El portugués Carlos Queiroz se ha labrado un nombre en los banquillos entrenando a varios clubes y selecciones por todos los rincones del planeta fútbol. En su currículo figuran ejemplos recientes tan prestigiosos como el Real Madrid o la selección de Portugal, tras haber sido, entre otras cosas, la mano derecha de Alex Ferguson en el Manchester United. Actualmente lleva las riendas de la selección iraní, a la que confía en clasificar para la fase final de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™.

FIFA.com se reunió con el técnico luso para repasar en su compañía su brillante carrera, jalonada por dos triunfos consecutivos con su país en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, en 1989 y 1991.

Carlos Queiroz, comencemos por su actual cargo de seleccionador de Irán. ¿Qué opciones tiene su equipo de clasificarse para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™?
Los indicadores son favorables, pero estoy bien colocado para saber que será muy complicado clasificarse directamente. En mi opinión, los dos primeros puestos se los jugarán entre Irán, la República de Corea, Uzbekistán y Qatar. También respeto mucho al Líbano, que tiene recursos para ejercer de matagigantes, y podría aspirar a la tercera plaza.

¿Cuál es su estrategia en esta fase de clasificación? ¿Qué les va a pedir a sus jugadores?
Todos sabemos que las fases de clasificación mundialistas son difíciles, y que cada choque exige una preparación óptima. Desde que llegué a Irán, me he esforzado en cambiar la mentalidad de los jugadores. Quiero que comprendan que todos los partidos son importantes. Todas las selecciones plantan cara y, sea cual sea el rival, siempre hay tres puntos en juego. Por tanto, tienen que batallar para obtener esos tres puntos, tanto en casa como a domicilio. Luego está la suerte, y los factores ajenos a nuestra voluntad. Asimismo, quiero dejar constancia de que el calendario es complicado. Es una auténtica odisea desplazarse de una punta a otra de Asia. No todos los equipos disponen de un jet privado. Espero que eso cambie, porque es un lastre para nosotros.

Recordemos ahora su participación en la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010™ con Portugal. ¿Cómo explica su eliminación en octavos de final?
Antes de esa derrota, disputamos muchos partidos. Concretamente, un total de 21 encuentros en 2009 y 2010; y solamente perdimos el último de ellos, frente a España, que nos apeó del campeonato antes de proclamarse campeona mundial. De todas formas, quiero recordar que no estábamos a tope. Tras una larga temporada, tuvimos que prepararnos con mucha premura. Así, perdimos a algunos jugadores por lesión; entre ellos a Nani, un día antes del comienzo del campeonato. Otros llegaron muy justos, y el resto del equipo no estaba en su mejor nivel, ni técnica ni físicamente. No hay más que ver las actuaciones de Cristiano Ronaldo, que habitualmente brilla en las grandes ocasiones. Dicho esto, en general estoy satisfecho con nuestra andadura.

En las grandes citas, Portugal siempre es una de las favoritas, pero de momento no ha ganado ningún título continental ni mundial. ¿Cómo se explica esa tesitura?
El fútbol es así. Creo que las causas principales hay que buscarlas en el inmovilismo y el estancamiento. Nuestro país es pequeño, y nuestras opciones donde elegir son limitadas. Debemos enriquecer nuestra plantilla para encontrar más soluciones sobre el campo. La final perdida de la Eurocopa 2004, que, desgraciadamente, no olvidaremos nunca, marcó sin duda el apogeo de una generación. El fútbol es ingrato a veces con los grandes equipos. Holanda, que nunca ha ganado la Copa Mundial, sabe un poco de lo que estoy hablando…  

¿Qué nos puede contar de su experiencia en el Real Madrid?
No coincidíamos con la política del presidente y tuvimos desajustes de criterio por ahí. Hoy día, me alegro de la nueva estrategia del presidente, que tiene en cuenta los consejos del entrenador. De esa forma, el equipo ha conquistado dos títulos importantes en los dos últimos años.

¿Qué le parece la encarnizada rivalidad entre el Real Madrid y el FC Barcelona, así como su hegemonía en el fútbol español en los últimos años?
Son dos escuelas radicalmente distintas. El Barcelona posee grandes jugadores como Messi, Xavi e Iniesta, que le han permitido acumular títulos en los últimos años, venciendo y convenciendo. Pero una vez que el Madrid ha recuperado su identidad, ha conseguido dominar al Barcelona, gracias también a excelentes jugadores. Creo que se trata de los dos mejores equipos actualmente. Messi y Ronaldo son los reyes del fútbol. Están en las antípodas uno del otro, pero nuestro deporte los necesita a los dos. Como entrenador, no deseas cruzarte con ellos, pero eso no quita que disfrutes muchísimo cada vez que los ves.

En su momento fue el segundo entrenador de Sir Alex Ferguson, que acaba de superar los mil partidos en la liga inglesa con el Manchester United, al que lleva entrenando más de un cuarto de siglo. ¿Tiene algún mensaje que transmitirle para la ocasión?
Es difícil hablar resumidamente de él. Puedo decir que todos somos una pequeña parte del fútbol, pero que él, por su personalidad excepcional, encarna el fútbol. Es del mismo temple que Pelé, Maradona, Di Stéfano y Puskas. En el fútbol, hay hombres que inspiran respeto. Cuando entran al estadio, no puedes evitar aplaudirles. Ferguson es uno de ellos.

Para concluir, usted ha ejercido varios puestos tanto en el fútbol de clubes como en el de selecciones. ¿Cuál prefiere de los dos?
Se trata de dos ocupaciones diferentes. Me gusta el trabajo de seleccionador en el momento de iniciar una concentración de preparación, o de disputar un partido. Pero en los largos periodos que estás sin competir, añoro el puesto de entrenador. Me encanta el trabajo diario, acudir al estadio y dirigir los entrenamientos. Mis momentos preferidos son en el campo, con los jugadores. En una selección es diferente; exige otro tipo de dedicación. Trabajas para los aficionados de todos los clubes, lo cual es muy complicado. Puedes pasar del infierno al paraíso en un solo partido. Cuando pierdes, en cambio, tocas fondo, pues todo el país te guarda rencor. Dicho esto, no sé por qué, pero me encanta este puesto.