selección que tocó fondo hace apenas tres años, cuando no logró clasificarse a la Copa Oro de CONCACAF tras ser eliminada por Nicaragua. Y Almeida tiene buena parte de responsabilidad en ese ascenso, aunque humildemente no se atribuya el mérito. “Han sido dos años buenos en Guatemala aunque la idea ha sido ayudar a clasificar al Mundial. Llevamos 10 partidos en la eliminatoria con una marca de 8-1-1, creo que es un porcentaje importante aunque aún queda mucho por hacer”.

Curiosamente, uno de los principales puntos de inflexión para los chapines no lo dio el seleccionado mayor, sino el juvenil que se clasificó a la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA eliminando nada menos que a Estados Unidos. Para el técnico, ese resultado fue la base de un cambio de mentalidad general. “Hubo un salto psicológico importante dentro del deporte guatemalteco, quedó demostrado que no hay imposibles en el fútbol haciendo un trabajo ordenado y estando convencidos de nuestras condiciones. Ahora tenemos una selección aguerrida, no el típico equipo de Guatemala, que era más técnica que lucha, y eso nos ha dado la posibilidad de sacar buenos resultados”.

Esas buenas sensaciones se han contagiado también al pueblo chapín, que espera con optimismo los 180 minutos que definirán el futuro de su selección. “La gente está muy de nuestro lado, ha apoyado, quiere a su selección y está esperanzada. Ya tuvieron las mieles de un Mundial Sub-20 y ahora quieren estar en el más importante de todos. Siempre que me encuentran en la calle me dicen ‘vamos profe, vamos por el Mundial’”, afirma el entrenador.

Y así, en ese ambiente de trabajo y optimismo, Guatemala se prepara para los dos últimos asaltos. Y los chapines sabrán responder presente. O eso espera el entrenador: “Nadie ha sido superior a nosotros como para que nos preocupemos en demasía. Lógicamente estaremos atentos, y saldremos a ganar los dos partidos, porque aunque vencer a Jamaica es fundamental, el boleto se definirá hasta el último segundo, y estamos conscientes de ello”.