“¡Amigos, se me han puesto los pelos de punta! Ya sé que es difícil creer que un armadillo pueda tener ese tipo de sensación, pero les aseguro que sí. Creo que estoy cada vez más cautivado por la Copa Mundial de la FIFA.

Este miércoles he estado en el Beira-Rio. Como armadillo aficionado al fútbol, sé que este estadio ya ha visto deslizarse por su césped tan verde a varios grandes astros del fútbol brasileño y sudamericano. Me daban ganas de rodar por ahí, pero esta vez preferí contener mis impulsos de convertirme en balón.

Por supuesto, fui el primero en llegar y salir al campo. Y si ya estaba alegre, vibré todavía más con los niños que me estaban esperando. Había niños de todo tipo, y todos querían sacarse fotos conmigo.

Y soy un armadillo coqueto, ya lo sabe todo el mundo. Me dijeron que yo era muy bonito, que era fantástico, que era colorido. Si ellos lo dicen, será verdad, ¿no? ¡Por algo tengo los colores de Brasil!

Me puse tan contento que quise entrar en el césped de la mano de los niños de Rio Grande do Sul. El estadio está cada día más bonito, será estupendo volver aquí en 2014.


Bueno, después me escapé de la delegación y fui a comer un churrasco, ya que no hay ningún brasileño que se resista, ¿no? El viaje ha terminado, pero me llevaré bonitos recuerdos de Belo Horizonte y Porto Alegre. El mes que viene, más, y también tendré nombre. ¡Hasta la próxima!”.