Panamá se encuentra a las puertas de la gloria. El combinado canalero llega a las instancias decisivas de la fase clasificatoria de la CONCACAF en cabeza del grupo C, con nueve puntos, dos unidades por encima de sus escoltas, Honduras y Canadá que, además, se deberán enfrentar en el último encuentro de la competencia.

Así, el panorama luce alentador. Tres puntos, ya sea ante los catrachos -a los que recibirá en el Estadio Rommel Fernández- o frente a la ya eliminada Cuba, a la que visitará en La Habana, y el primer objetivo estará cumplido para los de Julio César Dely Valdés. Sin embargo, el técnico se resiste a caer en el exceso de confianza y, como revela en entrevista exclusiva para FIFA.com, no descansará hasta ver a sus jugadores sanos y salvos dentro del Hexagonal Final.

Máxima concentración
Por ello, el entrenador comienza la charla con un llamado de atención tanto a sus futbolistas como a los aficionados. “Hemos recorrido ya un camino importante, pero yo considero que esto es lo más difícil. Hasta ahora la cosa ha salido bien, pero todo puede pasar”, reflexiona con sinceridad, y prosigue: “Sabemos que a nosotros nos sirven tres puntos de seis, pero hay que intentar conseguirlos lo antes posible, y eso es el 13 de octubre ante Honduras, no esperar al 16. Nosotros sabemos que más allá de que Cuba esté eliminada siempre va a ser un rival peligroso y si perdemos contra los catrachos iremos con la soga al cuello”.

Es precisamente ese encuentro ante la H el que ocupa la mente del ex delantero de Málaga y Paris Saint Germain. “Es un partido muy complicado, históricamente nuestros enfrentamientos han sido muy parejos, sobre todo en los últimos años, donde hemos alternado triunfos. Ellos vienen de menos a más, son un rival de mucho respeto, pensar que el juego será fácil sería un grave error que no vamos a cometer”, considera.

Los canaleros pueden usar como referencia el histórico triunfo conseguido en San Pedro Sula (0-2) en el primer encuentro que enfrentó a ambos equipos en esta fase. “Antes de ese partido nosotros fuimos con mucha convicción de sacar los tres puntos ahí. A pesar de ser el primer partido de la eliminatoria yo dije que no iba a firmar un empate”, afirma el entrenador. “Intentaremos desde ya tener la misma mentalidad. Lógicamente, eso no garantiza nada pero hay que tener ese pensamiento positivo y más jugando en casa. No hemos perdido ni un punto como locales en la eliminatoria y esperemos que siga así”.

Ese optimismo es alentado, además, por el increíble apoyo recibido por la afición panameña, que respira la oportunidad de hacer historia. “Ante Honduras hay muchos alicientes para motivar al jugador y sacar el partido adelante. Obviamente, no es garantía, es la primera vez que se acaban las entradas de un partido de selección con tres semanas de anticipación. Estamos en un momento muy bueno, los jugadores han madurado mucho y hay muchas razones que invitan a pensar que nos va a ir bien”, afirma.

Un sueño llamado Brasil
Por supuesto, el Hexagonal sería la antesala del objetivo real: Brasil 2014. ¿Un sueño imposible para Panamá? De ninguna forma. Los canaleros han dado pasos de gigante en los últimos años y para nadie sería una sorpresa si consiguieran el ansiado boleto. “Desde que empezamos el proceso mi hermano (Jorge, asistente técnico) y yo, nos pusimos como objetivo estar entre los mejores. Según el ranking de la FIFA somos el tercer equipo de la región, ahora hay que mantenerse. No va a ser nada fácil, pero para eso estamos trabajando”, asegura.

Y, en ese sentido, los buenos resultados están abriendo puertas que en un pasado no muy lejano hubieran sido impensables para Panamá, como la de las grandes sedes internacionales. “Sin duda, ¿quién iba a decir cuando yo era jugador que nos íbamos a enfrentar a Portugal en su estadio?” Afirma el técnico con orgullo. “Y ahora, en noviembre, jugaremos ante España, antes se veía imposible y se está dando, y eso nos da satisfacción, pero también significa una responsabilidad”, completa.

Grandes noticias, sin duda, que pueden quedar enterradas si el equipo no termina la labor iniciada hace muchos meses, y con esa reflexión finaliza Julio César Dely Valdés. “Alcanzando el objetivo de entrar entre los seis, yo considero que Panamá puede ser un firme candidato a estar a en Brasil. Hay mucho optimismo pero siempre pensando en que debemos ir paso a paso. Primero vamos a clasificarnos y después creo que seremos capaces de hacer historia”.