- Los centros en las prácticas son cosa seria... Mirás a los costados y decís: “Acá no hay nadie que la cabecee mal. Estás despierto o te pasan por arriba".

Se ríe Álvaro Pereira al responderle a FIFA.com. Se ríe y pasa lista: “Godín, Cáceres, Giménez, Coates, Cavani, Suárez... Hasta hace poco también estaban Forlán, Abreu y Lugano...”. Los que no se ríen son los rivales: de los nueve goles que ha marcado Uruguay hasta aquí en cuatro fechas del clasificatorio para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, seis se originaron en balones detenidos. Cinco fueron de cabeza. Con nueve puntos, la Celeste es el único escolta del líder Ecuador.

De esos cinco cabezazos goleadores, dos fueron de Diego Godín, uno de Martín Cáceres, uno de Edinson Cavani y el restante del propio Pereira, quien en el último duelo ante Chile marcó su primera diana en 31 partidos por eliminatorias, al aprovechar una peinada del propio Cavani tras un tiro libre largo del arquero Fernando Muslera.

"La jugada no era exactamente así, pero sí estaba pensada para que la peinara Edinson. Prestar atentos a las rotaciones por la marca es parte del asunto", admite el lateral o volante zurdo de 30 años sobre esa jugada puntual.

No parece casualidad que los tres tantos en el 3-0 sobre el campeón de América hayan surgido de balones parados. "No sé si somos hoy los mejores de la región en ese aspecto, a ver si se enojan los amigos paraguayos, que también son muy fuertes", afirma con humor Palito. "Lo trabajamos pero también hay algo natural: buena estatura y buenos cabeceadores. Porque ser alto no siempre alcanza. Hay que sabe usar el juego aéreo".

Además está el mérito de los ejecutores, se apura por agregar el actual futbolista de Estudiantes de La Plata. "Tanto Lodeiro como Sánchez son muy precisos. Como lo veo yo, un gol de cabeza es 70 por ciento mérito del pateador".

Pereira, mundialista en Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, descarta que Uruguay corra riesgo de sufrir dependencia de la pelota parada. "Es cierto que quizás nos relajamos un poco sabiendo que en algún momento vamos a tener un tiro libre o córner a favor, pero no más que eso. Si es un arma y sirve para ganar, bienvenida sea".

Solidez atrás y un regreso alentador
Más allá de lo productivo que le ha resultado el asunto en área rival, tampoco le ha ido nada mal en al área propia. De hecho, Uruguay ha mantenido su arco en cero en tres de las cuatro jornadas. Ecuador, en Quito, ha sido, hasta aquí, el único responsable de sus dos goles en contra, y ninguno llegó de pelota parada.

Para analizar el rendimiento defensivo del equipo, no obstante, Pereira amplía la mirada. "Creo que la clave radica en el gran conocimiento que tenemos entre todos. El tiempo que llevamos juntos ayuda a una muy buena comunicación dentro de la cancha. Al que le toca jugar sabe qué tiene que hacer y cómo, y acá incluyo también a los medios a los de arriba. Después están las individualidades: atrás, Godín y Muslera están en un nivel altísimo y contagian".

Si bien el camino es largo, el panorama así es alentador de cara al futuro en el clasificatorio mundialista, sobre todo si se tienen en cuenta en la próxima fecha, ante Brasil como visitante, se producirá el regreso de Luis Suárez, tras la suspensión que sufrió en la última Copa Mundial de la FIFA. "Además de un líder futbolístico, recuperamos un amigo. Vuelve una parte importante del equipo", resalta el ex jugador del Inter italiano y del San Pablo brasileño.

Pereira admite que el nivel que ha mostrado El Pistolero en el FC Barcelona es para entusiasmar a todos. De hecho, asegura que el delantero "se meterá de lleno en la pelea por el Balón de Oro en los próximos años", pero desestima que Uruguay pueda caer una Suárez-dependencia. "No creo que nos pase, porque además él no lo toma así. Siempre fue uno más, no va a cambiar ahora que está en un momento brillante. Vamos a saber manejarlo todos".

Es más, la ausencia hasta aquí de Suárez, como lo fue la de Cavani en las primeras dos fechas, ha servido para demostrar que jugadores como Diego Rolán, Abel Hernández o Cristian Stuani ya son parte del recambio, elogia Pereira. "El equipo terminó procesando eso de que el que juega, rinde. Uruguay es como una filarmónica: falta una pieza, y la que entra toca igual o mejor. Eso genera tranquilidad. El grupo está muy bien y es optimista".