La última Copa Mundial de la FIFA™ en la que participó Marruecos fue la de 1998, su tercera fase final en doce años. En aquella edición, cuando los Leones del Atlas ya se veían en octavos, dos goles de Noruega frente a Brasil en los últimos siete minutos pusieron fin a su sueño. Ahora, no hay nada que ansíen más que regresar a la cita mundialista en Brasil 2014. Y ningún jugador está más decidido a conseguirlo que su capitán, Houssine Kharja, quien está rindiendo a un alto nivel en su tercera campaña clasificatoria con el cuadro magrebí.

Transcurridas dos jornadas de la competición preliminar, Marruecos suma dos empates, y es evidente que Kharja, de 29 años y autor de un gol en cada uno de esos partidos, está esforzándose al máximo para que su equipo pueda aspirar al primer puesto del grupo. “Mi carrera como futbolista en Europa está siendo aceptable”, afirma el jugador, nacido en Francia y que se formó en el PSG, antes de dar el salto a Italia, donde compite actualmente, con el Fiorentina. “Pero, en el plano personal, siento una gran frustración con la selección, porque nunca he tenido la oportunidad de jugar en el Mundial o de ganar la Copa Africana de Naciones. Tengo muchas ambiciones con mi país. Lo que más echo en falta es no haber logrado nunca nada grande con Marruecos”.

Dos goles cruciales
Tras la decepción de 1998, los marroquíes llegaron a rozar la clasificación para las dos fases finales siguientes. En la competición preliminar de Corea/Japón 2002, la diferencia de goles los situó detrás de Senegal, revelación de aquel torneo, y camino de Alemania 2006 dejaron escapar en la última jornada la ventaja que tenían sobre Túnez, cuando una victoria les hubiera dado el pase. En 2010 experimentaron un bache y fueron últimos de su liguilla, con un exiguo balance de tres empates en seis partidos. Ahora hay temor a que esta campaña siga una pauta similar a aquella: el equipo es tercero del Grupo C, tras hacer tablas con Gambia a domicilio y ante Costa de Marfil en casa. De no haber sido por los goles de Kharja, se hallaría en una posición más complicada si cabe.

En Bakau, el centrocampista firmó el tanto del empate de los suyos en el minuto 76. Luego, en Marrakech, los Elefantes se adelantaron por dos veces, y Kharja igualó desde el punto penal poco antes del descanso. No es la primera vez que marca goles importantes con su país, y él mismo lo considera una obligación. “Soy el capitán, y tengo que predicar con el ejemplo. Intento subir al área lo máximo posible, y aportar cierta agresividad positiva. A menudo nos faltan jugadores en el área, porque en nuestro esquema empleamos un solo delantero. Aun así, ¡preferiría no marcar y que Marruecos ganase todos los partidos!”.

Kharja señala que, en esos dos encuentros de clasificación, pagaron muy caros varios fallos individuales. “Tenemos que reforzar la defensa. Nos vimos obligados a tratar de remontar”. Con todo, ve aspectos positivos en ambos choques. “Hay que quedarse con el espíritu de equipo que exhibimos. Pudimos perder los dos, pero nos esforzamos y arrancamos un empate. Esto demuestra que la selección no se rinde nunca, y que los jugadores luchan hasta el último suspiro”.

Sin margen de error
Kharja está convencido de que los Leones del Atlas todavía pueden clasificarse. “Aún tenemos opciones. El próximo partido [en Tanzania] será en marzo de 2013, lo que nos deja tiempo suficiente para recuperar a varios lesionados que no pudieron jugar contra Costa de Marfil”. Sin embargo, admite que eliminar a los marfileños supone todo un reto para cualquiera. “Es el equipo número uno de África, somos conscientes de su fortaleza. Puede que a nuestros jugadores más jóvenes les impresionen los nombres de sus estrellas antes del partido, pero cuando empiece a rodar el balón seremos once contra once. El empate que conseguimos contra ellos nos mantiene vivos, pero ya no nos queda ningún comodín. Depende de nosotros sumar todos los puntos que hay en juego y esperar que podamos ir a Abiyán y sellar allí el billete para Brasil”.

El capitán explica que el equipo está desplegando un buen fútbol a las órdenes de Eric Gerets, que se hizo cargo del combinado nacional en 2010 y se ha mantenido en el puesto a pesar de la eliminación sufrida en la primera ronda de la Copa Africana de Naciones a principios de este año. “Creo que ha hecho un buen trabajo. Hay que ser pacientes. En Marruecos, cada vez que perdemos uno o dos partidos, la gente pide un cambio de entrenador. En el fútbol se necesita estabilidad. Yo siempre he estado en contra de los cambios, no facilitan nada. Estoy a favor de mantener al seleccionador, porque está haciendo un buen trabajo y porque todavía podemos ir al Mundial”.