A veces, las grandes oportunidades llegan muy pronto en la vida. A punto de cumplir los 20 años, Joel Campbell ya se ha convertido en el gran referente de la selección de Costa Rica y, consecuentemente, en la esperanza de una nación entera para volver a los primeros planos del mundo futbolístico, aquellos que abandonó de la manera más dolorosa posible en 2010 -al caer en la repesca final frente a Uruguay-.

El delantero del Arsenal, prestado al Lorient francés la temporada pasada, está listo para responder al desafío. Tras pasar por todas las categorías del fútbol tico, ya ha comenzado a dejar su huella en los partidos amistosos y en su mente sólo tiene un objetivo: clasificar con la Roja a la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™. Y así, a unos días de comenzar su andar en la fase clasificatoria, Campbell habló de esto y mucho más en exclusiva para FIFA.com.

Primeros, y sólidos, pasos
Desde el inicio de la charla, el ariete no puede ocultar su emoción. Por primera vez disputará una eliminatoria mundialista, y ansía que llegue el silbatazo inicial. “Estoy muy contento, claro” afirma con confianza. “Soy consciente de la responsabilidad que tenemos sobre nuestros hombros y por eso quiero que empiece ya al primer partido para demostrar que nuestro sueño es estar en el Mundial 2014”, señala.

La confianza no llega sólo de su buen momento personal, sino de un accionar colectivo que ha logrado sacudir las dudas que tenía la afición costarricense. “El equipo ha venido ganando sus partidos. Nos preparamos en Europa, en España, estamos ya listos para empezar el proceso contra El Salvador”, reflexiona el atacante.

Los cuscatlecos serán el primer rival de un camino que los enfrentará también al gigante del área, México, la némesis reciente de los Ticos, que no han podido superar al Tri desde el famoso “aztecazo” de 2001. Además, Guyana completa un sector que luce competitivo pero en el que, para el jugador, Costa Rica es uno de los favoritos. “Siento que en Centroamérica nos tienen respeto y tenemos que demostrar que lo merecemos. Obviamente, México es un rival muy fuerte, pero creo que se le puede vencer. Los cuatro equipos vamos luchar por clasificar, los partidos van a ser muy duros y no descarto ninguna sorpresa”, considera Campbell.

Al joven delantero se le escucha enfocado, y completamente concentrado en el objetivo. No es para menos. Costa Rica no consiguió el boleto a Sudáfrica 2010, y la herida todavía escuece en la afición de ‘la Suiza de América’. “Es claro que tenemos una deuda con el país y con nosotros mismos”, revela Joel, que no formó parte del proceso rumbo a aquella Copa Mundial de la FIFA. “La gente sabe que lo queremos tanto como ellos. El ambiente con la selección es positivo y hay que trabajar fuerte para ayudar a quitarnos ese mal sabor”.

Una trayectoria ascendente
Joel Campbell es la punta de lanza de una nueva generación costarricense que ya no se conforma sólo con emigrar, sino que quiere hacerlo a equipos europeos importantes. Tras grandes actuaciones en las selecciones menores, fue fichado nada menos que por el Arsenal, que tiene grandes esperanzas en él y que, para fomentar su desarrollo, lo prestó al Lorient francés. Tras un año en Europa, el delantero explica cómo este tiempo fuera de casa lo ha ayudado a mejorar.

“He cambiado mucho, me siento con más confianza, más maduro y capaz de aportar más al equipo en la eliminatoria. Específicamente, me ha servido para mejorar en detalles como saber aguantar el balón, cuándo encarar, cuándo pivotear, mejorar los movimientos y la definición, y eso sin duda me ayudará para hacer una buena eliminatoria”. Además, explica cuáles son las diferencias entre el fútbol en Europa y en Centroamérica. “Es un juego más de contacto, más físico, más dinámico y más técnico. Se trató de un cambio muy radical, pero que me ha servido para mejorar”.

Pese a tener la eliminatoria encima, Campbell también se da tiempo de pensar en su futuro, y se ve a sí mismo brillando en el Emirates Stadium. “Me siento con toda la capacidad de jugar ahí, por algo me compraron, tengo la mentalidad y el talento poder luchar por un puesto cuando me toque, es mi sueño y quiero hacerlo realidad”.

Fuertes palabras de un espíritu fuerte, que quiere escribir una nueva historia tanto en lo individual como en lo colectivo. Por ello, para concluir la charla, el 9 manda un mensaje a la afición costarricense. “Estén tranquilos, vamos a luchar todos juntos y, con nuestro juego y mentalidad, estoy seguro de que vamos a salir adelante”.