Para muchos, Nueva Zelanda llega a la Copa de Naciones de la OFC que comienza la próxima semana como clara favorita, no sólo para alcanzar las semifinales y la siguiente ronda de la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, sino también para hacerse con el torneo continental. Los logros de los Kiwis en los últimos años, especialmente en Sudáfrica 2010, son fiel reflejo de su creciente protagonismo en los escenarios internacionales.

Sin embargo, hace tan sólo cuatro años, Nueva Zelanda llegaba a la misma ronda de la fase de clasificación oceánica con una condición muy diferente en la región, ni qué decir en el mundo. Los Kiwis habían caído eliminados en la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA 2006™ tras una humillante derrota por 4-2 frente a Vanuatu, un resultado que permitió a las Islas Salomón disputar la final continental frente a Australia.

Sin embargo, bajo la dirección del técnico Ricki Herbert y con una selección compuesta en su mayoría por jugadores profesionales que participaban en la por entonces recién creada A-League australiana, Nueva Zelanda experimentó un crecimiento significativo. Los Kiwis se hicieron con la corona de Oceanía al ganar sus cinco primeros partidos de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA 2010™, donde perdieron tan sólo contra Fiyi cuando ya tenían la primera plaza garantizada. Posteriormente, lograron la clasificación para Sudáfrica tras imponerse por la mínima en el cómputo global en la eliminatoria intercontinental contra Bahréin. Ya en Sudáfrica, los empates con Italia, defensora del título, Paraguay y Eslovaquia fueron pruebas irrefutables del importante crecimiento que habían experimentado los Kiwis en tan breve periodo de tiempo.

Escasez de partidos
Ahora, sin haber prácticamente disputado partidos internacionales en dos años, los Kiwis viajan de nuevo a las Islas Salomón con la intención de reafirmar su dominio ante sus rivales continentales. Nueva Zelanda se enfrentará a Fiyi, Papúa Nueva Guinea y a los anfitriones en un torneo en el que los dos primeros equipos de cada grupo se clasificarán para una ronda final cuadrangular que se celebrará este mismo año. Asimismo, la selección vencedora del certamen del próximo mes conseguirá el pase a la Copa FIFA Confederaciones 2013 en calidad de campeona de Oceanía.

Los partidos de esta semana contra El Salvador y Honduras permitirán a Nueva Zelanda medir sus fuerzas frente a rivales de entidad en la semana previa a la Copa de Naciones. Sin embargo, con la excepción del encuentro que los enfrentó en febrero a Jamaica, los Kiwis no han pisado un terreno de juego en los últimos doce meses. Aunque esta situación se repite con algunas de las naciones del Pacífico, muchas de ellas llevan numerosas semanas concentradas preparando sus partidos de clasificación para Brasil 2014.

Nueva Zelanda ha sufrido también importantes bajas por lesión; Ryan Nelsen, el veterano y emblemático capitán neozelandés, se perderá los partidos de clasificación debido a la lesión que sufrió recientemente en el tobillo jugando con el Tottenham. La baja de Nelsen aumenta una lista de lesionados en la que también se encuentran Simon Elliott y Craig Henderson. Después de que el mediocampista Tim Brown sorprendiera recientemente a todos anunciando su retirada, Tommy Smith llevó el brazalete de capitán por primera vez esta semana frente a El Salvador. De este modo, el defensa de 22 años del Ipswich Town se convirtió en el capitán de los All Whites más joven de la historia; mientras tanto, Herbert continúa buscando sustitutos para el puesto de capitán a largo plazo.

Ambiciones y desafíos
Un importante obstáculo al que se enfrentarán las ocho naciones que competirán en las Islas Salomón será el esfuerzo derivado de entablar cinco partido en diez días. Todos los partidos se disputarán a plena luz del día, por lo que se prevé un calor sofocante en el estadio Lawson Tama de Honiara. Herbert, que ha indicado que utilizará a los 23 jugadores durante el torneo, tiene claras sus prioridades.

“Nuestro principal objetivo es alcanzar las semifinales de la Copa de Naciones y conseguir el billete para la siguiente ronda de la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA 2014”, afirmó Herbert. “Después, trataremos de ganar los dos partidos siguientes con el fin de defender el título de campeones de la Copa de Naciones y clasificarnos para la Copa Confederaciones”.

“Si lo conseguimos, disputaremos cinco partidos en nueve días bajo el calor de Honiara, por lo que tendremos que administrar bien la plantilla y dar lo mejor de nosotros para sacar adelante partidos complicados”.

La trayectoria de Nueva Zelanda deberá superar un riguroso examen en Honiara. Sin embargo, una victoria en las Islas Salomón permitiría a los Kiwis participar de nuevo en la Copa FIFA Confederaciones, en lo que supondría el trampolín perfecto para volver a dar el salto a los escenarios internacionales al año siguiente en Brasil.