Un equipo de destacados investigadores ha diseñado y desarrollado en Qatar un innovador casco refrigerado, que tiene el potencial de reducir significativamente la temperatura cutánea de los obreros, en hasta 10 °C. Esto proporcionará unas condiciones laborales más seguras y cómodas durante los meses estivales, según los investigadores de la Universidad de Qatar que trabajan en el nuevo sistema.

El casco, que funciona con energía solar, se ha sometido a rigurosos exámenes y se ha patentado en todo el mundo. Ahora se encuentra en fase de producción a cargo de un grupo de científicos con sede en Doha, en colaboración con el Comité Supremo para la Organización y el Legado (CS) y la Fundación Aspire Zone (Aspire). Ya se han pedido más unidades con el objetivo de incorporarlas a los distintos proyectos del CS durante el próximo periodo estival.

“El CS y Aspire se dirigieron a nosotros para proponernos un reto. Nuestro objetivo era reducir el estrés térmico y los golpes de calor para los trabajadores de Qatar y la región durante los meses de verano”, explica el doctor Saud Abdul-Aziz Abdul-Ghani, catedrático de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Qatar.

“Este tipo de tecnología de refrigeración para el cuerpo ya había sido empleado en el deporte estadounidense, para los entrenamientos en estados donde hace mucho calor, pero ahora hemos desarrollado esta solución innovadora orientada al sector de la construcción, y creemos que tiene el potencial de revolucionarlo en las zonas más calurosas del mundo”.

El investigador, que ha sido docente en universidades británicas, en Nottingham y Manchester, lleva dos años trabajando en este proyecto junto a un grupo de estudiantes de Qatar, Jordania, Grecia y Egipto, y colabora estrechamente con el SC y Aspire para implantarlo en las obras de la Copa Mundial de la FIFA Qatar 2022™.

El concepto detrás de la idea
En una visita a la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Qatar, donde se realizaron las pruebas y el desarrollo, así como a las obras del Estadio Internacional Khalifa para medir las temperaturas del casco en un entorno de trabajo, explicó detalladamente cómo funciona esta tecnología innovadora: “Nuestro concepto consiste en utilizar un ventilador alimentado por energía solar para inyectar aire sobre un material refrigerado en la parte superior del casco, que luego bajará por delante de la cara del trabajador y le proporcionará un microclima más fresco”.

“Estamos convencidos de que esta tecnología creará unas condiciones laborales más cómodas y seguras, con apenas un mínimo aumento en el peso del casco. Al reducir la temperatura de la cara y el rostro, el resto del cuerpo seguirá de forma natural, garantizando así que los trabajadores tengan un flujo constante de aire más frío que los refresque durante la jornada”.

Un peso adicional de sólo 300 gramos y un pequeño panel solar unido al casco hacen que el nuevo producto sea seguro y eficaz a la vez.

“La protección de los trabajadores sigue siendo una prioridad principal en todas nuestras obras, y nos estamos esforzando por encontrar y desarrollar las soluciones más innovadoras y avanzadas en los preparativos para la Copa Mundial de la FIFA 2022 en Qatar”, afirmó el ingeniero Hilal Jeham al Kuwari, de la Oficina de Organización Técnica de la Presidencia del CS.

“Esta tecnología se ha desarrollado y diseñado en Qatar, y se utilizará por primera vez en nuestras obras, pero consideramos que puede dejar un legado que se extenderá a muchos otros sitios del mundo que tienen climas estivales calurosos. Este avance también confirma nuestro compromiso de utilizar el impulso del Mundial para promover la innovación y una cultura de la seguridad en nuestra región”.

Ya se han llevado a cabo pruebas avanzadas del casco refrigerado, y sus creadores han señalado distintas regiones en las que puede aplicarse también esta tecnología en cuanto empiece a fabricarse a gran escala.

“Este tipo de tecnología de refrigeración innovadora será ideal para Oriente Próximo, Asia, Australia, México y Estados Unidos, para países con climas cálidos en los que puede ayudar a reducir significativamente los golpes de calor y regular las temperaturas corporales de los trabajadores del sector de la construcción. Cuando acabemos con la fase de desarrollo podremos desplegarlo en la región y en otras zonas cálidas, como parte del legado de este torneo”, añadió el doctor Saud.

“Es una iniciativa importante, y nos sentimos orgullosos de participar en el desarrollo de esta tecnología”, declaró Abdulaziz Al-Mahmoud, Vicepresidente de Proyectos Deportivos de la Fundación Aspire Zone. “La participación en este proyecto es una prueba del enfoque que guía a la Fundación Aspire Zone, convertirse en la referencia mundial de excelencia deportiva en 2020, en línea con los valores de trabajo de innovación que procuramos conseguir en todos los proyectos”.

Innovación y progreso
“Hemos trabajado en estrecha colaboración con nuestros socios del Comité Supremo y la Universidad de Qatar para facilitar un entorno real que nos permita aplicar esta tecnología en distintos proyectos”, apuntó Al-Mahmoud. “Esta tecnología innovadora proporcionará unas condiciones laborales más cómodas y seguras para los trabajadores. La colaboración con el CS se enmarca en una serie de iniciativas conjuntas para brindar todo el apoyo posible a un Mundial histórico que deje un legado inspirador en todos los campos, incluido el de la tecnología”.

Durante las fases de prueba y desarrollo, la Universidad de Qatar efectuó varios estudios detallados, como el ensayo del sistema en cámaras climáticas, el análisis de la cantidad de sudor por hora, la inclusión de los efectos del sol, el aire y el viento y la medición de la cantidad de calor que pasaba por la cabeza. Otros factores que se tuvieron en cuenta en el proceso de desarrollo fueron el peso y el precio del casco refrigerado, que fueron los menores posibles, para que esta tecnología innovadora resulte accesible.

“El material que empleamos dentro del casco es Material de Cambio de Fases (PCM) introducido en una bolsa, que aumenta el peso total del casco en sólo 300 gramos. Esto proporciona refrigeración en condiciones de calor durante hasta cuatro horas seguidas. La gente que trabaje al sol recibirá aire fresco de arriba abajo por delante de la cara.

Cuando descanse, lo meterán en un refrigerador, tomarán un paquete frío y lo pondrán dentro del casco”, concluyó el doctor Saud. “Investigamos cuáles eran las mejores zonas para reducir la temperatura corporal, y resultaron ser la cabeza y la cara. El coste adicional es de sólo 20 dólares más que un casco pasivo normal, pero los resultados se notan de inmediato, en términos de menos tiempo perdido en las obras por quejas relacionadas con el calor”.

En opinión de los integrantes del CS que trabajan con el equipo de la Universidad de Qatar, el proyecto demuestra cómo se está utilizando la innovación desarrollada en Qatar para impulsar el progreso en un ámbito de importancia fundamental para el país y la región.