“Una buena espada tiene que pulirse para afilar su hoja”. Este proverbio chino se ajusta a la perfección a Yang Xu, jugador de la RP China y del Shandong Luneng. El delantero sufrió el año pasado una temporada para el olvido, acuciado por las lesiones y por un mal estado de forma, que redujeron sustancialmente sus minutos de juego hasta el punto de que acabó relegado al equipo de reservas.

"Ahora que ya ha pasado, agradezco lo ocurrido, porque he aprendido lecciones muy útiles”, admite. “Ahora sé muy bien que no hay atajos para llegar al éxito, y que sólo sirve el trabajo duro. Comprendí que la oportunidad se me escaparía de las manos si no me aferraba a ella con ambas manos. En esos días empecé a reflexionar sobre el pasado y a pensar en el futuro. Por eso, ahora valoro más que nunca todas las ocasiones que se me presentan".

Con gran trabajo y entrega, el delantero luchó por recuperar completamente la forma. Sus seis goles en la Liga de Campeones de la AFC de este año, pese a la eliminación temprana del Shandong, lo han situado entre los máximos anotadores de la competición. En la Superliga china, el artillero ha registrado otros cinco tantos, que han ayudado a su equipo a auparse a la tercera posición de la tabla.

Un delantero completo
"La gente dice que ahora me encuentro en la cima de mi carrera", explica el jugador, de 28 años, a FIFA.com. "En mi opinión, he alcanzado este nivel con mucho esfuerzo y dedicación. La temporada pasada estuve muy por debajo de mi rendimiento habitual por culpa de una lesión. Me cedieron a otro club. Calenté banquillo y pasé mucho tiempo en el equipo de reservas”.

El recital de Xu durante el primer partido que disputó la RP China en la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, a domicilio contra Bután, dejó bien claro que el atacante se ha reencontrado con el gol. Xu registró una tripleta y participó en la creación de los otros tres tantos en el 6-0 con el que el equipo chino se impuso al conjunto local. En su cuenta internacional figuran ya 17 goles, que lo convierten en el segundo máximo realizador de la actual selección de Alain Perrin, a un solo tanto de Gao Lin.

Por su estilo imperioso en el área, las últimas actuaciones de Xu han suscitado comparaciones con el gran goleador histórico de la selección china, Hao Haidong. "Últimamente me han hecho varias veces esta pregunta", revela el jugador. "Mi respuesta sigue siendo la misma: los tiempos han cambiado".

"Atrás quedan los días en los que un solo jugador, por muy grande que sea, puede encarnar en su persona toda una época. En el pasado, vivimos la era de Hao. Pero, actualmente, el equipo es lo primero. Sólo con un grupo de buenos jugadores podemos llevar el fútbol chino a nuevas cotas".

Sueños mundialistas
Xu se formó en la prestigiosa escuela primaria Dongbeilu, en la muy futbolística ciudad de Dalian, y entre sus compañeros de colegio se encontraban Wang Dalei, el guardameta de la selección nacional, y Ma Xiaoxu, antigua Jugadora Asiática del Año. El delantero irrumpió con fuerza en los escenarios internacionales en el Campeonato Sub-16 de la AFC 2004, donde marcó tres goles y ayudó a la RP China a alzar el trofeo. Aquella victoria otorgó al equipo el pase a la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA disputada en Perú.

"Llegamos a la competición juvenil como campeones de Asia, pero allí nos dimos cuenta de lo fuertes que pueden ser los rivales del mundo", recuerda sobre su debut en el certamen de la FIFA. "Nuestra visión se amplió de los escenarios continentales a los mundiales. Aprendimos que debemos esforzarnos mucho más si queremos competir contra los mejores del mundo".

Una década después, la RP China lucha por la posibilidad de participar en otra competición de la FIFA, y ya ha dado sus primeros pasos en el camino que conduce a Rusia 2018. En opinión de Xu, la selección disfruta de una oportunidad excelente para regresar a la última ronda de la clasificación asiática por primera vez desde 2002. El delantero opina que los chinos, encuadrados en un grupo que incluye también a Qatar, Hong Kong, Bután y Maldivas, deben aspirar al primer puesto.

"La verdad es que este grupo se reducirá a una batalla entre China y Qatar", afirma. "Debemos considerar desde el principio que Qatar es nuestro principal rival. Sin embargo, no podemos subestimar a los demás, y tenemos que tratar de arrancar la máxima cantidad de puntos en nuestros enfrentamientos contra ellos".