La tensión va en aumento en la recta final de la segunda ronda de clasificación asiática para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™. Cuando solamente quedan dos jornadas por disputarse, la República de Corea está a un paso de unirse a Qatar como segunda selección clasificada para la siguiente fase, a la que acceden 12 equipos. Para ello, le bastaría con sumar un punto contra Líbano o Kuwait. El resto de combinados favoritos, por su parte, deberán superar retos complicados si quieren cumplir las expectativas.

El hecho de que esta ronda sirva también como clasificatorio para la Copa Asiática de la AFC 2019 propició que los participantes encarasen los partidos con motivación y vigor añadidos. Además, algunas de las selecciones con las que nadie contaba a priori protagonizaron varias sorpresas y obtuvieron resultados históricos. Por nombrar algunas, Bután, debutante en estas lides, se deshizo de Sri Lanka contra todo pronóstico en una eliminatoria a doble partido, y Singapur obtuvo su primer punto contra Japón en un clasificatorio gracias a un empate sin goles en casa de los tetracampeones de Asia. Entretanto, Jordania venció a Australia, mientras que Turkmenistán empató primero contra Irán y después derrotó a Omán, unos resultados que dejan muy abiertos sus respectivos grupos.

El partido para el recuerdo
Qatar 1-0 RP China, Doha, 8 de octubre de 2015

Si bien este partido no fue quizá el más entretenido, ya que se decidió con un cabezazo de Karim Boudiaf en la primera mitad, sí resultó decisivo para las aspiraciones de Qatar. Unido al segundo empate de China frente a Hong Kong, los tres puntos dieron el pase a la siguiente ronda a los anfitriones de la Copa Mundial de la FIFA 2022. Ambas escuadras saltaron a la cancha con cuentas pendientes: China se impuso en el duelo que estos contendientes libraron en el camino a Corea y Japón 2002, sellando así la clasificación para su primera Copa Mundial de la FIFA. Qatar, por su parte, se vengó de aquello con una victoria a domicilio en la fase de clasificación para Sudáfrica 2010, lo que le valió una plaza en la ronda final a expensas del entramado chino. En un reencuentro muy igualado escenificado en Doha, fueron de nuevo los asiáticos occidentales quienes se llevaron el gato al agua, merced a una presión asfixiante que les reportó un merecido triunfo. Más impresionante si cabe es el hecho de que Qatar sea junto con la República de Corea el único equipo que ha llegado a este punto con pleno de victorias. China, en cambio, lamentó su falta de puntería tras estrellar ocho balones en la madera en sus dos choques contra Hong Kong, que se saldaron con sendos empates.

Las revelaciones
Varias selecciones de las menos favoritas acapararon los focos y protagonizaron verdaderas campanadas en el arranque de la segunda fase del clasificatorio. Guam, un país diminuto, causó sensación en la zona asiática con sus victorias iniciales sobre Turkmenistán e India, mientras que Filipinas dejó boquiabiertos a sus propios aficionados al ganar a Bahréin y Yemen. Singapur derrotó a Camboya antes de su formidable empate en Japón, para a continuación perder por la mínima ante Siria a domicilio y vencer en casa a Afganistán. Sin embargo, el trío del Sudeste Asiático se ha desinflado en las últimas jornadas del clasificatorio y sus esperanzas de clasificación se han reducido.

La RDP de Corea, por su parte, se ha consolidado como la mayor de las sorpresas y se mantiene en lo más alto de la clasificación del Grupo H. Los norcoreanos firmaron un 0-3 contra Yemen en su estreno y lo refrendaron con un fantástico 4-2 sobre Uzbekistán. Pese a que el empate sin goles en Filipinas frenó su estupenda racha, la RDP de Corea retomó la senda de la victoria sumando de nuevo los tres puntos contra Yemen. La derrota en Uzbekistán por 3-1 no le impidió conservar el liderato, si bien el cuadro uzbeco anda pisándole los talones con un punto y un partido menos en su haber. Otro de los combinados que está demostrando su potencial es Tailandia, que empató 2-2 en casa contra Irak después de ir perdiendo por dos tantos y se mantiene así imbatido al frente del Grupo F.

Jugadores a seguir
Como tantas otras veces, la fase de clasificación asiática ha vuelto a proporcionar el escenario idóneo para que algunas estrellas en ciernes crezcan y brillen con luz propia. Después de explotar en la escena continental en la Copa Asiática de la AFC disputada en enero, el prodigioso delantero iraní Sardar Azmoun continúa con su progresión y ha anotado ya cuatro goles, los mismos que llevan de momento los uzbecos Sardor Rashidov e Igor Sergeev, los máximos realizadores de su selección. Por su parte, el artillero surcoreano Son Heungmin suma nada menos que seis goles.

Además, un nutrido grupo de veteranos demostraron ser claves para el éxito de sus respectivos combinados gracias a su experiencia y a algunos tantos cruciales. A pesar de sus 36 años, Tim Cahill sigue siendo la máquina de hacer goles de la que depende Australia, y acumula ya seis dianas. Entretanto, Keisuke Honda fue determinante en las victorias de Japón sobre Siria y Singapur después de un inesperado empate inicial. Y por encima de todos ellos destaca Ahmed Khalil, que se une al dúo ya mencionado como estrella asiática consolidada. Los diez goles que ha marcado hasta la fecha el capitán de Emiratos Árabes Unidos han servido para que los suyos se mantengan en la segunda posición del Grupo A, y sus magníficas actuaciones le han permitido hacerse con el premio al Mejor Jugador del Año de la AFC.

Números que hablan
11:
Es el número de plazas que faltan aún por adjudicarse en esta fase de clasificación, en la que Qatar es la única selección que ha sellado su pase a la siguiente ronda.

La frase
"Creo que nuestro país se ha clasificado para los últimos tres, pero eso ya no nos basta. Ahora queremos ir al Mundial y causar sensación de verdad. Como ya he dicho en otras ocasiones, es necesario romper el dominio de los países europeos y sudamericanos en la prueba reina, y creo que Asia es un continente capaz de lograrlo", Ange Postecoglou, seleccionador de Australia

Lo que viene
Los candidatos a seguir adelante en la fase de clasificación asiática afrontan duelos decisivos en el tramo final de la liguilla. No en vano, habrá varios emparejamientos directos que serán a todo o nada.

La última jornada, que se disputará en marzo, enfrentará a Australia, vigente campeona continental, contra Jordania, que se impuso 2-0 en el primer cruce entre ambos. Pese a su vitola de favorito, Japón no puede permitirse un tropiezo contra Siria en casa, al igual que Irak, que deberá ganar los dos partidos que le quedan —incluido el que le medirá a Tailandia, líder de su grupo— si quiere estar en la siguiente fase. Por su parte, Irán tendrá que vencer a Omán, una selección dispuesta a aprovechar cualquier resbalón de sus rivales, mientras que la RDP de Corea deberá ganar a Filipinas y esperar que los otros resultados le beneficien con tal de asegurar su billete.