La siguiente afirmación es una verdad de Perogrullo: si una selección aspira a concurrir a una Copa Mundial de la FIFA™ deberá, cuanto menos, hacer valer su condición de local a lo largo de todo el proceso clasificatorio. El problema radica en que a muchos equipos esta obligación les pesa de tal manera que puede transformarse en una carga difícil de sobrellevar, y es ahí cuando los visitantes suelen sacar ventajas.

Este no parece ser el caso de Ecuador, vale aclarar, el único país de las eliminatorias sudamericanas para Brasil 2014 que ha ganando todos sus partidos como local, y sin siquiera recibir un gol. En el Estadio Olímpico Atahualpa de Quito, el Tricolor derrotó a Venezuela (2-0), a Perú (2-0), a Colombia (1-0) y a Bolivia (1-0).

Además, apenas una vez anteriormente había logrado terminar con su arco en cero en cuatro encuentros de eliminatorias consecutivos: fue durante la campaña para Corea/Japón 2002, aunque en aquel entonces sumó tres victorias y un empate. Como sea, en ambas ocasiones terminó concurriendo a la máxima cita del fútbol planetario…

“A nadie se le escapa el detalle: si mantenemos este nivel de efectividad en Quito, estaremos cerca de lograr el objetivo, que por supuesto es clasificar al Mundial”, dice en exclusiva a FIFA.com Reinaldo Rueda, el seleccionador colombiano a cargo de Ecuador. “Pero esto es largo y todavía queda un arduo camino por recorrer. Ahora recibimos a Chile, un rival durísimo, pero también deben venir Paraguay, Argentina y Uruguay. Ninguno será sencillo”, agrega el entrenador de 55 años, horas antes del duelo con la Roja de Claudio Borghi del próximo viernes 12 de octubre.

Claves y cuentas pendientes
¿Cuáles han sido hasta ahora claves para el desempeño de Ecuador en casa? “Posesión del balón, dinámica y agresividad para controlar el desarrollo. Si bien fueron juegos equilibrados, siempre supimos encontrar los caminos al gol en los momentos justos, y luego llevar el partido con la ventaja a favor. Todo esto influye en el rival, porque sabe que tiene poco margen de error. Pero es una imagen que debemos seguir alimentando desde el juego”, explica Rueda.

El perfecto rendimiento de local se contrapone con los magros resultados obtenidos lejos de Ecuador, donde acumula dos derrotas y un empate, que consiguió en la última fecha de septiembre en Montevideo. “La inexperiencia de algunos jugadores que son titulares por primera vez es un factor”, sentencia el técnico. “Por eso digo que para mi es una cuestión de maduración: nos falta algo de malicia, por decirlo de cierto modo, de saber hacer nuestro negocio. A medida que el equipo siga creciendo espero encontrar más resultados como el de Uruguay”.

Es allí donde Rueda elogia a Chile, su próximo rival, que tras perder por goleada sus primeras dos salidas del país, acumula ahora dos victorias consecutivas de visitante. “Tanto en Bolivia como en Venezuela ellos hicieron lo que acabo de decirle: pensaron en su negocio y se llevaron los tres puntos. Si bien es cierto que tienen vocación ofensiva, manejan además muy bien el contragolpe, porque cuentan con gente de ataque que es rápida y contundente. Nuestra concentración táctica deberá ser perfecta para evitar que nos sorprendan”.

Comparaciones y expectativas
Rueda, que clasificó a Honduras para Sudáfrica 2010, encuentra varios puntos de comparación entre ese proceso y este que le toca vivir ahora con Ecuador. “Aquella fue una selección que creció en el tiempo y ganó casi todos sus partidos de local (NdeR: perdió apenas uno, con EEUU), pero también sacó valiosos puntos de visita”.

Del mismo modo, reconoce que la Copa América de 2011 le dio valiosa información. “Uruguay puede estar atravesando un bajón, pero sigue siendo una selección con mucho argumento. Al potencial de Argentina no lo voy a descubrir yo, pero ahora parece haber encontrado al grupo. Y Colombia, después de un inicio con dudas, ha recuperado afuera los puntos que perdió adentro, donde ahora se hará realmente fuerte. Está todo muy equilibrado”, analiza.

¿Y Ecuador? “Tuvimos un comienzo de eliminatorias con cierto escepticismo, pero hemos logrado cambiar esa sensación”, empieza a despedirse Rueda. “Sabemos que el equipo tiene mucho más para dar, y vamos a exigirle que lo entregue. Lo importante será mantenernos ahí, a la expectativa, porque esto será muy apretado hasta el final”.