A veces llega un momento en la carrera profesional de un delantero en el que se encuentra en íntima comunión con el gol. Este es el presente que vive Álvaro Saborío, artillero de la selección de Costa Rica. Su nombre es sinónimo de contundencia, efectividad e inteligencia frente al marco; credenciales que hacen soñar a los aficionados de su país con la clasificación a la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™. 

Sin embargo, este ascenso a la gloria no ha sido un camino sencillo para él. La tarde del 18 de noviembre de 2009 quedará siempre guardada en su memoria. Aquel día, en el duelo de respesca ante Uruguay, en sus botines estuvo la posibilidad de anotar el gol que hubiera clasificado a la selección Tica a Sudáfrica 2010. Pero, Saborío falló y desperdició así la oportunidad de llevar a su equipo a la competición más importante del planeta fútbol. 

“Me afectó bastante aquel día. Tuve que olvidar esa jugada que pude haber hecho y no hice. Fue muy difícil superarlo. Estuve un tiempo bastante bajo en mi vida, pero ya después, con las vueltas que va dando la vida y este juego, lo superé”, confiesa el jugador de 30 años en una entrevista exclusiva con FIFA.com

Hombre de récords
Superado el trago amargo, en el 2010 fichó por el Real Salt Lake de la MLS, equipo en donde todavía milita. Ahí recuperó la confianza y empezó a anotar hasta convertirse, con 53 tantos, en el máximo goleador histórico de los Royals: “Tuve que seguir trabajando y saltar todos los obstáculos. No le hice caso a muchas personas que enfatizaban en ese partido ante Uruguay. Realicé una autocrítica profunda y me di cuenta de que tenía que dejar de pensar en cosas negativas del pasado y enfocarme en un futuro positivo para poder salir adelante”, comenta el jugador nacido en San Carlos. 

“Ahora vivo uno de los mejores momentos de mi carrera", continúa. "Todos los días busco ayudar a mi equipo y a mi selección con goles. He pasado bastante tiempo en esto del fútbol, ahora juego con más tranquilidad y tengo una visión diferente de las cosas”, reflexiona Saborío, que ya cuenta con experiencia mundialista, pues estuvo presente en Alemania 2006.

El buen paso en esta nueva etapa también se refleja con la casaca nacional, pues con 16 dianas se encuentra a sólo cinco de la mejor marca de un costarricense en eliminatorias mundialistas, defendida hasta la fecha por Paulo César Wanchope: “No siento ninguna responsabilidad con el récord. Mi meta siempre es colaborar con goles; si cumplo, por consecuencia va a llegar la marca. Sin embargo, lo único que me importa es la clasificación”, analiza quien, con siete anotaciones, es el líder de la tabla de goleadores del clasificatorio de la CONCACAF rumbo a Brasil 2014. 

El presente
La clasificación al Mundial es, entonces, la máxima prioridad de Saborío, situación que toma con calma y vive paso a paso. “Primero tenemos que pensar en Estados Unidos, un partido que será complicado. Ojalá nosotros juguemos como lo hemos hecho hasta ahora y podamos sacar un marcador a nuestro favor, algo que ya hicimos en Carson, California. Somos conscientes que tenemos que entregarnos los noventa y tantos minutos para seguir sumando puntos”, opina con optimismo sobre el próximo encuentro, que se disputará el 22 de marzo en Commerce City (Colorado). 

Esto, desde luego, no le impide analizar de manera objetiva el nivel de la CONCACAF, y sabe que el camino no será sencillo: “México y EEUU no arrancaron de la mejor manera, y eso muestra lo parejo que va a ser el hexagonal. Nadie va a ceder nada y creo que vamos a tener una fase final muy fuerte”, anuncia. 

“La zona se ha vuelto más competitiva porque ya hay más jugadores de la región en Europa. Ya hay referentes conocidos en gran parte del mundo, y siento que todo eso ayuda a subir el nivel del hexagonal y de la Confederación. A la larga, nos beneficia a todos", afirma sin dudar.

A pesar de tener los pies firmes en la tierra, Saborío es consciente de la capacidad de Costa Rica y, ante el reto de volver a ir a una Copa Mundial de la FIFA, no se achica. “En Panamá empezamos con un resultado en contra en los primeros minutos y demostramos que contamos la calidad para superar la adversidad. Allí nos dimos cuenta: tenemos lo necesario para ir al Mundial", concluye.