Mucha gente no asociaría normalmente el fútbol con Turkmenistán, un país más conocido por sus abundantes recursos naturales. Aunque esta república centroasiática exsoviética es apenas la 53ª nación más grande del mundo, sus reservas de gas natural son las cuartas más importantes del planeta. Sin embargo, ahora su selección está realizando un gran papel en la competición preliminar del continente para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, de modo que últimamente ha llamado más la atención en toda Asia por su fútbol, y no por sus riquezas.

El equipo que dirige Amangylyc Kocumow tuvo que sobreponerse a un inicio decepcionante, al sufrir una inesperada derrota ante Guam, por un gol. Aun así, después cosechó un empate a 1-1 en casa contra Irán, favorito del grupo, y los posteriores triunfos sobre la India, Guam y Omán le sirvieron para alcanzar un puesto en la tercera ronda clasificatoria de la Copa Asiática 2019, a falta de un partido por disputar.

“Esta vez estamos teniendo una campaña memorable”, explica a FIFA.com el centrocampista Guwanc Abylow. “Hasta ahora los resultados no han estado nada mal. Los logros son mérito del plantel y de los técnicos, y también de los hinchas que vienen a los estadios a animarnos. Son el jugador número doce del equipo, no cabe duda”.

“Si analizamos los últimos años, hemos realizado progresos constantes”, añade el jugador, de 27 años, que inauguró el marcador en la victoria por 2-1 ante la India y firmó el tanto del triunfo sobre Guam con el que el equipo se desquitó del revés inicial. “Nuestra Asociación se ha centrado en conseguir un desarrollo constante, y gracias a ese esfuerzo hemos alcanzado nuevas cotas”.

Protagonismo al fin
En esta ocasión, Turkmenistán afrontaba la competición preliminar de la zona asiática con modestia, después de quedar eliminado a las primeras de cambio en sus dos intentos anteriores de llegar a la Copa Mundial de la FIFA. Rumbo a Sudáfrica 2010 terminó último de su liguilla de la tercera ronda, y en los clasificatorios de Brasil 2014 cayó ante Indonesia en sus primeros compromisos, una eliminatoria a doble partido.

Con esas decepciones todavía muy presentes, pocos esperaban que el equipo fuese capaz de dar una sorpresa en la visita de Irán, en el mes de junio. El encuentro, disputado en la ciudad norteña de Dashoguz, empezó tal y como se esperaba, con un tanto inicial de los visitantes al principio, obra del genial y joven artillero Sardar Azmoun. Pero Ruslan Mingazow empató para el cuadro local antes del descanso. Así, Turkmenistán obtuvo contra todo pronóstico un 1-1 ante los iraníes.

“En cierto sentido, este partido fue un gran acontecimiento no solo para la ciudad, sino también para nuestro país”, afirma Abylow, recordando uno de los resultados más memorables de la historia de la nación. “Era la primera vez que se jugaba en la ciudad un partido de selecciones de tan alto nivel, un clasificatorio del Mundial. Todos los niños y niñas se concentraron en el estadio para animarnos contra un rival tan potente como es Irán. Y, por supuesto, se llevaron una alegría cuando no los decepcionamos”.

El éxito estimula el crecimiento
Y los hinchas turcomanos pudieron prolongar esas celebraciones cuando el equipo se alzó con su primera victoria, en casa ante una desentonada India. Luego llegaron otro triunfo como local, también por un único tanto, sobre Guam, y el reciente 2-1 contra Omán, que permitió a Turkmenistán conservar la imbatibilidad en su feudo. “Son experiencias inolvidables para nosotros, los jugadores y los hinchas”, continúa Abylow. “Sobre todo, nuestras actuaciones hacen que el público vaya a los estadios, y eso es positivo para el desarrollo del fútbol”.

El olfato de gol, la habilidad en los pases y la capacidad de regate de Abylow han asombrado a los espectadores durante toda la campaña. El número 10 turcomano es fan de Lionel Messi, y el hecho de lucir el mismo dorsal que el astro de la selección argentina y del Barcelona supone una motivación para él. “Mi número preferido es el diez. Me gusta llevarlo. Si nos fijamos en la historia del fútbol, también lo han vestido muchas estrellas”.

La última jornada, fijada para el 29 de marzo, reserva a Turkmenistán un partido a domicilio ante la India. Si gana y le acompañan otros resultados, tiene muchas opciones de certificar su regreso automático a la próxima Copa Asiática. “Quiero marcar más goles. Pero lo más importante es que sumemos el máximo número de puntos. Hemos demostrado ser un bloque fuerte y estamos decididos a entregarnos a fondo en el partido que queda”, concluye Abylow.