La frase "esperando desde siempre" se oye muy a menudo, pero en el caso de los aficionados al fútbol de Seychelles es, por desgracia, muy cierta: llevan desde siempre esperando una victoria en un clasificatorio para la Copa Mundial de la FIFA™.

El estado insular del océano Índico empezó a competir en la fase de clasificación para el Mundial en 2002. Consiguió un empate por 1-1 contra Namibia en su primer partido, pero quedó eliminado tras sufrir una derrota por 3-0 en la vuelta, en Windhoek. Desde entonces, los Piratas han disputado 10 partidos más, en los que se han anotado un empate y nueve derrotas. En esa docena de encuentros, han marcado seis goles y han encajado 33.

Los registros del equipo en la Copa Africana de Naciones de la CAF no son mucho mejores, y su único momento de brillantez se ha producido en los Juegos de las Islas del Océano Índico, donde la selección triunfó en casa en 2011, tras imponerse a Mauricio en tanda de penales en la final. Hasta la fecha, sigue siendo el éxito futbolístico más importante de la nación.

Cuando el sorteo de la ronda preliminar de Rusia 2018 encuadró a las Seychelles con Burundi, los directivos se pusieron en contacto con el entrenador que les había otorgado aquella medalla en 2011. Por consiguiente, el técnico del St. Michel, Ralph Jean-Louis, recibió el encargo de seleccionar el combinado nacional por segunda vez en su carrera. Después del éxito relativo en su primera estancia en el puesto, Jean-Louis sabe bien que las expectativas son muchas para este segundo paso por el banquillo de la selección. “Sentimos la presión, pero yo tengo una gran capacidad de trabajo. Lo que la gente espera son buenos resultados, y yo voy a tratar por todos los medios de darles buenos resultados. Pero si no se produjeran, la responsabilidad será mía por no haberlos conseguido”.

El antiguo jugador internacional asegura que un buen resultado sería superar el primer obstáculo el 7 de octubre en el Estadio del Pueblo de Roche Caiman con una victoria en casa contra Burundi. “Nunca hemos superado la primera ronda, ni siquiera la preliminar. [Vencer a Burundi] es mi objetivo y entonces podremos intentar pasar de ronda.

“Nuestros aficionados se merecen una victoria. Llevan esperando mucho tiempo que su selección nacional gane un clasificatorio, y queremos demostrarles que somos capaces de hacerlo. Sin embargo, no nos ha ido muy bien desde los Juegos de las Islas, y por eso mi principal prioridad es tratar de ganar el partido contra Burundi en casa, y creo que entonces podremos conseguir algo en la eliminatoria”.

Calendario apretado
El seleccionador no sólo deberá convocar a su equipo para los clasificatorios del Mundial, sino para un total de tres encuentros en menos de dos semanas. “Tenemos una plantilla excelente, pero todo dependerá de la disponibilidad el día del partido. De momento, el clasificatorio para el Mundial es el objetivo más importante, porque en los preliminares para la Copa Africana de Naciones ya hemos perdido contra Argelia y empatado con Etiopía. O sea, que parece difícil que nos clasifiquemos. Pero el Mundial es una nueva competición, y he convocado a un grupo de nuevos jugadores”.

La inmensa mayoría de los futbolistas que Jean-Louis tiene a su disposición ejercen su oficio en la liga nacional de las Seychelles, muchos de ellos en el St. Michel, el club en el que el técnico seguirá entrenando hasta principios del año que viene. “Tener tantos jugadores afincados en la liga del país presenta, además de algún inconveniente, grandes ventajas. Me resulta más fácil reagrupar a los jugadores, porque, si estuvieran en ligas diferentes, sólo podríamos contar con ellos siete días antes de la competición, mientras que ahora podemos trabajar juntos cada lunes en una breve sesión de entrenamiento”.

El técnico, de 46 años, afirma que su equipo desplegará su propio estilo de juego. “En las Seychelles practicamos un tipo de fútbol diferente al del continente africano. Nos distinguimos por el hecho de que nuestro fútbol tiene un ritmo más lento, pero una visión táctica excelente. Mi planteamiento para el partido dependerá de los jugadores con los que pueda contar. Pero, básicamente, todos los equipos buscan un juego ofensivo en su propia casa, porque cuentan con el aliento de su afición y con el respaldo de todo el mundo”.

Los aficionados de las Seychelles desean ver un equipo ofensivo, por supuesto, pero sobre todo confían en celebrar una victoria que ponga fin a tan larga espera.