No cabe duda de que los últimos meses han sido algo convulsos en el fútbol ucraniano. En primer lugar, la Eurocopa de la UEFA 2012, después la retirada de su leyenda Andriy Shevchenko y, finalmente, la salida del seleccionador Oleg Blokhin, quien ha pasado a ocupar el banquillo del Dinamo de Kiev, el equipo más laureado del país.

Por lo tanto, ha llegado la hora de que los jugadores más veteranos lideren el comienzo de una nueva era. Uno de ellos es el capitán Anatoliy Tymoschuk, de 33 años, que ostenta el récord de internacionalidades con Ucrania. Y es que este volante no sólo ha vivido numerosas experiencias con la selección de su país, sino que además ha levantado un buen puñado de títulos con los colores del Shakhtar Donetsk, el Zenit de San Petersburgo y el Bayern de Múnich.

FIFA.com habló con el que ha sido nombrado mejor futbolista del año en Ucrania en tres ocasiones acerca de la regeneración del combinado nacional, de sus malos días en Múnich y de sus metas en el ocaso de su carrera.

Anatoliy Tymoschuk, Ucrania cayó en la primera fase de la Eurocopa de este año. Pese a ello, ¿con qué se queda?
Si nos fijamos únicamente en el resultado, es evidente que fue un torneo muy decepcionante. Pero tenemos que comprender todo lo que aportó a Ucrania la organización de la Eurocopa. Estamos contentos con el nivel de juego general y con cómo salió todo. Hablé con infinidad de jugadores de otras selecciones y todos ellos me transmitieron su satisfacción con nuestro papel de anfitriones. Albergar un torneo de estas características ha aportado cosas muy positivas a nuestra selección.

Ha relevado al legendario Shevchenko en el puesto de capitán de Ucrania. ¿Qué opina de él?
Jugué bastantes años con Andriy y sólo puedo decir cosas buenas de él. No hay duda de que ha sido uno de los mejores jugadores ucranianos de la historia, y prueba de ello es que fue designado Jugador Mundial de la FIFA en 2004. Fue uno de los grandes artilleros del planeta y marcó un buen número de goles tanto con el AC Milan y como con el Dinamo de Kiev. Hablamos muy a menudo y somos buenos amigos.

Antes de la retirada de Shevchenko, usted era el segundo capitán. ¿Se siente orgulloso de ser ahora el líder absoluto de la selección?
Llevar el brazalete de capitán y ejercer ese papel en la cancha conlleva una gran responsabilidad, aunque es cierto que no es algo nuevo para mí. Ya he sido capitán tanto en mis equipos como en la selección. Lo más importante es apoyar en todo momento a tus compañeros, algo que cobra especial relevancia en el combinado nacional, donde pasamos mucho menos tiempo juntos. El capitán debe ser un ejemplo para el resto de jugadores si quiere extraer el máximo partido al equipo.

¿A qué aspira la selección de Ucrania en el futuro más próximo?
En la pasada Eurocopa ya demostramos que somos un bloque sólido y que contamos con una nueva generación de futbolistas muy prometedora. La lucha y la entrega han sido desde siempre las señas de identidad del fútbol ucraniano. Además, la calidad y el talento de nuestros jugadores nos permiten soñar con metas más altas. En estos momentos, nuestro objetivo principal es sacar un billete para el Mundial de Brasil 2014. Eso estaría muy bien. 

Iniciaron el clasificatorio mundialista con un empate a 1-1 en Inglaterra. ¿Fue un buen resultado?
Todo el mundo sabe lo complicado que es jugar contra Inglaterra en Wembley, pero incluso llegamos a dominar el encuentro. Desplegamos nuestras mejores armas: atrevimiento, entrega y solidez. Por eso considero que fue un empate merecido. Podríamos haber ganado, pero también pudimos perder.

Después cosecharon un empate en Moldavia y una derrota en casa ante Montenegro...
Como ya he dicho, contamos con una nueva generación de futbolistas que debe ir acumulando experiencia y crecer tanto en sus respectivos equipos como en la selección. Sería fantástico clasificarnos para el Mundial y así acometer objetivos mayores. Estoy totalmente convencido de que tenemos el potencial suficiente para conseguirlo.

Es una de las figuras destacadas de su selección, pero apenas dispone de minutos en el Bayern de Múnich. ¿Cómo afronta esta difícil situación? 
No está siendo fácil, porque es la primera vez que juego tan poco en un equipo, pero está claro que en el Bayern la competencia es muy fuerte. Yo siempre doy lo mejor de mí mismo y estoy preparado para jugar de titular, pero el entrenador decide quién juega y quién no. Yo puedo estar o no de acuerdo con su decisión. Pese a todo, sé que soy perfectamente capaz de disputar noventa minutos y ayudar a mi equipo siempre que lo necesite.

¿Qué aspiraciones tiene el Bayern de Múnich esta temporada?
En mi primer año lo ganamos todo menos la Liga de Campeones. Y en lo que llevamos de campaña ya hemos conquistado la Supercopa alemana y hemos firmado el mejor arranque de la historia en la Bundesliga. Cabe recordar, además, que el Bayern ha jugado dos de las últimas tres finales de la Liga de Campeones. Desgraciadamente, perdimos las dos, aunque creo que merecimos ganar la última. Pero ya se sabe que el fútbol es totalmente imprevisible, y eso es precisamente lo que lo hace tan interesante. Por tanto, considero que este año volvemos a aspirar a todo, incluida la Liga de Campeones.

Si continúa viendo los próximos partidos desde el banquillo, ¿se planteará su salida del Bayern de Múnich?
Actualmente soy jugador del Bayern. El mercado de fichajes está cerrado y no volverá a abrirse hasta final de año. Durante el parón invernal analizaré con detenimiento todas las ofertas que haya encima de la mesa y en base a ellas tomaré una decisión. Naturalmente, no estoy nada satisfecho con mi situación actual.

Ya ha cumplido 33 años. ¿Cuánto tiempo más quiere seguir jugando al fútbol? ¿Colgará las botas en un equipo ucraniano?
En estos momentos no lo descarto, aunque creo que en Ucrania sólo hay un destino posible: el Shakhtar Donetsk. Me encantaría terminar mi carrera futbolística en el Volyn, donde empecé. Lutsk es mi ciudad natal y el Volyn mi equipo de toda la vida, algo que no olvidaré jamás. Pero mis mejores años en Ucrania fueron con el Shakhtar Donetsk, por eso me gustaría colgar las botas allí. Sin embargo, aún no me planteo la retirada. Mientras siga en forma y pueda ayudar tanto a mi club como a la selección, continuaré jugando.