En ocasiones se dice que un guardameta supone la mitad de su equipo. Sin duda es así en el caso de Jordania, cuyo número 1, Amer Shafi, ha demostrado una y otra vez saber sobrellevar el peso de las más exigentes responsabilidades.

El arquero acaba de conceder a FIFA.com una entrevista en la que nos habla del hito alcanzado por su país al situarse en la cuarta ronda de la competición preliminar de la zona asiática para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, y también de su próximo compromiso ante Australia.

Todavía en liza
Tras un alentador empate a 1-1 frente a Irak en su estreno en la cuarta ronda, Jordania sufrió una contundente derrota por 6-0 a manos del líder del Grupo B, Japón. Así pues, está obligada a pelear por la victoria ante Australia el 11 de septiembre si quiere seguir teniendo alguna posibilidad realista de ir a Brasil.

Shafi es perfectamente consciente de la relevancia de esta cita en Ammán: “Después de conseguir un punto en el primer partido las cosas se complicaron un poco, y es evidente que ahora tenemos que sumar los tres puntos en casa. Sabemos que Australia tiene un equipo repleto de virtudes, con jugadores que compiten en algunas de las ligas más duras de Europa, pero eso no hace más que reforzar nuestra determinación de darlo todo para ganar”.

“Esta es nuestra lucha”, continuó el arquero, de 30 años. “Y todos esperan mucho de nosotros. Puedo garantizar a nuestros seguidores que mostraremos la garra a la que están acostumbrados. Ojalá salga bien, porque con un buen resultado daríamos un paso importante para seguir en liza”.

Shafi frente a los Socceroos
El corpulento guardameta ya está habituado a los grandes torneos. De hecho, forjó y consolidó su reputación como uno de los mejores jugadores del continente en su puesto durante las ediciones de 2004 y 2011 de la Copa Asiática. Posee una agilidad engañosa para alguien de un físico tan imponente, y una gran potencia en el salto, cualidades que le han valido el apelativo de La Ballena por parte de sus hinchas.

¿Y qué sensaciones tiene respecto al inminente choque ante un rival que cuenta con delanteros tan peligrosos? “Disponen de varios hombres fantásticos en punta”, reconoce. “Gente que se ha curtido en las mejores competiciones de Europa. En estos momentos yo me estoy sometiendo a un entrenamiento intensivo, vamos a analizar muy bien el juego del adversario y algunos de los detalles que se pueden apreciar viendo vídeos de sus partidos anteriores”.

A todas luces, la responsabilidad no le asusta: “Este partido representa mucho para mí, y quiero estar a la altura de las expectativas de todo el mundo, las de mis compañeros, el cuerpo técnico y el público. Hay mucha gente que espera mucho, les aseguro que estoy en condiciones de responder”.

Un largo camino
Pocos apostaban por la clasificación de Jordania para la cuarta ronda de una larga y tortuosa campaña clasificatoria, en la que ha tenido que superar ya muchos obstáculos.

“A decir verdad, nadie creía en nosotros al comienzo de la tercera fase”, recuerda Shafi, “sobre todo al tener a Irak y a China en nuestra liguilla. Pero nuestro equipo ya está acostumbrado a plantar cara a los grandes. Después de la Copa Asiática de Qatar no hemos dejado de mejorar. Quedamos eliminados por muy poco ante Uzbekistán en cuartos de final, y enseguida empezamos a prepararnos para los clasificatorios”.

Y el trabajo terminó reflejándose en los resultados. “Mantuvimos una concentración magnífica en nuestro primer partido [de la tercera ronda] contra Irak, y le ganamos a domicilio. Luego vencimos a China en Ammán. Cuando conseguimos ese segundo triunfo supimos que dos victorias sobre Singapur nos asegurarían un puesto en la siguiente fase, y al final las logramos”.

Sin embargo, la euforia provocada por ese éxito se disipó al continuar la competición preliminar de Brasil 2014. “Empezamos la cuarta ronda en unas condiciones bastante adversas”, explica Shafi. “Estábamos al final de una temporada nacional larga y agotadora, y se nos pedía que desplegásemos nuestro mejor fútbol”.

“Nos esforzamos todo lo posible contra Irak, y creo que pudimos ganar”, añade, lamentándose. “Pero en el partido ante Japón nos enfrentábamos a un reto imposible. Todo actuaba en nuestra contra: un largo viaje en avión, la diferencia horaria, incluso incidentes durante el propio partido. Alineamos a un equipo debilitado contra una selección japonesa que salió en tromba para desquitarse de las dos derrotas que le habíamos endosado en la Copa Asiática. En esas circunstancias, cualquier equipo del mundo podría haber perdido por la misma diferencia”.

“Tenemos que dejar atrás ese partido”, concluye Shafi, “aunque eso no significa que vayamos a olvidarlo. Nos motivará para intentarlo con más ahínco. Todavía quedan puntos por disputar, puede pasar cualquier cosa con los equipos que hay en nuestro grupo. Seguimos teniendo opciones, ¡y queremos aprovecharlas!”.

Ante Australia, en el primer partido entre ambos conjuntos, nadie aguarda que los visitantes faciliten las cosas a Jordania. El público confía en que, una vez más, Shafi mantenga a raya a los oponentes, y con ello conserve sus posibilidades de llegar a Brasil 2014.