André Schuerrle debutó con la selección absoluta de Alemania en noviembre de 2010 contra Suecia. Desde aquel momento, este joven atacante de 21 años se ha convertido en un habitual en las convocatorias de Joachim Loew, quien le brindó la oportunidad de disputar su primer gran torneo en la Eurocopa de Polonia y Ucrania 2012.

Schuerrle, jugador del Bayer Leverkusen que ha sido tanteado por varios clubes punteros de Europa durante las vacaciones, acumula ya 17 encuentros con la Mannschaft, en los que ha anotado siete goles.

FIFA.com habló en exclusiva con el delantero sobre sus objetivos en su segunda campaña con el Bayer Leverkusen, el interés de grandes clubes europeos, el amargo adiós en la Eurocopa y su sueño mundialista.

André, sus vacaciones después de la Eurocopa han sido muy breves. ¿Cómo ha ido la pretemporada?
Cuando acabó el torneo necesitaba vacaciones, porque estaba agotado. Pero en estos momentos, después de una pretemporada muy intensa, vuelvo a estar en plena forma. Me he cuidado mucho por mi cuenta y estoy preparado para empezar de nuevo.

En su primera campaña en el club, el Leverkusen acabó en quinta posición. Este año, todos los pronósticos auguran que el Bayer es candidato a terminar entre los cuatro primeros. ¿Cuál cree que es el nivel de su equipo en comparación con el resto de contendientes en la Bundesliga?
No tememos a ningún rival. Evidentemente, el Bayern de Múnich y el Borussia Dortmund son los máximos aspirantes al título, pero por detrás hay siete u ocho equipos muy igualados. Es cierto que en el Leverkusen no tenemos una plantilla demasiado amplia, pero lo contrarrestamos con nuestra calidad. Si somos capaces de demostrarla sobre la cancha, podemos ganar a cualquiera.

Este año disputarán la Europa League, una competición en la que aspiran a todo, como ya han demostrado en el plano continental.
La temporada pasada, pese a tocarnos un grupo muy complicado, alcanzamos los octavos de final de la Liga de Campeones, lo cual nos da mucha confianza de cara a la Europa League. Nuestro objetivo principal es clasificarnos para dieciseisavos.

Muchos expertos coincidieron en que su rendimiento en el Bayer Leverkusen no fue el mejor en su primer ejercicio. No obstante, las estadísticas dicen justo lo contrario, ya que marcó siete goles y repartió seis asistencias. ¿Qué nota se pondría a sí mismo?
No cabe duda de que todavía me queda muchísimo por aprender, si bien las estadísticas no fueron del todo malas. Yo soy el primero en ponerme el nivel de exigencia al máximo, y por eso sé que aún puedo rendir mucho más. Tengo muy buenas sensaciones tanto físicamente como con el balón en los pies, así que este año espero poder ayudar a mi equipo con más goles y más asistencias.

Su traspaso de diez millones de euros del Maguncia al Leverkusen fue el más caro de la historia entre equipos de la Bundesliga. Usted apenas tenía 19 años, ¿estuvo sometido a mucha presión? ¿Cómo la lleva?
La presión forma parte del día a día en el fútbol profesional, y a mí me alcanzó de pleno inmediatamente después de mi traspaso por todas las expectativas que había depositadas en mí. Pero creo que es un tema que controlo bastante bien y procuro no meterme más presión de la que ya existe. Confío plenamente en mis posibilidades y en mis virtudes.

A todo ello cabe sumarle el interés que han mostrado por usted grandes clubes europeos. ¿En qué medida le halaga este hecho y en qué medida puede hacerle perder la concentración?
Está claro que las ofertas de equipos tan prestigiosos son la confirmación de que estoy trabajando bien, y es todo un honor. Me gustaría dar el salto algún día, pero de momento estoy totalmente centrado en el Bayer Leverkusen.

Hablemos ahora de la selección alemana. ¿Cómo encajó la eliminación en semifinales de la pasada Eurocopa?
Al principio me costó mucho. Pese a mi juventud, necesité varios días para asimilarla. Pero ahora, con la perspectiva del tiempo, he comprendido que la Eurocopa fue muy positiva en líneas generales. Practicamos un fútbol muy atractivo, y en el plano personal también me quedé muy satisfecho. Actualmente, estoy concentrado única y exclusivamente en los nuevos objetivos tanto con mi club como con la selección.

En una entrevista concedida a FIFA.com hace escasamente un año, afirmó que su gran meta era hacerse un hueco en el once inicial de la Mannschaft. ¿Cómo valoraría su progreso en la selección desde entonces?
Yo lo catalogaría de muy positivo. Últimamente he sido titular en varios encuentros, he cuajado buenos partidos e incluso he marcado algún que otro gol. Me siento estupendamente en la selección, es un placer jugar con mis compañeros. Voy a seguir dando lo mejor de mí mismo para seguir con ellos, pero no hay que olvidar que es un conjunto con una calidad extraordinaria y que nadie tiene el puesto asegurado, porque la competencia es muy fuerte.

Los críticos hablan actualmente de un estancamiento, ¿en qué dirección marcha la progresión de Alemania?
La progresión de nuestro combinado es clara. Prueba de ello es que el seleccionador siempre llama a jugadores nuevos que aportan muchas cosas al grupo. Y las estadísticas también demuestran esta mejoría. En la pasada Eurocopa disparamos más veces a puerta y tuvimos más posesión de balón que en el Mundial de Sudáfrica. Por lo tanto, no creo que pueda hablarse de estancamiento. El problema fue que nos enfrentamos a una gran Italia en semifinales y que nosotros no estuvimos a nuestro mejor nivel. No hay que darle más vueltas.

El próximo gran torneo a la vista es la Copa Mundial de la FIFA 2014. Alemania se medirá en su grupo clasificatorio a Suecia, República de Irlanda, Austria, Islas Feroe y Kazajstán. ¿Una empresa factible?
Está claro que es un grupo asequible. Somos conscientes de nuestro potencial y de la calidad que atesoramos, pero no debemos relajarnos. Cuando nos enfrentemos a Suecia, Irlanda y Austria, selecciones que cuentan con grandes jugadores en sus filas, tendremos que poner toda la carne en el asador.

Brasil 2014 sería su primera Copa Mundial. ¿Cuántas veces ha soñado con disputar este torneo en la cuna del fútbol mundial?
Es el sueño de mi vida, porque un Mundial es incluso más importante que una Eurocopa. Y además en Brasil, un país que vive por y para el fútbol. Sería fantástico entrar en la convocatoria final, es mi motivación para trabajar intensamente los dos próximos años.