Corría el minuto 80 de partido en el Arena de Lviv. Lars Bender recuperó el balón en su propia área y lanzó un contragolpe letal. Después de pasar por Miroslav Klose, Sami Khedira y Mesut Oezil, el cuero regresó a sus pies. Su poderío físico le permitió completar una carrera de 80 metros y batir sin dificultades al arquero danés Stephan Andersen. Este rubio alemán de apenas 23 años certificó así el triunfo por 2-1 de la Mannschaft sobre Dinamarca en la tercera jornada de la fase de grupos de la Eurocopa 2012 y el consiguiente pase a cuartos de final. Aquella jugada le hizo deslumbrar por primera vez en el escenario del fútbol mundial.

"Fue muy especial jugar de titular y marcar el gol de la victoria", declaró entonces Bender. Pese a que no volvió a disputar ni un solo minuto, este mediocampista defensivo, que aquel día ocupó el lateral derecho de su selección, había dejado ya su impronta a nivel continental. Ahora, su sueño es viajar a la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™.

"Cuando has probado las mieles de un gran torneo, quieres más. Jugar un Mundial es lo máximo para cualquier futbolista. Quiero estar allí", afirma Bender en su entrevista exclusiva con FIFA.com sobre la gran cita del año que viene.

Más de medio año después de su espectacular irrupción, el campeón de Europa sub-19 de 2008 se ha convertido en figura habitual en las convocatorias de Joachim Loew. No en vano, este todoterreno de la cancha ha participado en los últimos encuentros frente a Argentina (1-3), Países Bajos (0-0) y en el histórico y más reciente triunfo sobre Francia a domicilio por 1-2. Pero Bender, nacido en la pequeña localidad bávara de Rosenheim, no quiere ni oír hablar de relajación. "Mi deseo es seguir rindiendo al máximo en mi equipo y llegar al Mundial con posibilidades de ser titular. Todavía me queda un largo camino por recorrer, por eso estoy concentrado al cien por cien en mis próximos compromisos", asegura.

Brillar en su club para aspirar a la selección
La próxima oportunidad de demostrar su valía será este mismo jueves, cuando el Bayer Leverkusen mida sus fuerzas al Benfica de Lisboa en el primer asalto de los dieciseisavos de final de la Europa League. "Somos conscientes de su potencial, es un conjunto de renombre. Pero nosotros somos el Bayer Leverkusen, no tenemos que arrugarnos ante nadie y estoy convencido de que podremos superar este obstáculo. Seguro que el Benfica habría preferido a otro adversario. Si desplegamos nuestro mejor juego, tendremos muchas opciones de pasar la eliminatoria", analiza confiado el alemán.

Y es que Bender y los suyos afrontan el choque contra el cuadro portugués con la moral por las nubes. El Bayer ocupa la tercera posición en la Bundesliga, únicamente por detrás del Bayern de Múnich, líder indiscutible, y el Borussia Dortmund, vigente campeón. "Hemos demostrado con creces que sabemos competir al máximo nivel. Además, contamos con una plantilla muy amplia que nos permitirá luchar por los primeros puestos a final de temporada", cuenta Bender en alusión a sus rivales más directos, entre ellos el Dortmund, club en el que curiosamente milita su hermano gemelo Sven.

Mientras Lars todavía no ha alzado ningún título con el Leverkusen, su hermano ya ha festejado dos títulos de Liga y uno de Copa con el equipo aurinegro. No obstante, es Lars quien juega habitualmente con su selección, pero en casa de los Bender se celebran todos los éxitos por igual. "No me importará que sea Sven el que más títulos tenga cuando colguemos las botas, porque ambos nos alegramos de todo lo que ocurre alrededor de la Mannschaft. Claro que preferiríamos jugar los dos juntos, pero si al final sólo uno de nosotros se afianza en el combinado nacional, no pasa nada", explica el doce veces internacional.

Segunda participación mundialista
Cuando apenas faltan 500 días para que dé comienzo la Copa Mundial de Brasil, Lars Bender consolida día a día su presencia en la selección, como bien ha podido comprobarse en sus últimas actuaciones. Sin duda, la polivalencia es una de sus grandes bazas, ya que le permite ocupar distintas demarcaciones en el esquema del equipo. "Es una cuestión que admite distintas lecturas. Yo sé que donde mejor rindo es como mediocampista defensivo, porque me permite explotar todas mis cualidades, pero si tengo la oportunidad de defender la camiseta de mi país en un Mundial, no me importa en qué posición sea", reconoce Bender.

Bender, que hace cuatro años vivió el ambiente de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA en Egipto, donde Alemania alcanzó los cuartos de final, tiene muchas papeletas para formar parte del combinado germano que se enfrentará por partida doble a Kazajstán a finales de marzo en el clasificatorio europeo para Brasil. "Vamos por buen camino. Tenemos que ganar obligatoriamente estos dos compromisos. Y si seguimos igual de dominadores y concentrados como hasta ahora, estoy convencido de que acabaremos clasificándonos para el Mundial", afirma Bender con optimismo.