Talento, personalidad y estirpe ganadora son adjetivos que bien sirven para describir al chileno Arturo Vidal. Surgido de las divisiones menores de Colo Colo allá por 2005 con apenas 18 años, aquellas cualidades de este polifuncional mediocampista trascendieron las fronteras de su país dos años después, cuando fue pieza clave de la selección que alcanzó el histórico tercer lugar en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Canadá 2007.

De ahí en adelante fue todo crecimiento para Vidal: llegó su traspaso al Bayer Leverkusen alemán, su consolidación en la selección mayor y su papel en el equipo que clasificó a Chile a la primera Copa Mundial de la FIFA desde Francia 1998™. Su buena actuación en Sudáfrica 2010 y su gran temporada siguiente en Alemania, donde fue elegido en el equipo ideal de la Bundesliga, le permitieron dar el salto a la poderosa Juventus de Italia.

Tras lograr invicto el Scudetto en la última campaña con la Vecchia Signora, y nuevamente formar parte del 11 de ideal de una liga de primer nivel en Europa, Vidal sueña ahora con depositar a Chile en Brasil 2014, a donde pretende ir como contendiente. De esto, del momento del fútbol chileno y de su carrera accedió a conversar en exclusiva con FIFA.com.

Arturo, ¿considera usted que forma parte de la mejor generación de jugadores chilenos de la historia?
¡Sí! Han salido futbolistas muy buenos en distintas épocas del pasado, pero nunca antes hubo tantos al mismo tiempo… Somos varios los que nos destacamos tanto en las principales ligas de Europa como en la selección, y eso es algo nuevo para nuestro fútbol. A mí me da orgullo formar parte de este proceso.

¿Cree que este seleccionado chileno tiene el reconocimiento que se merece?
(Piensa…) En Santiago se comenta que desde mucho tiempo no se veían tan buenos resultados como los que ha obtenido este equipo en los últimos años. Nosotros estamos intentando disfrutar de todo, pero también de dejar lo mejor posible el nombre del país.

Chile se clasificó al Mundial después de 12 años y avanzó a octavos final, pero no cumplió con las expectativas en la Copa América. ¿Cuál es el siguiente objetivo?
Calificar al próximo Mundial, por supuesto. Y una vez que logremos eso, debemos pensar en lo más grande, que es pelear por el título. Sudáfrica fue la primera vez para todos nosotros, y vaya si nos sirvió de experiencia… Pero a Brasil deberíamos ir con otra mentalidad.

Suena convencido de que lograrán la clasificación a la fase final de 2014…
Estoy convencido de que tenemos equipo para lograrlo. No hay que quedarse con la caída ante Colombia (NdeR: 1-4 en Santiago), que dolió y mucho, sino hacer un balance general. Y ese balance es positivo. No por nada fuimos primeros en estas eliminatorias. La idea del plantel es mantenernos entre los tres primeros puestos hasta el final. El grupo está maduro y lo viene demostrando.

Sin embargo, ha sufrido otra vez algunos problemas de disciplina. ¿Es la gran cuenta pendiente que tienen como plantel?
(Piensa)… Es un tema muy hablado. El fútbol te da muchas cosas, y cualquiera puede tomarlo mal. Uno debe madurar como persona y, por el lugar que ocupa, a veces está obligado a dar el ejemplo. No es una tarea fácil porque son necesarias cosas que se incorporan con el tiempo.

Tampoco ha sido fácil el trato con la prensa de su país, ¿no es cierto?
Ahí se dan varios factores… Por un lado, el periodismo chileno busca siempre el detalle alejado del fútbol. Por el otro, el futbolista chileno suele ser tímido, entonces tiene más temores todavía a la hora de hablar y prefiere aislarse para evitar problemas.

Pero usted parece ser el caso opuesto… ¿A qué se debe?
Sí, es cierto... Es algo que tiene que ver con el recorrido de uno, que al principio piensa más que nada en triunfar y luego va madurando… Vivir en Alemania e Italia me ha ayudado a crecer, a pensar mejor las cosas y poder expresarlas apropiadamente.

También se lo nota más tranquilo dentro del campo de juego. Su temperamento, ¿le ha jugado más veces a favor o en contra?
¡A favor! Sin ese temperamento no sé si yo podría haber triunfado afuera de Chile. Para rendir en ligas como la alemana e italiana uno debe tener algo diferente, y en mi caso parte de esa diferencia es el temperamento.

¿Le costó controlarlo?
Quizás al principio, cuando jugaba en Colo Colo, fue el período que mas trabajé al respecto, sobre todo viendo los videos de mis partidos. Pero ya cuando me fui al exterior estaba más tranquilo.

Allí en Colo Colo tuvo a Claudio Borghi de técnico. ¿Cuánto cambió aquel Borghi entrenador de clubes a este seleccionador de Chile?
Claudio sigue siendo el mismo de siempre. Es una persona con llegada al grupo, que nos da mucha libertad, ¡en el mejor sentido de la palabra! (enfatiza). No hay demasiados entrenadores que tengan un trato así, demostrándote que fue un jugador tanto dentro como fuera de la cancha… Esa cercanía nos inspira confianza.

Da la impresión que usted responde a esa confianza aceptando jugar en distintas posiciones: volante central, por las bandas, media punta… Incluso lo ha hecho de líbero. ¿En cuál se siente más cómodo?
No es ningún secreto: mi puesto es volante central con salida. Es de lo que he jugado toda mi vida y creo que ahí es donde rindo mejor. Me gusta el panorama, que la pelota pase por mí, estar en la transición entre ataque y defensa… ¡Pero yo no tengo problemas en cambiar de posición con tal de ayudar mi selección o a mi equipo, e intento adaptarme lo más rápido posible! (vuelve a enfatizar).

¿Atraviesa hoy el mejor momento de su carrera?
Creo que sí… En Alemania me fue bien, pero ahora juego en uno de los clubes con más historia del mundo, que viene de ser campeón invicto y donde estoy cumpliendo tanto con mis expectativas como con las de la gente que me trajo. A nivel afectivo, me está pasando aquí algo parecido a lo vivido en Chile, ya que los hinchas me demuestran su cariño todo el tiempo. Igual, siempre hay lugar para seguir mejorando.

¿Lo sorprende el presente de la Juventus?
Yo sabía que venía a un equipo que no estaba logrando buenos resultados, pero también que llegaba a un grande de Europa. Cuando acepté, lo hice pensando que íbamos a poder cambiar y pelear un campeonato, y así fue. No tardamos mucho en darnos cuenta de que íbamos a estar prendidos hasta el final, aunque sí reconozco que me sorprendió terminar invictos. La Liga italiana es muy difícil.

¿Cree que están en condiciones de repetir el título o preferiría ahora ganar la Liga de Campeones?
Siento que con los refuerzos que llegaron estamos mejor que el año pasado, y podemos tanto repetir como hacer una buena Champions. ¡Me corrijo: en un club como el Juventus, siempre hay que apuntar al título!

¿No le gustaría probarse en el futuro en las ligas de España o Inglaterra?
No lo he pensado. Le repito que estoy muy contento aquí, y si tuviera que quedarme toda la vida, lo haría feliz.

Y el fútbol, ¿lo hace feliz? ¿Sigue enamorado del juego?
¡Pero claro, y espero seguir enamorado del fútbol toda la vida! No sólo es lo que mejor sé hacer, sino que es lo que me da alegría todos los días…