Corría el minuto 17 en el partido de la repesca intercontinental entre Canadá y Australia de 1993, correspondiente a la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA 1994, en el estadio Commonwealth de Edmonton. Cuando Mark Schwarzer saltó al terreno de juego para sustituir al portero titular de Australia, Robert Zabica, expulsado segundos antes. Poco imaginaba el joven guardameta que aquel momento señalaría el comienzo de su gloriosa carrera en la selección nacional.

Dos años antes, su incipiente trayectoria había caído en picado cuando una lesión lo descartó para la fase final de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Portugal 1991. A sus 20 años, aprovechó la ocasión que se le presentaba en Edmonton y reforzó sus opciones a entrar en el equipo con su aportación al empate a 3-3 y su recital en la vuelta, donde atajó dos penales y contribuyó al pase de los suyos a la última fase de la eliminatoria intercontinental. 

Los Socceroos nunca llegaron a Estados Unidos 1994, pues cayeron a manos de Argentina en el siguiente partido. Doce años después, el para entonces afianzado Schwarzer se enfrentó a otro equipo sudamericano en la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA. Uruguay fue en aquel momento la selección que intentó impedir que Australia se metiera en Alemania 2006.

Cuatro días después de la derrota en la ida, en Montevideo, el 12 de noviembre de 2005, Schwarzer sorprendió a los uruguayos con una repetición de la gesta. El portero atajó dos penales y su aportación resultó decisiva para que Australia consiguiera su primer billete en 32 años para una fase final de la Copa Mundial de la FIFA.

El jueves pasado, en un amistoso contra el Líbano, este gigantón de más de 1,92 de estatura se convirtió en el primer australiano que ha jugado 100 partidos con la selección nacional de su país. FIFA.com se ha reunido con Schwarzer para hablar de su récord y del sueño de clasificarse para Brasil 2014.

FIFA.com: Mark, enhorabuena por haber entrado en el club de los centenarios. ¿Cómo se siente?
Mark Schwarzer:
Para mí es un gran honor y un gran logro. He intentado no pensar demasiado en ello. Supongo que me sentiré mucho más orgulloso cuando lo recuerde en el futuro. Mis compañeros y yo perseguimos un objetivo, que es llegar al Mundial, y hemos conseguido cosas impresionantes por el camino. La satisfacción y el orgullo vendrán después.

Debutó en el primer equipo en un clasificatorio para la Copa Mundial de la FIFA en 1993. ¿Imaginó que llegaría tan lejos y conseguiría tantos éxitos?
Nunca soñé que llegaría tan lejos. La clasificación para Alemania 2006 fue un logro tremendo, especialmente porque se produjo después de 32 años de ausencia. La sola participación ya era importante, pero la eliminación en octavos me produjo el deseo de rellenar ese vacío, y esas ganas me llevaron a seguir jugando hasta llegar a otro Mundial. En mis cálculos, Sudáfrica iba a ser mi última Copa Mundial, pero luego seguí adelante. Cuando llevaba 75 partidos internacionales, me planteé que por qué no llegar a los cien, y así ha sucedido. Pero mi objetivo principal ha sido en todo momento conseguir el pase para la fase final de Brasil, y eso no ha cambiado.

Australia ha empezado tambaleante, con sólo dos puntos en los dos primeros partidos. No será fácil.
El primer partido se nos puso muy cuesta arriba, dadas las condiciones que nos encontramos en Ammán en junio. Luego tuvimos que regresar a casa, y el viaje duró 22 o 23 horas. Llegamos solamente tres días antes del encuentro con Japón, que ya estaba allí antes que nosotros. No fue fácil, no, pero creo que jugamos bien.  

¿Qué equipo del grupo plantea la mayor amenaza a sus posibilidades de clasificación?
Todos los equipos del Grupo B plantean un gran desafío. Todos se han ganado el derecho a estar aquí. No podemos tomarlos a la ligera, a ninguno, sobre todo cuando jugamos en su casa. Omán ha demostrado lo complicada que puede ser en su feudo, y estoy seguro de que Jordania ofrecerá una gran actuación en nuestro choque de la semana que viene, aunque sé positivamente que jugaremos bien y conseguiremos el resultado que buscamos. Lo mismo se puede decir de Irak. Nos hemos enfrentado a los iraquíes en varias ocasiones y siempre han sido muy buenos. Nunca tomamos a nadie a la ligera porque sabemos que todos los partidos son difíciles. Se trata de clasificatorios para el Mundial, y los demás equipos tienen tantas ganas de conseguirlo como nosotros.

¿Qué importancia tiene competir en la Copa Mundial de la FIFA para usted y para el resto de la selección australiana?
Es fundamental para que el fútbol australiano siga progresando. Clasificarse para un Mundial comporta muchos beneficios: patrocinadores, ayuda económica, incluso más interés por el juego. Motiva a los australianos a dedicarse más al fútbol, a querer llegar a la selección nacional o a participar de la forma que puedan. Es importante además que nos preparemos lo mejor posible. Probablemente, somos el equipo más famoso de Australia, el favorito de la nación, por así decirlo. Debemos seguir jugando bien y seguir ganando, porque a los australianos les gusta ganar, lo exigen. Tenemos que darles esa satisfacción.