Cuando éramos niños, todos soñábamos con levantar el trofeo de la Copa Mundial de la FIFA™ mientras jugábamos un partidillo con nuestros amigos en el parque, el jardín o el patio del colegio. Caio Vilela considera que los niños que juegan al fútbol en todo el mundo simbolizan la pasión que despierta este deporte.

El fotógrafo brasileño, que ha visitado 105 países y ha fotografiado a jóvenes dando patadas a un balón para inmortalizar y retratar sus emociones, añadió Rusia a su lista este año. Vilela ha hablado con FIFA.com sobre sus proyectos, su reciente viaje a Rusia y sus expectativas de cara a la Copa FIFA Confederaciones 2017 y la Copa Mundial de la FIFA 2018™.

Durante un viaje a Irán en 2003, Vilela fotografió a unos niños jugando al fútbol junto a la preciosa arquitectura de la antigua ciudad de Yazd y, poco después, su instantánea apareció publicada en una revista brasileña.

"La idea de mi proyecto de fútbol sin fronteras surgió por casualidad", explica Vilela. "Lo hizo cuando vi publicada mi foto. Entonces, se me ocurrió mantener los ojos bien abiertos para fotografiar cada escena de fútbol callejero que viera en todos los países. Como trabajo muy a menudo en calidad de corresponsal, técnico de televisión y guía turístico, tuve ocasión de hacer fotos en infinidad de regiones".

Vilela ya ha presentado algunas exposiciones en su Brasil natal y en otras partes del mundo. También ha publicado una serie de libros sobre su fotografía, y este año ha decidido retratar el fútbol callejero en Rusia.

"La pasión por el fútbol es el denominador común de toda mi obra", continúa Vilela. "La pasión por el fútbol fuera de los estadios, la relación pura entre la infancia y el balón, los momentos de gloria de los aficionados anónimos al fútbol en sus canchas improvisadas, el fútbol como una forma de arte. Durante mis viajes, he comprendido que el deporte rey es un verdadero idioma global, un medio de comunicación y un modo de unir a la gente".

"Todos los chicos retratados en las fotografías crecerán y, tal vez, nunca volverán a jugar juntos en el mismo campo, o ni siquiera en el mismo pueblo o ciudad. Capturo momentos que jamás se repetirán".

La barrera del idioma no será tal
Entre septiembre y octubre, el fotógrafo visitó Moscú, San Petersburgo, Krasnoyarsk, Tuvá, el lago Baikal, Ekaterimburgo, Nizhni Nóvgorod, Kazán, Jabárovsk y Birobidzhán. Vilela fotografió a jóvenes jugando al fútbol en todos estos lugares, con monumentos históricos y culturales emblemáticos de Rusia, así como hermosos paisajes, como telón de fondo. Vilela reconoce que no tiene intención de finalizar este proyecto en un futuro cercano. Es más, su intención es haber explorado toda Rusia, desde el Cáucaso hasta el Ártico y desde San Petersburgo hasta Vladivostok, para el verano boreal de 2017.

"Si algo he aprendido es que la gente es hospitalaria en todas partes. Desde las grandes ciudades hasta las zonas rurales. Cuanto más me adentro en el interior de Rusia, más descubro sobre la riqueza de su cultura y naturaleza", contesta Vilela a la pregunta de qué es lo que más le ha sorprendido y cautivado de Rusia.

"Vaya adonde vaya en Rusia, la gente me dice que el fútbol es exclusivamente cosa de chicos", añade con una sonrisa. "Pero, en la práctica, ¡he visto a chicas jugar en todas partes también!".

Vilela destaca también la comida, la naturaleza, la gente y "los interminables trayectos en tren" como las cosas que más le han gustado del país.

Para terminar, este fotógrafo trotamundos confiesa sus expectativas de cara a la Copa FIFA Confederaciones y la Copa Mundial que tendrán lugar en Rusia. "Espero, y estoy seguro de que así será, un bonito espectáculo tanto para los profesionales que participen en él como para el público que asista. ¡Las ciudades sede que he visitado se lo están tomando muy en serio! Me parece que estarán listas mucho antes de lo previsto".

"A juzgar por lo que he vivido en mis viajes, los rusos acogerán de maravilla a todos los visitantes. Gracias a su buena voluntad, la barrera del idioma nunca será un problema", concluye.