En cierto modo, perder en casa era algo que no había previsto Irán al planificar la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™.

Al fin y al cabo, la selección que entrena Carlos Queiroz podía presumir de un registro impecable en el legendario Estadio Azadi, de 15 partidos sin perder en tres años. Su último revés se remontaba a marzo de 2009, un 1-2 frente a Arabia Saudí, en un clasificatorio para Sudáfrica 2010.

Así pues, la derrota sufrida la semana pasada a manos de Uzbekistán, por un solitario tanto, no solo cortó en seco ese registro, sino que también privó a los iraníes de hacerse con el liderato de la liguilla. A falta de solo tres jornadas para la conclusión, son los uzbekos quienes ocupan ahora el primer puesto del Grupo A, e Irán se ha visto relegado a la tercera plaza, detrás de la República de Corea, por diferencia de goles.

La historia como aval
A primera vista, el Equipo Melli pagó caros sus fallos en la finalización. Dominó ante los uzbekos durante grandes periodos del choque, pero fueron los visitantes quienes terminaron llevándose los tres puntos, gracias a un tanto de Ulugbek Bakaev en un lanzamiento de falta ejecutado por Server Djeparov.

El cuadro de Queiroz había conseguido el mayor número de goles de la ronda anterior, 17 en seis encuentros. Sin embargo, ahora es la menos realizadora de las diez selecciones asiáticas que continúan en liza, junto al Líbano, con un exiguo balance de dos dianas en cinco partidos de esta última fase final.

Y aunque los hinchas todavía se lamentan de la derrota de la semana pasada, la mayor preocupación en estos momentos es la falta de puntería. Tras asombrar durante mucho tiempo al continente mediante su eficacia ofensiva, Irán ve cómo su campaña peligra ahora, precisamente, por su desacierto en ataque.

Rumbo a Francia 1998, el combinado iraní fue el más prolífico de su grupo, con 13 goles, cinco más que el primero de la liguilla, Arabia Saudí. En la última ronda camino de Alemania 2006 obtuvo la clasificación con holgura, al materializar siete tantos, e incluso en su malograda campaña de Sudáfrica 2010 fue el segundo más goleador de su grupo, con ocho.

Irán siempre ha sido una cantera de grandes artilleros, de la que han salido figuras de la talla de Ali Daei. Además del ariete del Sepahan Mohammad Khalatbari, entre las opciones ofensivas de Queiroz destaca Karim Ansarifard, de 22 años, máximo anotador iraní de la temporada pasada, con 21 goles. Otros puntales del ataque son el flamante fichaje del Fulham Ashkan Dejagah y Reza Ghoochannejhad, que compite en Bélgica.

Como el capitán Javad Nekonam, encargado de llevar la batuta en el mediocampo, todos ellos son futbolistas creativos, algo que ha reconocido incluso el seleccionador de Uzbekistán, Mirdjalal Kasimov. “Irán creó muchas ocasiones claras, pero no consiguió superar a nuestra defensa”, indicó. “Y eso es exactamente lo que nos había pasado a nosotros ante los iraníes en la primera vuelta”.

Pese a todo, el segundo entrenador de Irán, António Simões, quien dirigió al equipo durante el encuentro en sustitución del sancionado Queiroz, señaló los aspectos que deben mejorar sus discípulos: “Jugamos bien, pero no llegamos a tener nunca esa chispa que nos hubiese permitido ganar, y en distintos momentos los jugadores no se apoyaron entre sí”.

El Equipo Melli quiere rehacerse
Si bien la derrota ha supuesto un brusco despertar para la selección, Queiroz ha recibido el respaldo incondicional del Presidente de la Asociación Iraní, Ali Kafashian. “Queiroz es un buen entrenador, y seguirá siendo el seleccionador de Irán”, declaró hace poco a la prensa nacional. “Conoce bien el fútbol iraní”.

Además de la confianza de los dirigentes, el técnico portugués dispone ahora de seis meses para preparar su próximo compromiso, un crucial duelo ante Qatar, el 4 de junio del año que viene. Con el fin de probar a más jugadores, ha anunciado que el próximo mes llevará a un equipo repleto de jóvenes al Campeonato de la Federación de Fútbol de Asia Occidental (WAFF) que se celebra en Kuwait. Al mismo tiempo, sigue prestando gran atención a Europa en busca de nuevas incorporaciones. Recientemente manifestó su interés por el guardameta del Eintracht de Braunschweig Daniel Davari.

“Nuestra obligación es concentrarnos por completo en el siguiente partido”, ha explicado el estratega, de 59 años. “Respetamos a los demás equipos, pero nos entregaremos al máximo para ganar”.