El mundo entero recuerda su extraordinaria atajada a Neymar en la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, una acción que fue comparada, en aquel momento, al legendario lance de Gordon Banks ante Pelé, treinta y cuatro años antes.

Desde entonces, la vida deportiva del portero mexicano Guillermo Ochoa ha tenido altos y bajos en el Málaga. Pero en el inicio de esta temporada, defendiendo ahora al Granada español, el portero mexicano vuelve a despuntar y recupera un papel protagonista en un desafío que le hace especial ilusión: la pelea por la clasificación a la que podría ser su cuarta Copa Mundial de la FIFA.

Con sus compañeros de selección, Memo se prepara para jugar su partido más importante en dos años: para arrancar el Hexagonal Final de la Zona Norte, Centroamérica y Caribe, enfrentará al archirrival mexicano Estados Unidos como visitante en Columbus, una sede inexpugnable para el Tri.

A sus 31 años y amparado por 78 internacionalidades, 4 de ellas en Mundiales, hay pocas voces más autorizadas para analizar el Clásico de CONCACAF  en exclusiva con FIFA.com.

Sr. Ochoa, ¿cómo afrontan usted y sus compañeros el crucial duelo con Estados Unidos?
Históricamente siempre ha sido un partido complicado. Jugar de visita en el Hexagonal tiene un grado de dificultad importante, y más contra un rival como Estados Unidos, que tiene buen nivel y buenos jugadores. Ojalá podamos arrancar con el pie derecho.

El juego será en Columbus, una sede donde México nunca ha podido ganar…
Es un estadio donde ellos se sienten cómodos, en ese ambiente y con ese clima frío. Son condiciones no tan habituales para nosotros y eso hace que sea difícil, pero es parte del futbol, son las cartas que juegan, así como nosotros usamos la altura y el tamaño del Azteca a nuestro favor.

México sólo ha perdido un partido con el colombiano Juan Carlos Osorio al frente y, sin embargo, en el país hay varias voces críticas con el equipo…
En México no es fácil llevar procesos. Es muy complicado que haya continuidad y, sobre todo, la calma que tanto se necesita en una selección, donde los tiempos son muy cortos. Los medios del país son así, muy críticos. Los jugadores internamente estamos tranquilos aunque reconocemos que la situación actual es un poco tensa por lo que se vivió en la Copa América.

En ese torneo México fue eliminado por Chile con una histórica goleada de 7-0. ¿Han podido pasar página los jugadores?
En nuestra cabeza sabemos que es otra historia. Es punto y aparte y debemos estar tranquilos porque en esta eliminatoria México ha ido con paso firme y queremos que siga siendo así.

Sin embargo, el camino rumbo a Brasil 2014 fue muy difícil para México, al punto que estuvo a minutos de ser eliminado. ¿Qué pasó entonces?
Tradicionalmente, para nosotros siempre ha sido clave ganar de local y no lo logramos en la eliminatoria pasada. Teníamos buen juego, posesión de balón y llegada pero nos faltaba ese último empujón, que el balón cruzara la línea, la dosis de fortuna. También conforme iba pasando el tiempo en los partidos los rivales se iban creciendo. En resumen, las ocasiones que teníamos no las concretábamos y ellos nos complicaron esperando atrás y al contragolpe. Tenemos confianza en que eso cambiará.

México ha revertido una tendencia negativa y venció a Estados Unidos como visitante en 2015 para amarrar el boleto a la Copa FIFA Confederaciones 2017. ¿Da confianza ese resultado?
El futbol es de momentos. A México le fue bien, pero eso no te asegura que en el futuro vaya a ser así. Cada partido es diferente, los equipos, los jugadores, las situaciones… No podemos llegar con excesos de confianza, y menos contra Estados Unidos de visitante. Vamos a arrancar de cero.

Y después sigue otro partido complicado como visitante ante Panamá…
Un par de partidos difíciles, pero yo lo veo de buena forma. Me agrada que sean de visita porque si sacamos un par de resultados fuera, después en casa, el Mundial estará mucho más cerca.

Su equipo, el Granada, ha tenido un inicio complicado de temporada. ¿Cómo se siente individualmente?
Físicamente estoy a 100%, trabajando con el equipo y tranquilo para salir del mal arranque. Hemos recibido goles y como portero a veces uno está bajo el reflector, pero estoy muy consciente de que no juego solo. El fútbol es de once.

¿Es posible cambiar el chip de esos malos momentos y concentrarse en la selección?
En realidad no se trata de cambiarlo. Cada día trabajo para hacerlo lo mejor posible, los años, los partidos y el tiempo que llevo en selección y en Primera División te enseñan que la clave es mantener la concentración y la calma, y dar lo máximo en cada circunstancia. 

Esa experiencia en el equipo es compartida por muchos de sus compañeros. ¿Siente que es el momento de México a nivel mundial?
Es una selección sedienta de logros, de éxitos, con deseos de hacer algo importante. En el Mundial nos quedamos cerca pero creo que aprendimos de la experiencia. Tenemos jugadores ya rodados y con buena edad, eso es positivo para México, para el futuro cercano. Queremos ir lo más lejos posible, esa es nuestra manera de pensar.

Y por qué no empezar contra Estados Unidos, ¿no es así?
¡Sin duda! Es el partido más importante que tiene la selección mexicana en la zona. El más representativo de CONCACAF. Es especial para los mexicanos, para los estadounidenses y para nuestros compatriotas que viven en Estados Unidos. Qué mejor que arrancar con un partido de esta exigencia, ¡y ganarlo por supuesto!