Con casi veinte años de carrera a sus espaldas, Josip Simunic es un futbolista curtido en mil batallas. El zaguero croata ha participado en competiciones de la categoría de la Eurocopa, la Copa Mundial de la FIFA, la Liga de Campeones de la UEFA y la Liga Europa, y se las sabe todas.

Nacido y criado en Australia, Simunic optó en 2001 por defender los colores de Croacia, el país de origen de sus padres, con cuya selección ya ha jugado 99 partidos desde entonces. El defensa confía en disputar la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™ con el combinado balcánico y quiere seguir ganando títulos con el Dinamo de Zagreb, el club más laureado del fútbol croata.

FIFA.com dialogó en exclusiva con este internacional de 34 años acerca de la fase de clasificación mundialista, de sus objetivos y de una curiosa anécdota que vivió en la Copa Mundial de la FIFA 2006.

Señor Simunic, en pocas semanas se conocerá el nombre del ganador del Balón de Oro de la FIFA. En su opinión, ¿quién se merece más este premio?
Sin ninguna duda, Lionel Messi. No hay nadie que le haga sombra. El argentino es de largo el mejor jugador del mundo desde hace cinco o seis años. Se lo merece y yo le doy mi apoyo al cien por cien. Hablamos del mejor jugador de todos los tiempos. Si las lesiones lo respetan, Messi seguirá a este nivel otros cinco o seis años. Lo que hace en el campo es sobrehumano. Está claro que no juega solo, pero se trata de un jugador simplemente increíble. Siempre encuentra la opción apropiada y lo hace todo una décima de segundo más rápido que los demás. No hay duda de que juega en un equipo extraordinario, pero Messi siempre marca la diferencia. Cuando cuentas con un futbolista así en tu equipo, no le tienes miedo a nadie.

¿Cuál sería para usted el XI Mundial FIFA/FIFPro 2012?
En la portería, Gianluigi Buffon; en la defensa, Jordi Alba, Carlos Puyol, David Luiz y Darjio Srna; en el centro del campo, Andrés Iniesta, Xavi, Messi y Cristiano Ronaldo; y en la delantera, Falcao y Edin Dzeko.

Las cosas le están saliendo muy bien con el Dinamo de Zagreb, al menos en las competiciones nacionales. En su primer año en el club, el Dinamo ganó la Liga y la Copa, y actualmente es líder con muchos puntos de ventaja sobre sus perseguidores. ¿Cuál es el techo del equipo este año?
Lógicamente, el objetivo es revalidar el título, y si lo podemos lograr cuanto antes, mejor. En la Liga de Campeones, la meta era puntuar. Las cosas no nos fueron demasiado bien en esa competición la temporada pasada, así que la idea esta vez era ganarnos el respeto de los rivales.

El Zagreb se ha quedado fuera de la presente edición de la Liga de Campeones ya en la fase de grupos. Sin embargo, después de doce derrotas consecutivas en la máxima competición continental, el club consiguió su primer punto la semana pasada al empatar a 1-1 con el Dinamo de Kiev (1-1)...
Hay que ser realistas. La liga croata no es tan fuerte como las de otros países. La diferencia de nivel existente es un gran problema. Tenemos muchos jugadores jóvenes que necesitan tiempo. El Dinamo de Zagreb no puede permitirse gastar millones en fichajes, así que nuestra política es formar jugadores, dar oportunidades a los jóvenes de la cantera y después venderlos. El club vive de eso, y en este momento es la única posibilidad. Por desgracia, la realidad es así.

Las cosas no le marchan nada mal con su selección. Croacia ha sumado diez puntos en sus cuatro primeros partidos en la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA. ¿Está satisfecho con el papel que han realizado hasta ahora?
Los dos primeros partidos, contra Bélgica y contra ARY de Macedonia, fueron complicados, porque todavía no habíamos encontrado el ritmo adecuado. Sin embargo, eso no nos impidió sumar cuatro puntos, aunque es cierto que quizás tuvimos un poquito de suerte. En cualquier caso, lo que cuenta son los puntos y después de un par de semanas ya nadie se acuerda de cómo se han conseguido. En las jornadas tercera y cuarta jugamos un gran fútbol y demostramos nuestro potencial. Por ahora todo está saliendo estupendamente, pero aún no hemos conseguido nada. Queremos estar en Brasil en 2014 y nuestro objetivo es clasificarnos como primeros de grupo. Tenemos dos partidos en marzo y uno en junio, que resultarán decisivos y servirán para saber hasta dónde puede llegar este equipo.

En marzo de 2013 reciben ustedes a Serbia...
Serbia cuenta con un equipo de mucho talento, igual que nosotros. Es posible que los medios de comunicación calienten un poco el choque, pero no deja de ser un partido más en el que queremos llevarnos los tres puntos.

Usted ha jugado ya 99 partidos con su selección, por lo que el año que viene alcanzará los cien. ¿Se siente orgulloso?
Significa mucho para mí, no se imagina usted cuánto. Mi objetivo era alcanzar esa marca, y una vez que lo consiga ya nadie me podrá quitar el mérito de haberlo logrado.

¿Sería la Copa Mundial de la FIFA 2014 el broche ideal para poner fin a su carrera?

Lógicamente, sería una hermosa manera de retirarme. En cualquier caso, mi objetivo inmediato es completar esta temporada y mantener la forma. Si lo consigo, me justaría jugar la fase de clasificación mundialista hasta el final, y si no, colgaré las botas al término de esta campaña.

Usted debutó con la selección croata en noviembre de 2001, pero podría haber jugado con Australia, ya que usted se crió en este país. ¿Se siente usted también australiano?
Me siento orgulloso y feliz de haber nacido y de haberme criado en Australia, y tengo mentalidad australiana. No obstante, también estoy muy orgulloso de mis raíces. Mis padres son de Croacia. Siempre digo que si no sabes de dónde vienes no puedes saber a dónde vas.

Usted ha vivido todo tipo de experiencias en competiciones internacionales, puesto que ha disputado la Liga de Campeones, la Liga Europa, la Eurocopa y la Copa Mundial de la FIFA. En su opinión, ¿cuál ha sido el mejor momento de su carrera internacional?
La Eurocopa 2008. Aquel fue un certamen fantástico para nosotros, aunque la suerte no nos sonrió en cuartos de final y perdimos la tanda de penales contra Turquía por 3-1. A pesar de la derrota, aquel fue sin duda el punto culminante de mi trayectoria internacional.

En la Copa Mundial de la FIFA 2006, lo que le ocurrió en el partido contra Australia no habrá sido uno de los momentos más especiales de su carrera, pero, sin duda, sí uno de los más extraños...
(risas) Aquel fue sin duda uno de los momentos más divertidos de mi carrera (ndr: En Alemania 2006, Simunic recibió tres tarjetas amarillas antes de ser expulsado frente a Australia). Debo de ser el único jugador al que le han sacado tres tarjetas amarillas en un mismo encuentro. Supongo que al final aquello supuso una pequeña ventaja, pero no fue suficiente. Desde un punto de vista futbolístico, aquella cita mundialista no resultó demasiado positiva para nosotros. Nos tocó un grupo difícil y no pudimos pasar de la primera fase.