Después de solo dos años en la élite francesa, Olivier Giroud dio el salto al otro lado del canal de la Mancha, para fichar por el Arsenal. El gigantón ariete zurdo, máximo realizador del Montpellier la temporada pasada, todavía no ha visto puerta en esta campaña, pero aspira a consolidarse en la Premier League y a brillar con la selección francesa, ya inmersa en la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™. FIFA.com analiza con él todos los retos que le aguardan este año.

¿Vestir la camiseta del Arsenal era una antigua aspiración suya?
De niño, ya soñaba con la Premier League. Y también me marcó la época en que muchos franceses triunfaban con los Gunners, como Patrick Vieira, Sylvain Wiltord, Robert Pirès, Thierry Henry… Me siento muy orgulloso de pasar a formar parte de esta tradición de franceses del Arsenal, y espero contribuir también a ampliarla. Estoy convencido de haber tomado la decisión correcta.

¿La presencia de Arsène Wenger fue determinante para que se decidiese?
Sí, porque me conoce, y confía en mí. En términos generales, me siento muy integrado, los franceses me han recibido muy bien, hay bastantes jugadores que hablan francés. Hay mucha gente con la que se puede contar si se necesita cualquier cosa. Pero tampoco dudo en dirigirme a los demás, tengo la voluntad de perfeccionar mi inglés y de llegar a hablarlo con soltura, sin tener que pensar en lo que voy a decir. El Arsenal me permitirá continuar mi progresión, y con un entrenador como Arsène Wenger estoy de verdad en buenas manos. 

La reputación y las características de la Premier League ya son conocidas. Aun así, ¿le sorprendió su primer contacto con el terreno de juego?
En cuanto al ambiente, se corresponde con lo que esperaba. ¡El comportamiento de los hinchas es extraordinario! Están cantando todo el tiempo, y yo tuve el honor de que me dedicasen mi propia canción al llegar. Y son auténticos entendidos, aplauden cuando cortamos un ataque del rival, al realizar un buen repliegue defensivo o al interceptar bien un balón. La mentalidad es magnífica. En lo que respecta al juego, en mi opinión la Premier League es la mayor liga del mundo. Es muy intensa, y eso requiere una mayor concentración, la exigencia está al orden del día. Pero tampoco me ha sorprendido mucho, porque veía bastantes partidos por televisión. De todas formas, ¡no hay que pensar demasiado, sino jugar!

¿Se le está haciendo de rogar su primer gol con su nuevo equipo?
Sí, es verdad... De momento, tengo tendencia a bloquearme un poco en el momento de finalizar, como en mis primeros partidos con la selección. No me preocupo demasiado, porque marco en los entrenamientos y me siento muy bien en este equipo. Lo único que necesito es no pensar en ello y relajarme un poco a la hora de rematar. 

¿Ha pasado por momentos de dudas en su carrera, con largos periodos sin marcar?
Siempre he marcado goles, luego es simplemente cuestión de confianza, de “tenacidad y abnegación”, como diría Marc Libbra [ex delantero del Olympique de Marsella]. Me quedé con esas dos palabras, que para mí resumen bien las cualidades que debe tener un delantero. Hay que entregarse al máximo, y aunque yo suela mostrar mi decepción cuando fallo algo, enseguida vuelvo a posicionarme. No hay que dejarse llevar nunca por las dudas, que para mí son muy negativas. Cuando llegué al Tours, tardé siete u ocho partidos en marcar mi primer gol, en el Montpellier cuatro... Con el Arsenal, solo he jugado dos como titular. Es verdad que es un nivel más exigente, pero hay que tener paciencia y mantener la confianza. 

Aun así, ¿qué opinión le merecen el éxito al principio de la temporada de su predecesor Robin van Persie con el Manchester United, o de Eden Hazard, procedente de la Ligue 1, igual que usted?
No me sorprende en absoluto el éxito de Eden Hazard en esta liga, porque se siente muy cómodo en cualquier sitio en el que esté. Es un buen futbolista, que tiene mucho que aportar al Chelsea. En cuanto a Van Persie, la gente piensa que eso me pesa, pero yo sé que cuento con la confianza del entrenador. Él podría haber fichado perfectamente a otro delantero después de la marcha de Robin, pero no lo hizo. Cuentan conmigo, y eso hace que esté en las mejores condiciones para progresar y marcar. Incluso me he fijado un pequeño objetivo de número de goles, que no voy a revelar. Llego para sustituir a alguien que anotó 30 goles la temporada pasada, aunque tardó ocho años en conseguirlo, si bien estuvo lastrado por los problemas físicos. Yo tengo la sensación de que dispongo de menos tiempo para consolidarme, de que hay unas expectativas que son más inmediatas. Supongo que a Emmanuel Herrera le pasa algo parecido en el Montpellier. Es así, es la exigencia del alto nivel, hay que asumirla y ser fuerte.

¿Qué piensa del inicio de campaña de Abou Diaby, compañero suyo en el Arsenal y en la selección?
Abou es indispensable en nuestro dispositivo táctico en el Arsenal. Es un jugador muy completo y atlético, enormemente eficaz en la recuperación, y también en la utilización del balón y el ataque. Es muy importante para el equipo, y también para la selección francesa, y hace todo lo posible por dejar atrás sus problemas de lesiones. Es un gran profesional, y tenerlo al lado resulta tranquilizador.

Hablando de la selección, ¿ha cambiado algo para usted desde la llegada de Didier Deschamps?
Yo me incorporé a la selección francesa unos meses antes de la Eurocopa, y Laurent Blanc no tuvo tiempo de probar con Karim Benzema y conmigo juntos, en un 4-4-2, que era lo que preveía. Didier Deschamps ensayó esta opción ya al principio, contra Uruguay, pero el adversario jugaba muy reagrupado, con cinco hombres atrás, y yo únicamente estaba en condiciones de jugar 45 minutos. Por eso quiero volver a ponerme rápidamente en forma con la selección, para ensayar de nuevo este esquema. 

Con Karim Benzema como titular indiscutible, ese 4-4-2 parece ser la solución para usted, aunque requiera más esfuerzos defensivos…
El delantero moderno tiene que saber defender, y participar en el trabajo de recolocación para obstaculizar los primeros movimientos del contrario. A mí eso no me supone ningún problema, ya estoy acostumbrado a funcionar así. Aspiro a hacerme con un sitio en este equipo, así que si Karim está en la cancha el 4-4-2 me favorece a la fuerza. 

¿Cómo vivió la Eurocopa 2012, que pasó principalmente en el banco de reservas?
La primera palabra que me viene a la cabeza es frustrante. No jugué mucho, fui un espectador. Aunque antes de la Eurocopa, de todas formas, ya estaba destinado a tener esa función, resultó difícil, porque no estaba acostumbrado en el Montpellier. Es complicado inclinar la balanza de un partido jugando 10 o 15 minutos y tocando solamente algunos balones. Pero ese tipo de experiencias son necesarias para aprender y madurar luego. 

Al margen de España, indiscutible favorita del Grupo I de la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014, ¿a qué equipo de la liguilla teme más?
Yo creo que a Bielorrusia, porque nos ganó en casa hace dos años en los clasificatorios de la Eurocopa, y es un equipo en ascenso. En el fútbol actual, hay menos diferencias entre las naciones que antes. Muchos futbolistas compiten en grandes ligas, y si no se afrontan los encuentros como es debido y no se está al 100% en el aspecto psicológico uno puede pasarlo muy mal fácilmente ante oponentes como estos. Los bielorrusos ya saben que nos ganaron una vez hace dos años en la fase previa de la Eurocopa, y sin duda serán los más peligrosos. 

Ya se cruzaron con España en cuartos de final de la Eurocopa. ¿Qué opina de la diferencia que separa a los Bleus de los campeones del mundo y dos veces campeones de Europa?
España tiene una generación extraordinaria, que lleva mucho tiempo jugando junta. No sé si algún día otro equipo podrá hacerlo mejor. Pero creo que tampoco estuvimos muy por debajo en esa eliminatoria de cuartos, por lo que yo vi desde la línea de banda. Ellos aprovecharon de forma magnífica los pocos errores que cometimos, ¡pero eran vencibles! Esa es la impresión que tuvimos todos, y lo lamentamos un poco. Pero es un adversario temible, que se apodera del balón y te obliga a salir para contraatacar mejor luego. 

¿Considera que Francia está en condiciones de acabar primera de este Grupo I?
España es el mejor equipo del mundo, por lo que será difícil, pero no imposible. Tenemos que ser ambiciosos. Si conseguimos ganar todos los demás partidos, puede pasar cualquier cosa en los dos choques ante los españoles. Vamos a darlo todo para lograr la clasificación directa y evitar la repesca, que siempre es peligrosa. El hecho de que el próximo Mundial vaya a ser organizado por Brasil supone una motivación adicional para todo el mundo, por supuesto. Es un acontecimiento que nadie querrá perderse.