Honduras se prepara a fondo para hacer historia. No es para menos: el país centroamericano nunca ha podido clasificarse a dos Copas Mundiales de la FIFA en forma consecutiva y, tras participar en Sudáfrica 2010, los jugadores de la H están listos para asaltar la última etapa del camino rumbo a Brasil 2014™.

El primer escollo se llama Estados Unidos, el próximo 6 de febrero, y un triunfo significará empezar de la mejor forma posible un Hexagonal Final que se antoja apasionante. Sobre ese partido y muchas otras cosas, FIFA.com habló con Víctor Muma Bernárdez uno de los referentes de la selección hondureña, que, con cortesía y amabilidad, respondió a todas las preguntas.

Preparación a fondo
En el momento de realizar la entrevista, la selección hondureña se encuentra disputando la Copa de Naciones de la Uncaf, en donde ya consiguió el boleto para la Copa Oro que se disputará durante el próximo verano septentrional. Desde San José de Costa Rica, donde se escenifica el torneo, Bernárdez habla de la preparación catracha. “Creo que han sido partidos muy complicados, contra rivales que han crecido mucho y eso nos ayuda para prepararnos hacia lo que viene. Vamos de menos a más, haciendo las cosas bien. La idea es agarrar el nivel deseado para el inicio del Hexagonal”, considera el jugador de 30 años.

El jugador del San Jose Earthquakes de la MLS estadounidense es uno de los pocos legionarios que han podido disputar el torneo, pero todo el contingente hondureño estará listo para enfrentar a Estados Unidos en San Pedro Sula. “Tenemos una mezcla de jugadores jóvenes del torneo local, con los más consagrados que están en Europa. Aunque ellos no puedan jugar estos partidos, sabemos lo que nos pueden dar y que van aportar al máximo nivel. Esa mezcla seguro que va a dar resultados”, asegura el defensor central.

Antes de jugar en el gigante del norte, Bernárdez tuvo amplia experiencia con el Anderlecht belga. En su opinión, el éxodo de jugadores hondureños al extranjero es lo que le ha permitido a la H dar el salto de calidad. “Uno crece culturalmente, como persona, como jugador, y además cumple el sueño de cada futbolista. A mí me tocaron buenas y malas experiencias, pero en general aprendí y eso me ayudó a mejorar”.

Oportunidad histórica
Tras Sudáfrica 2010, este equipo puede conseguir un hito sin precedentes en el país, clasificar a una segunda Copa Mundial de la FIFA. Muma estuvo en tierras africanas y considera que el reto es motivante, pero no significa una presión. “Es más bien un compromiso como jugador, hacer historia. Sabemos lo que se juega en un Mundial, lo hermoso que es, y es una gran oportunidad que está latente. Tenemos que gozar este proceso y comprometernos al máximo”.

Bernárdez es optimista, sobre todo porque considera que el equipo hondureño actual es incluso superior al que enfrentó a España, Chile y Suiza hace tres años. “Son diferentes, pero creo que es un grupo más unido ahora, todos jalamos para el mismo lado. Por ahí en el plantel anterior había más divisiones y en éste tenemos más hambre, más ganas de querer sobresalir”, afirma el zaguero, quien está disputando su tercera eliminatoria mundialista.

También ha cambiado la situación del propio Bernárdez, que pasó de ser un joven deseoso y se convirtió en uno de los referentes del equipo. El jugador explica ese cambio de rol. “Trato de escuchar a los compañeros más jóvenes. Antes los ‘viejos’ no te dejaban acercarte, ahora yo estoy abierto para inculcarles lo que es bueno, lo que es malo, las cosas que se deben aprender. Yo ahora  les digo que se preparen bien, que aprenda inglés, que se queden a entrenar lo que les hace falta. El fútbol son las 24 horas del día, hay que estar siempre preparados”, reflexiona con sabiduría.

Pero lo más inmediato es el partido ante Estados Unidos, un equipo que, curiosamente, y pese a su dilatada trayectoria, Muma nunca ha enfrentado en categoría mayor. “Sí, es extraño, será mi primera oportunidad de jugar contra ellos. La eliminatoria pasada me tocó estar en el banco o no convocado, y tuve que poner fuerza. Ahora estoy a pocos días de jugar el primer partido del Hexagonal y jugar con los norteamericanos será un sueño hecho realidad”.

¿El objetivo? Para finalizar, Bernárdez no duda. “Ganarlo. El Hexagonal va a estar bien cerrado, lo más importante es hacernos valer en casa, sacar los 15 puntos en casa y si les sumamos 4 de visita serán suficientes para calificar”, concluye.