Dentro de un par de semanas, Costa Rica iniciará su andadura en la decisiva cuarta ronda de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™ con una visita a Panamá. Mientras que los Ticos encararán el “Hexagonal” final con la intención desesperada de resarcirse de su fracaso por los pelos en el camino a Sudáfrica 2010, Alexandre Guimaraes, quien fue su seleccionador en dos etapas distintas, cree que los centroamericanos son más que capaces de hacerse con uno de los tres pases directos que se conceden en la región.

“Tenemos bastantes posibilidades de regresar a un Mundial”, declaró el técnico de 53 años a FIFA.com en una reciente entrevista en exclusiva. “Tenemos un buen equipo actualmente, con una mezcla ideal de jóvenes talentos prometedores y veteranos curtidos en mil batallas. El equipo rindió bien en la anterior ronda, por lo que marchan por la dirección correcta”.

Pocos osarían rebatir a Guimaraes y a sus conocimientos del fútbol costarricense. El ex delantero internacional compitió con los Ticos en su primera presencia en una Copa Mundial de la FIFA, en Italia 1990, antes de guiar al equipo hacia Corea/Japón 2002 y Alemania 2006 como seleccionador. Después pasó a aportar su experiencia como asesor técnico durante el asalto de Costa Rica a la pasada Copa Mundial de la FIFA, y esa campaña fallida le proporcionó más motivos interesantes para la reflexión.

“No debemos olvidar que en la pasada competición preliminar lo pasamos mal”, afirmó Guimaraes, quien tomó las riendas del Tianjin Teda chino a mediados de 2012. “Estábamos bien colocados para sellar nuestro billete en el tramo final, tras adelantarnos por 0-2 en el primer periodo del último encuentro, contra Estados Unidos. Sin embargo, recibimos dos goles a última hora para acabar empatando, de modo que Honduras pasó a nuestra costa. Debemos aprender las lecciones del pasado si queremos acceder a Brasil 2014 esta vez”.

De tal palo, tal astilla 
En lo que llevamos de fase de clasificación para Brasil 2014, han salido a la luz un montón de nuevos talentos en la selección de Costa Rica que, a las órdenes de Jorge Luis Pinto, aspira a acceder a su cuarta fase final mundialista. Entre las estrellas en ciernes más destacadas figura el hijo del propio Guimaraes, Celso Borges, que jugó 4 partidos en la ronda anterior (y que vio puerta en el 7-0 a Guyana de la última jornada con el que Costa Rica amarró su lugar entre los seis mejores de la zona).

Un tema para el debate es si el delantero reconvertido a centrocampista de 24 años está listo para seguir los pasos de su padre; pero el cabeza de familia espera simplemente que Borges mantenga su buena forma tanto con su club como en la selección.

“Está jugando bien con su club, el AIK sueco, y actualmente figura entre los máximos goleadores del equipo”, afirmó Guimaraes, con un claro deje de orgullo en la voz. “Espero que pueda abrirse un hueco en la actual plantilla [de la selección] y seguir jugando en el hexagonal final para Brasil 2014”.

A pesar de las altas expectativas suscitadas, el técnico optó por restar importancia a su influencia sobre Borges: “Ha elegido lo que más le gusta, y se ha hecho futbolista. Cuando la familia está reunida no hablamos sólo de fútbol. Pero entre él y yo se producen intercambios de experiencias futbolísticas y, de vez en cuando, le doy el consejo que necesita”, señaló.

Tras haber participado en las tres Copas Mundiales de la FIFA disputadas por Costa Rica, Guimaraes no ocultó lo importante que es para él la gran cita del fútbol mundial. “La Copa Mundial significa mucho para mí”, aseveró. “No sólo se trata de la máxima competición futbolística del planeta, sino que también ha cambiado mi vida por completo. El Mundial de 1990 fue el primero que jugó mi país, y nos abrió las puertas al mundo”.

“A través del Mundial, la gente de fuera de nuestro país empezó a conocernos, y yo pude gozar de oportunidades para entrenar en otros países; incluido mi actual puesto en el Tianjin. La Copa Mundial siempre ocupará un lugar especial en mi corazón”, concluyó.