Uzbekistán ha estado muy cerca de reservar una plaza en la Copa Mundial de la FIFA™ en más de una ocasión, y por eso el mes que viene abordará la última etapa clasificatoria para Brasil 2014 con el firme propósito de lograrlo por fin. Junto con Irán, los centroasiáticos son uno de los dos únicos equipos de los diez supervivientes que han alcanzado la última fase de clasificación en cada campaña celebrada desde 1998. Ahora, bajo el mando del astuto entrenador Vadim Abramov, los Lobos Blancos se han conjurado para debutar en la cita mundialista.

"Tenemos claro que en la fase final los partidos serán más difíciles, pues los equipos a los que nos enfrentaremos son mejores", reveló Abramov a FIFA.com. "Pero hemos demostrado que somos capaces de competir contra cualquier rival, de manera que tenemos la confianza de que podemos ir a Brasil 2014".

El hecho es que la selección uzbeka ha cambiado de cara a las órdenes del ex futbolista del Locomotive de Tashkent desde que el ahora técnico de 59 años tomara las riendas del entramado tras el fracaso en clasificarse para Sudáfrica 2010. Casi 20 años después de conquistar el oro en los Juegos Asiáticos de 1994, la antigua república soviética cuajó su mejor actuación continental al meterse entre los cuatro mejores de la Copa Asiática celebrada en Qatar en 2011. Y a continuación ratificó su progresión al sobrepujar al vigente campeón de Asia, Japón, en la anterior ronda clasificatoria, para cruzar a la última como primera de grupo.

Al menos en teoría, el sorteo ha sido favorable a los intereses de los uzbekos, que no tendrán que vérselas ni con Japón ni con Australia, nación esta última que le endosó seis goles sin réplica en las semifinales del año pasado en la Copa Asiática. Aunque las perspectivas del equipo parecen halagüeñas a ojos de los seguidores, el seleccionador es plenamente consciente de que no habrá partidos fáciles en la antesala de la Copa Mundial de la FIFA.

"Nuestro grupo es tan difícil como el otro", afirmó el experto Abramov, que fue segundo entrenador del combinado nacional de 2004 a 2008. "La República de Corea es el favorito indiscutible, puesto que se ha clasificado para todos los Mundiales desde 1986. Qatar e Irán también son muy fuertes, mientras que el Líbano tiene un equipo que no conviene subestimar".

Los Lobos Blancos emprenderán su marcha contra Irán el 3 de junio, y luego viajarán a Beirut para medirse con el Líbano cinco días más tarde. "El primer partido es vital para cualquiera de los implicados", advirtió Abramov. "Irán es una gran selección, pero nosotros podemos cobrar ánimos recordando nuestro excelente rendimiento durante la fase anterior. Nunca nos hemos enfrentado al Líbano en la competición preliminar, de modo que deberemos prepararnos a conciencia para ese duelo".

La clave de la preparación
Lo más cerca que ha estado Uzbekistán de ingresar en una Copa Mundial de la FIFA fue de camino a Alemania 2006, donde perdió el billete a la repesca intercontinental contra Trinidad y Tobago al sucumbir ante Bahréin por el mayor valor de los goles marcados fuera de casa. A juicio de Abramov, habrá que aprender de las lecciones del pasado si se quiere subir más arriba que entonces.

"Deberíamos centrarnos en nuestro trabajo de preparación, de manera que el equipo pueda conservar su coherencia", indicó. "Para los dos primeros partidos convocaremos a nuestros jugadores afincados en el extranjero, incluyendo a los dos defensas que juegan en la primera división china (ndlr: Anzur Ismailov y Kamoliddin Tajiev)".

En lo más alto de esa lista de figuras expatriadas están, por supuesto, los delanteros Alexander Geynrikh y Maksim Shatskikh y el director de juego Server Djeparov, todos ellos protagonistas destacados en los dos últimos torneos previos a la prueba reina. "Las experiencias que han cosechado en la escena internacional a lo largo de todos esos años son valiosas para la selección. Espero que continúen con su buena forma en la crucial fase definitiva", deseó el técnico.

Después de perder por muy poco el billete al Torneo Olímpico de Fútbol Masculino 2012, Uzbekistán está incorporando un puñado de jóvenes talentos para complementar la maestría de los más veteranos. Aleksandr Shadrin es una de las promesas más notables. El delantero de 23 años anotó el único gol de Uzbekistán en su resonante triunfo sobre el equipo estelar de Japón en su más reciente clasificatorio para Brasil 2014.

"Nuestros jóvenes lo hicieron bien en los últimos partidos", reconoció Abramov. "Pero elegiremos la alineación exclusivamente en función del estado de forma, con independencia de si se trata de un jugador emergente o de una estrella establecida. Es la única manera de configurar un equipo competitivo capaz de salir vivo de nuestro grupo".