Dice el refrán que no se puede tener todo en la vida, y eso debe de pensar el uruguayo Diego Godín. El zaguero vive un momento dulce con su club, el Atlético de Madrid, segundo en la Liga española y flamante supercampeón de Europa, pero no puede decir lo mismo de la situación que atraviesa con la Celeste. En pocos meses, el triunfal ciclo de los pupilos del Maestro Óscar Tabárez, cuartos en Sudáfrica 2010, campeones de la Copa América 2011 y claros candidatos a la clasificación directa para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™ en las duras eliminatorias sudamericanas, ha comenzado a tambalearse.

Tres derrotas, con goleadas incluidas, y un empate en las últimas fechas del clasificatorio han situado a Uruguay en puestos de repechaje y empatada a puntos con la selección chilena, que es sexta y ahora mismo quedaría fuera del torneo. Concluida la temporada para la selección charrúa con una victoria balsámica ante Polonia (1-3) en un amistoso, y en vísperas de medirse al Real Madrid, el histórico rival ante el que el Atleti deberá demostrar si aspira a cotas mayores en el campeonato español, Godín atendió en exclusiva a FIFA.com

Diego, lo primero de todo, felicidades por el buen arranque de temporada con el Atlético de Madrid. Tras ganar la Supercopa de Europa han firmado el mejor inicio de liga en la historia del club, con una sola derrota y un empate en 12 partidos. ¿Qué claves destacaría para explicar este buen momento del equipo?
Este comienzo de año es una continuación de lo que se vino haciendo ya desde la temporada pasada, cuando llegó Simeone (ndle: Diego Simeone se hizo cargo del banquillo rojiblanco en diciembre de 2011). Él tiene mucha culpa de lo que está pasando. El equipo es el mismo que el del año pasado, y en el primer semestre no nos fue bien. No quiere decir que el técnico anterior fuera malo, pero sí que el Cholo dio con la tecla. Supo sacarle el mejor rendimiento a cada jugador, al equipo en general, y ahora, después de tanto tiempo juntos, el equipo rueda solo mucho más fácil. Son meses jugando de la misma manera: con mucha seriedad defensiva, siendo eficaces de cara al gol… Y esa solidez y ese saber a lo que jugamos nos ha permitido tener este arranque tan bueno.

En las tres temporadas que lleva en el club, ha vivido buenos momentos, con la consecución de dos Supercopas de Europa y una Europa League, pero también periodos de crisis, malos resultados, críticas… ¿Precisamente por eso valora más este presente tan positivo?
En los dos años y medio que llevo en el Atleti he vivido de todo, ciertamente, y desde la llegada de Simeone y hasta ahora, la sensación es de estabilidad, de tener la regularidad que nos venía faltando. Hay sensaciones positivas, y sabemos que no es por casualidad, sino fruto del trabajo. Esto lo hemos logrado nosotros, y no la gente ni nadie. Si no hubiésemos cambiado de actitud y mejorado, el equipo no estaría así. La gente se contagió de ese espíritu ganador y nos va a alentar, como siempre. Lo que toca es seguir con mentalidad positiva y recordar lo que hicimos mal en el pasado para no volver a caer en eso.

Decía Gerard Piqué hace unas semanas que el Atlético puede disputarle la Liga a Barcelona y Real Madrid, ¿está de acuerdo?
En los papeles, no.  Es muy difícil por lo que vienen haciendo Barça y Madrid en los últimos años, por el distinto nivel de presupuesto… Ahora, si miramos el momento presente, por supuesto. No es casualidad que el Atlético vaya segundo en la liga. Podemos competir con cualquiera. Después ya veremos para lo que estamos a final de temporada. Vamos a luchar por ir ganando partido a partido sin pensar en más.

Precisamente se avecina un encuentro clave para medir las aspiraciones rojiblancas. En apenas 15 días visitan al Real Madrid…
El partido con el Madrid es aparte. Es un derbi, y por más que vayamos arriba, que estemos segundos, da igual. Llevamos muchos años sin poder ganar, es una espina que tenemos, y tenemos muchísimas ganas de vencer, poder hacer historia y darle una alegría a la gente.

Contrasta este buen momento que vive en el Atlético con la mala racha en que anda sumida su selección, Uruguay. La victoria en el amistoso ante Polonia habrá servido para recuperar sensaciones, pero ¿cómo explica los problemas del equipo en los últimos meses?
El fútbol es muy cambiante, y más en una selección, que no estás todos los días. En los últimos partidos de eliminatorias no hemos estado bien. Hemos sacado solo un punto y, obviamente, las cosas se han complicado. Ahora tendremos que buscar puntos fuera, aparte de ganar como locales, pero esta selección ya lo ha hecho antes. Hemos demostrado que se puede hacer. Estas eliminatorias son muy difíciles. Ya jugamos unas y clasificamos, y sabíamos que éstas iban a ser igual.

Los últimos tropiezos les han situado en puestos de repechaje, una instancia por la que ha pasado Uruguay en las últimas tres eliminatorias ¿Merodea ese fantasma de tener que volver a jugarse la clasificación a cara o cruz?
Nosotros queremos estar en el Mundial. No nos importa nada más. Lógicamente, nos interesa estar entre los cuatro primeros puestos, y vamos a luchar hasta el final para lograrlo, pero si toca repechaje… pues habrá que jugarlo. Nuestra meta es ir a Brasil.

La fortaleza defensiva que ha caracterizado tradicionalmente a Uruguay ha quedado en entredicho por las últimas goleadas encajadas. Como zaguero, ¿qué explicación encuentra?
Últimamente hemos empezado perdiendo los partidos, y eso nos ha llevado a desordenar mucho el equipo. Justamente una de las virtudes que ha tenido esta selección estos años es que éramos un equipo muy ordenado y disciplinado tácticamente, muy fuertes en defensa. Y hemos notado que ese orden desaparecía a raíz de tener que ir a buscar los partidos. Eso nos ha costado terminar perdiendo… y perdiendo feo.

Los malos resultados han traído consigo críticas, y algunos de los jugadores más veteranos, como el capitán Diego Lugano o Diego Forlán, han sido señalados especialmente. ¿Cómo vive esto el equipo?
Desde dentro estamos tranquilos, pero las críticas se viven con la molestia de que la gente tiene muy poca memoria, porque en dos meses no te puedes olvidar de todo lo que se viene haciendo. En el caso de Lugano se está hablando mucho porque no está jugando en su club, y con respecto a Forlán, nos tiene acostumbrados a un nivel tan, tan alto, que al no haber hecho goles en los últimos partidos, la cosa también se complica. Es normal que se critique o se hable de cambios generacionales, pero ya el Maestro Tabárez dejó clara cuál es su forma de ver a la selección y los cambios generacionales que ha hecho.

De cara a 2013, en que se definirán los clasificatorios y Uruguay jugará la Copa FIFA Confederaciones, ¿cuál puede ser la fórmula para revertir esta situación?
Debemos hacernos fuertes desde dentro del grupo y estando cada uno bien física y futbolísticamente. Después no hay mucho más misterio… Son momentos, y hay que lograr resultados y sumar puntos como sea.