A la selección de Costa Rica le tomó poco más de diez años realizar las hazañas futbolísticas más representativas de su país. Si analizamos su historia reciente, la distancia que existe entre haber conseguido por primera vez el pase a los octavos de final en la Copa Mundial de la FIFA Italia 1990 y haber derrotado a México en el Estadio Azteca en el 2001, es de once años. 

En ambos eventos, un jugador fue fundamental para lograr los hitos deportivos: Hernán Medford. Un gol suyo en Italia contra Suecia y otro al minuto 87’ contra el Tri concretaron ambas gestas que están muy presentes en la memoria colectiva de los Ticos

Ahora, a once años del llamado “Aztecazo” y con la posibilidad de continuar con la tradición de hitos deportivos, FIFA.com habló en exclusiva con el exdelantero costarricense; quien ahora desde el banquillo del Xelajú guatemalteco analiza el presente de la selección Tica y recuerda la época en la que su potencia física, calidad técnica y goles en momentos fundamentales llevó a su representativo nacional a cosechar triunfos importantes. 

Un triunfo histórico
Con tan sólo 18 años, el 27 de septiembre de 1986, Hernán Medford debutó en el Sagrada Familia de su país natal. Sus buenas actuaciones lo llevaron al Saprissa, club emblemático de Costa Rica. 50 goles ahí fueron su carta de presentación en Europa, donde el Dinamo Zagreb se hizo de sus servicios. Pasó por Austria, España e Italia, hasta llegar a México; país al que le propinó la única derrota en casa en una eliminatoria mundialista. “Son recuerdos muy buenos. Es uno de los triunfos más históricos de Costa Rica”, confiesa con sinceridad el delantero que fue fundamental en el ascenso de Pachuca a la primera división mexicana, siendo su dorsal número 17 retirado para siempre en agradecimiento.

En aquel entonces, Costa Rica terminó primero en la eliminatoria de CONCACAF rumbo a la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002 y México se clasificó tercero. Ahora, rumbo a Brasil 2014 los Aztecas marchan con paso perfecto y los Ticos los observan desde el segundo puesto del Grupo B; por lo que un triunfo en el emblemático Estadio Azteca podría significar un empujón anímico positivo. 

“Tengo la esperanza de que Costa Rica pueda ganar en el Estadio Azteca. Siendo sinceros, sí lo veo difícil, porque México está jugando sólido y se ve complicado. El nivel en la zona se ha ido emparejando; claro que México seguirá siendo favorito en el papel, pero en la cancha ya se verá y todo puede cambiar”. 

Y, además del valor simbólico de repetir esa hazaña que ningún otro país de la zona ha podido lograr, los tres puntos los pondrían en una posición inmejorable de cara a la siguiente fase del clasificatorio. Algo lógico, si se tiene en cuenta que desde aquella victoria de 2001, los Ticos nunca le han vuelto a ganar su rival de este martes. “Un triunfo ante México siempre ha sido un golpe motivacional y ganarle siempre será así. Esperamos poder sacar el resultado que necesitamos para clasificar a la siguiente ronda”, afirma con los pies en la tierra el ahora exitoso entrenador campeón de Guatemala. 

Sin embargo, Costa Rica se enfrenta a esta aventura sin su delantero histórico referente, fundamental en las dos hazañas anteriores, por lo que alguien más va a tener que tomar la estafeta. “Va a ser interesante saber quién será el que haga la diferencia en el equipo. Hay muchos jugadores con muchas condiciones, pero todavía tienen que explotar; tienen que sacar la casta y esperamos que ahora sea cuando la saquen”, sentencia esperanzado. 

Rumbo a Brasil 2014
A pesar de la importancia de los dos juegos ante el Tri, Hernán Medford no pierde foco y sabe que el objetivo final es Brasil. Para esto, no sólo México y Estados Unidos son los rivales a vencer, sino también hay otros equipos de la zona que están firmes en la pelea por los pasajes disponibles. 

“Hay muchas selecciones que pueden dar la sorpresa. Panamá y El Salvador juegan bien, Honduras viene con una camada nueva de jugadores que fueron a las Olimpiadas, entonces no va a ser fácil competir contra ellos”. 

Uno de los factores que juegan a favor de Costa Rica es que, a diferencia de Sudáfrica 2010, el repechaje de la zona no es contra un conjunto de la CONMEBOL. O al menos así lo analiza Medford: “Es preferible jugar contra un rival de Oceanía que contra una selección de Sudamérica, como lo hicimos ante Uruguay. Tenemos que ser realistas, pero no confiarnos, también hay selecciones con buen nivel que pueden quedarse con ese boleto”. 

La suerte está echada para una serie más de una rivalidad que cada vez cobra más protagonismo en el área de la CONCACAF. Con las diferencias cada vez más estrechas, la repetición de aquella hazaña no se ve descabellado con una Costa Rica que necesita de la victoria para seguir soñando con la Copa Mundial de la FIFA. "Con un juego inteligente se le puede ganar, no son invencibles", concluye.