Durante la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006™, las estrellas iraníes que jugaban en Europa fueron decisivas. El concurso de Mehdi Mahdavikia, por entonces mediocampista del Hamburgo, Vahid Hashemian, delantero del Hannover 96, y Ferydoon Zandi, mediapunta del Kaiserslautern, fue fundamental para que la selección Melli llegara a la gran cita. Por eso, el seleccionador actual, Carlos Queiroz, no ha escatimado esfuerzos y ha buscado por todo el mundo el talento que necesita para que Irán vuelva a codearse con los pesos pesados del fútbol mundial en Brasil 2014.

Aunque antes era la nación asiática que más jugadores exportaba, en los últimos años sólo unos pocos iraníes han firmado traspasos de gran relieve y han cruzado las fronteras de su país. Como notable excepción, cabe citar el caso del medio centro de Osasuna Javad Nekounam. Queiroz, empeñado en reforzar su selección con más jugadores procedentes de equipos europeos, se ha fijado en el buen momento que atraviesan el delantero del Wolfsburgo Ashkan Dejagah y el ariete de la liga belga Reza Ghoochannejhad.

“Queremos traerlos a esta concentración”, confesó a FIFA.com a principios de año, antes de su último partido de clasificación, contra Qatar. “Aunque está costándonos mucho trabajo, confío en que al menos podamos contar con uno de ellos”.

El preparador cumplió su promesa al hacerse con los servicios de Dejagah, y el esfuerzo del portugués se vio reflejado directamente sobre el terreno de juego. Dejagah, de 25 años, marcó un doblete en su debut internacional, un partido entre Irán y Qatar que se saldó con empate a 2-2 y que llevó al combinado persa a pasar de ronda como primero de grupo. Aunque la llegada de Dejagah demostraba que su visión del extranjero era correcta, este trotamundos del fútbol que es Queiroz quiso explicar por qué piensa que la experiencia europea es tan importante.

“La ventaja de Europa no se reduce a sus recursos financieros. Además de eso, tiene la capacidad necesaria para ofrecer una calidad competitiva muy alta”, aseguró el ex entrenador del Real Madrid y ex seleccionador de Portugal. “El nivel de todas las competiciones europeas, tanto en el fútbol de selecciones como de clubes, está muy por encima del de otros continentes. Ni siquiera las competiciones de clubes sudamericanas están a la altura de las europeas. Para que un jugador se forme apropiadamente no sólo es importante que trabaje con un buen entrenador, sino también que juegue al nivel que puede ofrecerle Europa”.

Savia nueva
Queiroz, claro está, no es ni mucho menos el primer seleccionador de Irán consciente de la importancia que puede tener la experiencia en Europa durante la competición preliminar de la Zona Asiática para la Copa Mundial de la FIFA. El croata Branko Ivankovic, que llevó a la selección Melli hasta Alemania 2006, pasó meses viajando entre Irán y Alemania con una doble misión. Por un lado tenía que persuadir a Zandi, un jugador nacido en el país germano, para que acudiera a la llamada de la selección. Por otro, convencer a Hashemian para que diera por zanjado un exilio autoimpuesto de tres años y regresara al equipo nacional.

La recompensa de Ivankovic no se hizo esperar. Zandi se convirtió en una de las piezas fundamentales de su once inicial, pero Hashemian fue más allá. El ariete eclipsó a toda una leyenda de la delantera como Ali Daei, se consagró como nuevo jugador emblemático del equipo y marcó goles decisivos que ayudaron a certificar la clasificación.

Animado por la experiencia anterior y por el éxito de Dejagah, Queiroz ha decidido seguir ampliando el arsenal “europeo” de la selección de Irán. Entre las caras nuevas está Omid Nazari, procedente de la liga sueca. El jugador es uno de los integrantes de la lista de 24 convocados para el partido de clasificación del domingo frente a Uzbekistán y para el encuentro que se disputará nueve días después ante Qatar. Por desgracia, el mediocampista del Angelholms sigue sin recibir el permiso para jugar con su selección y no pudo debutar en el amistoso del domingo pasado contra Albania, que perdió Irán por 1-0.

Sean quienes sean los futbolistas que disputen la fase final de clasificación, Queiroz cree que su selección merece una plaza en Brasil 2014. “Los aficionados iraníes merecen la clasificación por la tremenda pasión y el gran amor que demuestran por este deporte”, dijo el portugués. “Cuando un país tiene 78 millones de aficionados al fútbol, merece estar en el Mundial”.