Panamá y Honduras empataron sin goles en el estadio Rommel Fernández de la capital panameña, en partido de la quinta y penúltima fecha del Grupo C de la tercera fase de las eliminatorias de la CONCACAF para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014, por lo que ambas escuadras se jugarán su pase al hexagonal final en la última fecha.

El duelo, para el que se habían agotado las entradas semanas antes, fue igualado, intenso, trabado y sin demasiadas ocasiones, aunque los hondureños pudieron marcar en los minutos finales, en un partido en que influyó la cancha, mojada por la lluvia.

Panamá deberá ahora en la última jornada puntuar al menos de visita ante Cuba, que no se juega nada, para obtener un billete para el hexagonal.

Por su parte, Honduras no le queda otra que derrotar como local a Canadá en la la última fecha si quiere seguir en carrera por un lugar en Brasil 2014. 

Sin muchas emociones
El encuentro comenzó sin un dominador claro, aunque fueron los hondureños quienes se acercaron más a la portería rival y marcaron un ritmo más intenso en los primeros compases, pero sin crear peligro.

Hubo que esperar al minuto 37 para ver la primera ocasión de gol cuando Carlo Costly no acertó con un pase de la muerte de Boniek García para adelantar a Honduras.

Los canaleros pudieron marcar minutos después, pero su delantero Blas Pérez no acertó con un balón que se encontró tras un rechace del arquero Donis Escober a un balón envenenado desde la derecha de Armando Cooper después de un contragolpe.

En la segunda parte, Panamá buscó más la pelota y acercarse a la portería hondureña, pero no logró crear grandes ocasiones. Por el contrario los catrachos fueron acercándose con mayor intensidad al área canalera y pudieron marcar en el último cuarto de hora en varias ocasiones, ante unos panameños que terminaron pidiendo la hora.

Al minuto 77 el arquero panameño Jaime Penedo desvió a córner un disparo de media vuelta desde fuera del área de Carlo Costly, quien también remató con peligro el saque de esquina posterior.

Un minuto después, el catracho Boniek García buscó de forma envenenada la escuadra panameña, pero Penedo volvió a salvar a su equipo.