A menudo nos referimos a las selecciones como ‘equipo nacional’. Esta expresión es particularmente acertada en el caso de Tayikistán. Cuando uno revisa las convocatorias es habitual encontrarse a, nada menos, que 11 jugadores de un mismo club, el Istiklol, listos para defender al combinado tayiko.

“Todo arranca en 2012, tras la victoria en la Copa Presidente de la AFC con el club. Desde ese momento vivimos juntos, y eso contribuye a una mayor cohesión. Hemos crecido juntos”, explica Nuriddin Davronov en una entrevista exclusiva con FIFA.com.

“El ambiente entre nosotros es magnífico”, explica el centrocampista de 24 años. “Nos pasamos el tiempo bromeando, ya sea en el club o en la selección. Somos una gran familia. Jakhongir Jalilov es el más afín a mí, pues somos amigos desde la infancia”.

La repetición de nombres en club y selección no se detiene en la plantilla porque el entrenador del Istiklol, Mubin Ergashev, es también el seleccionador nacional. “Nuestra relación con el entrenador es excelente, y está muy próximo a nosotros. Pero en la selección se muestra serio y decidido, mientras que en el club no es así”, explica con risas Davronov que no cree que suponga ningún problema tanta coincidencia. “Eso no influye en nuestras relaciones con los demás jugadores. Nuestro objetivo último es servir a la selección”, defiende.

Diferentes rendimientos
Tras la victoria en la Copa del Presidente de la AFC 2012, Davronov y sus compañeros obtuvieron el año pasado un éxito histórico con su club (fundado en 2007), al apuntarse el triplete de títulos nacionales. Y este año, además, han alcanzado las semifinales de la Copa de la AFC.

Sin embargo, ese buen rendimiento no se ha trasladado a la selección tayika, que solamente ha sumado 2 puntos en 4 partidos dentro del Grupo B de la fase de clasificación asiática para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™.

“No estamos cumpliendo nuestros objetivos con la selección. Tal vez se deba a la mala suerte, pero, además, en las competiciones continentales de clubes no nos enfrentamos a equipos grandes, mientras que con Tayikistán, nos medimos a selecciones potentes como Australia y Jordania. Eso nos impide obtener buenos resultados”, explica.

Pero quedan cuatro partidos en esta liguilla clasificatoria, segunda etapa del camino a Rusia desde Asia, y Davronov y sus compañeros están más que decididos a dar el máximo para mejorar su posición en el grupo.

Chicos soñando en grande
La complicidad de Davronov con sus compañeros de selección supera la lista de jugadores del Istiklol, porque con otros ya jugó, además, en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA República de Corea 2007.

Ocho años después, no olvida aquella experiencia. “Lo recuerdo todo de aquel Mundial”, asegura el número 8 del Istiklol y de la selección de Tayikistán. “Allí sentí cosas extraordinarias, que no tengo palabras para describir. Me acuerdo perfectamente de mi gol a Estados Unidos [ndlr: Tayikistán se impuso por 4-3 en la fase de grupos]. Espero jugar algún día el Mundial de los mayores”.

Es el gran sueño de Davronov, junto al de conocer a su gran ídolo “Quiero conocer a Cristiano Ronaldo. Algunos me llaman el Ronaldo de Tayikistán, y es un gran orgullo para mí. De pequeño intentaba imitarlo, y tenía sus camisetas de la selección portuguesa y del Manchester United. Hoy, todavía sigo sus partidos y su vida. Hace poco me enteré de que había rodado una película sobre su vida, que se estrenará en noviembre. Aguardo esa película con impaciencia”.

¿Quién sabe? Tal vez algún día el propio Davronov logre una proeza con Tayikistán que inspire el guión de una película…